
Karen Klein, trabaja como monitora de un bus escolar en el condado de Greece, EE.UU. Su llanto y dolor saltó viralmente a nivel planetario cuando se hizo público un video que muestra como un grupo de estudiantes del bus en que labora se burlan cruelmente de ella. La tratan de "gorda", "basura", "fea" y "pobre" durante el trayecto y lo que dura el video de 10 minutos. Incluso llegan a decirle que van a ir a su casa a robarle, a orinar y en medio del bestial trato le dicen que de ser familiares de ella, también se habrían suicidado, en referencia al hijo mayor de Klein que se suicidó hace 10 años. La mujer atrapada por las burlas solo atina a llorar y arrellanarse en su asiento durante el interminable viaje. La indignación mundial se ha manifestado en las redes sociales, en los medios y también en actividades como la creación de una campaña para darle a Klein las vacaciones de su vida: "Vamos a mostrarle el poder de internet y cuán amable y generosa puede ser la gente", dice el llamado que ha recaudado hasta ahora 100 mil dólares.