Instagramer de la alimentación saludable comparte sus consejos para nutrirse sanamente en cuarentena

La nutricionista detrás del Instagram @limonadamenta, Tamara Vallejos, cuenta porqué es importante enfocarse en una meta realista y en cultivar un hábito a la hora de la alimentación. A diferencia de las dietas exprés, propone acá sus mejores consejos basados en la experiencia.

9536

Tamara Vallejos es nutricionista de formación, pero una practicante de la alimentación consciente por convicción. Dice que desde sus años de universidad ha sido crítica de esta disciplina, cuando descubrió que la teoría y la práctica médica, que nos indica cuánto comer, cuánto pesar y cómo alimentarnos se basa en las mismas viejas tablas y postulados de hace 40 años. Cuando el ritmo de la vida y de la alimentación del chileno eran otros.

“Hace diez años casi nadie hablaba sobre crudiveganismo, alimentación consciente o alcalina. Esto era un universo casi desconocido el considerar a los alimentos como un sistema de depuración del cuerpo de acuerdo a su acidez. Hoy es algo que se usa para combatir el cáncer y, al igual que el crudiveganismo, lo practiqué por mucho tiempo para ponerlo a prueba en mí y poder decir con fundamentos si funciona o si no, para profundizar más y así es como llegué a la alimentación basada en plantas”, explica la profesional detrás de la cuenta de Instagram @limonadamenta.

A poco andar con este nuevo estilo de vida, lo primero que notó fue que la típica falta de energía, la pesadez del sedentarismo en una persona que no hacía deporte desaparecía de pronto.

Cuando empecé a dejar los alimentos procesados, algunos tipos de carne y de embutidos, pasé a las verduras crudas y ahí mi energía dio un salto, un cambio que fue como del cielo a la tierra. Me puse reluciente, me cambió el pelo, el color apagado de la piel y sentía como una inyección de energía extra que no sabía cómo gastar y me motivó a hacer actividad física, aunque nunca tuve esa cultura deportiva, y me metí al crossfit”, se ríe.

A estos cambios le siguieron otros más profundos, cuenta, pues al dejar de alimentarse con alimentos de factura sintética, carnes alteradas y otros altos en sellos, su ciclo hormonal se reguló al punto de no tener que volver a usar anticonceptivos, sus defensas aumentaron y rara vez volvió a enfermarse, desde entonces. “Hoy tengo 33 años y fisiológicamente soy más joven que cuando empecé a los 26 años y que es cuando, supuestamente, uno debería tener más energía”, cree.

Tamara ha realizado varios talleres sobre alimentación consciente, replanteó su espacio de consultas y llegó a ser una influenciadora en redes sociales que aumenta seguidores de manera orgánica a diario.

“La gente enganchó harto con este tipo de contenido y muchos de esos usuarios se convirtieron en pacientes de mis asesorías nutricionales. Es un perfil de personas súper aguja con el material que una divulga y la línea que sigue, se fijan mucho si un día escribes una cosa y otro día te contradices con otra que es algo que pasa mucho en el mundo de las dietas”, destaca sobre un enorme listado de supuestos gurús de la alimentación que, sin mayor evidencia, proponen cuestionables dietas basadas en intermitencias, batidos químicos, sólo agua e incluso grasas.

“Yo no propongo dietas. Ni nada que sea solución parche como batidos supervitamínicos para perder peso ni endulzantes, porque mi propuesta es un cambio de estilo de vida y enseñarte a comer sano. Crear un hábito realista que puedas seguir el resto de tu vida y del que puedes ver resultados”, agrega la popular instagramer. Entre los casos de consulta recuerda el de mujeres descompensadas hormonalmente, con problemas endocrinos, resistencia a la insulina u ovario poliquístico producto de la mala alimentación.

DECÁLOGO PARA LA ALIMENTACIÓN EN CUARENTENA

En periodo de cuarentena, la nutricionista entrega algunas recomendaciones aprovechando que este periodo de encierro forzado permite generar hábitos. Estas son algunas propuestas sencillas y escalables para considerar una dieta sana y sus beneficios:

•Una ventaja del encierro de la cuarentena es que podemos crear una rutina ordenada para mejorar la alimentación. Recomiendo poner alarmas para no saltarnos las tres comidas importantes del día.

•Si estás muy atareado con el teletrabajo y las labores de la casa, un buen sistema es dejar preparadas las verduras, las legumbres, una proteína o el arroz el domingo para los días siguientes en el refrigerador; así puedes armar tus comidas rápido y evitas cocinar a diario.

•Si debes pedir comida, trata de apoyar negocios locales que te ofrezcan productos menos procesados que los del supermercado: la verdulería o la tostaduría que han sumado delivery, son más rápidos y cuentan con productos que han pasado por menos procesos. 

Hidratarse es muy importante también en este período para generar un hábito saludable, sobre todo quienes se olvidan de tomar agua en el día. Puedes tener cerca un jarro o botellita con agua, sumarle unas gotitas de limón, rodajas de pepino o recurrir a las infusiones con canela, naranja, cascaritas de manzana, jengibre o miles de alternativas si encuentras fome el agua. 

Prefiere alimentos cuyo envoltorio sea su propia cáscara y no los plásticos. Es decir, considera que, si viene en conserva o empaquetado, ya paso por un proceso y trae preservantes, colorantes y saborizantes.

Olvídate de las tablas nutricionales y concéntrate en la lista de ingredientes recordando siempre que, por reglas internacionales, esos ingredientes vienen anotados desde lo que más contiene el producto a lo que menos trae. Es decir, si el ingrediente principal es azúcar, ya no me sirve.

•Si quieres un trozo de torta, claro que puedes comerlo si el resto de tu dieta es saludable. Además, una fruta como el plátano, los dátiles o las pasas pueden endulzar un queque o un batido tanto como el azúcar o la miel de manera natural.

Si quieres aumentar el consumo de pescado, prefiere en lo posible pescados de vida silvestre y de tamaño pequeño ya que mientras más jóvenes, han estado menos tiempo expuestos a un hábitat contaminado con alimento artificial, mercurio, petróleo o plástico como pasa en el mar.

•Perfectamente puedes tener una dieta que sea un 80% saludable y dejar ese 20% libre para una pizza o las papas fritas, lo que interesa en el fondo es tener como meta una alimentación realista y que prevenga defectos metabólicos como la diabetes, la hipertensión o desórdenes hormonales, propios de la mala alimentación.