Italia reabre sus fronteras para salvar la industria turística y dejar atrás el Covid-19

Las medidas de confinamiento tienen un efecto devastador en el turismo italiano, que representa en torno al 13% del producto interno bruto (PIB), cifra que necesita recuperar el país para hacer frente en parte al devastador impacto que ha tenido el coronavirus en su economía.

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Italia reabrió este miércoles sus fronteras a los turistas europeos, un mes después de la reanudación progresiva de la actividad en el país que espera, con la llegada del verano, salvar su industria turística, un sector clave de su economía socavada por la pandemia.

“El país vuelve a vivir”, anunció el ministro para los asuntos regionales, Francesco Boccia, quien recordó el “sacrificio de todos” y en particular de los trabajadores del sector de la salud en el combate contra el coronavirus que hasta ahora les ha dejado un saldo de más de 33.500 muertos.

Los aeropuertos de Roma, Milán y Nápoles se abrieron para los vuelos internacionales, entre ellos a Madrid, Barcelona y Nueva York. 

Varios pasajeros circulaban en las salidas y entradas del principal terminal aéreo de la capital, Fiumicino, donde al menos 30 vuelos estaban programados, según constató la AFP.

Las góndolas y pueden surcar los canales de Venecia y los enamorados imaginarse que son los nuevos “Romeo y Julieta” en los balcones de Verona.

Desde el lunes, el Coliseo de Roma o los Museos del Vaticano reciben de nuevo a los visitantes.

En el rubro de la hotelería temen que los turistas no lleguen este año, por ser Italia uno de los  países de Europa más afectados por el Covid-19, sobre todo en la región de Lombardía (norte) como el epicentro del virus en el continente.

Asimismo, el gobierno autorizó también a partir de esta jornada la libre circulación entre las 20 regiones que componen el territorio itálico, pero se mantienen las prohibiciones de grandes aglomeraciones y la obligación de llevar mascarilla en los lugares cerrados y en los transportes públicos.

Según las autoridades el flujo de trenes y automóviles por las autopistas de la península resultaba regular.

“SEGURIDAD Y TRANSPARENCIA”

La crisis sanitaria “no ha terminado”, advirtió el martes el presidente de la República, Sergio Mattarella, quien elogió la “unidad” de su país ante el “enemigo invisible”.

Desde Codogno, en Lombardía, donde surgió el virus a mediados de febrero, la autoridad exhortó al país a levantarse con la “solidaridad y valentía” que demostró en estos tiempos difíciles.

Italia impuso el confinamiento a principios de marzo y desde entonces ha visto caer el número de casos regularmente, pero el país tiene que hacer frente ahora a la peor recesión desde la II Guerra Mundial, y una necesidad imperiosa de que regresen los turistas.

El jefe de la diplomacia italiana, Luigi Di Maio, anunció que viajará este fin de semana a Alemania, Eslovenia y Grecia para tratar de convencerlos Italia es seguro para los turistas. Este miércoles tiene previsto recibir a su homólogo francés Jean-Yves Le Drian.

“Italia está preparada para recibir extranjeros, con seguridad y con la máxima transparencia sobre las cifras”, aseguró Di Maio. 

Precisó que los viajeros que arriben al territorio, procedentes de Europa no tendrán que aislarse, a menos que hayan viajado recientemente de otro continente.

Las medidas de confinamiento tienen un efecto devastador en el turismo italiano, que representa en torno al 13% del producto interno bruto (PIB).

Los restaurantes, cafés y balnearios han abierto lentamente durante las últimas dos semanas, pese a que el gobierno declaró que se reservaba el derecho de imponer el cierre localizado en caso de que rebrote la epidemia.

REGRESO DE LOS TURISTAS

Solo 40 de los 1.200 hoteles de Roma han abierto, explicó el lunes el Corriere della Sera, y solo una docena en Milán, ya que los propietarios consideran que es demasiado caro abrirlos para que permanezcan vacíos, debido a que hay reservas para mediados de junio y otras han sido cancelas.

La agencia nacional de turismo declaró que cerca del 40% de los italianos pasan habitualmente sus vacaciones en el extranjero, pero este año podrían decidir pasarlas en su tierra, lo que ayudaría a las empresas locales.

“Hay que aprovechar este momento único en Roma”, confesó una pareja de recién casados mientras se tomaba fotografías frente a la célebre fuente de Trevi, excepcionalmente sin turistas.

Los museos o lugares turísticos como la Torre de Pisa, las ruinas romanas de Pompeya o la Galería degli Uffizi de Florencia han abierto sus puertas en los últimos días, aunque siguen esperando el regreso de los ciudadanos foráneos

Los viajeros que provengan de los países de la zona Schengen no tendrán que cumplir la cuarentena obligatoria por lo que Italia aspira a que esta decisión sea recíproca, ya que una buena parte de los países han anunciado vetos a los italianos.