
Viernes 18 de marzo de 2011| por Agencias
¿A quién no le ha pasado que una vez despedida por la empresa piensa en alternativos escenarios laborales a seguir? Eso le pasó a J.C Davis, una gringa súper blanca de 42 años, que desafió a su destino y a los tabúes raciales de Estados Unidos.
Ella, al más puro estilo Samantha Jones de Sex and The City, tuvo relaciones sexuales con cuanta humanidad masculina se le cruzó en su vida. Lo divertido es que cada experiencia la retrató con un nivel de intimidad que dejó impregnada en el libro que acaba de publicar y que lleva como título "I Got The Fever", cuya traducción sería "Tengo la fiebre".
La portada del libro es revelador: se le ve rodeada de guapos representantes de todas las razas posibles.
J.C Davis compara sus experiencias sexuales con hombres de distintas razas, ella hace un ranking de cuáles son los mejores amantes y lo cuenta sin pelos en la lengua.
La crítica estadounidense catalogó la publicación como tremenda, deslenguada y mega hot. Según el Daily Mail es políticamente incorrecto y contiene comentarios muy privados.
Según el corresponsal de El Mundo en New York, Carlos Fresneda, el caso es que la fantasía -"¿cómo debe ser hacer el amor con gente de otras culturas?" - llevaba rondando la mente de JC Davies desde sus años mozos en California.
Crecida en una familia de origen humilde, sus primeras aventuras fueron 'multirraciales'. Estuvo casada con un latino, aunque el matrimonio fue un fracaso. Probó con otras razas, a veces por mera 'curiosidad cultural'. Su último novio es un judío con sangre iraní que, según ella, "pone cara de terrorista cuando hace el amor"...
El caso es que Davies asimiló durante más de veinte años sus experiencias y más de una vez ejerció de consejera en relaciones interraciales. Pero sus intereses profesionales siempre fueron por otros derroteros.
DE HARVARD A SEXÓLOGA
Estudió en Berkeley y Harvard, y acabó trabajando en una compañía de seguros médicos, hasta aterrizar en Wall Street, primero en Rochdale Investment Management y finalmente Goldman Sachs. Allí también fue aumentando su plantel de amantes, aunque la cosa fue más bien monocolor: "créanme, los tiburones de Wall Street no tienen buena pinta cuando están desnudos. Casi todos son viejos y barrigones".
La crisis llamó a sus puertas de un día para otro. Perdió su empleo y no tenía ahorros. La soga de la hipoteca estuvo a punto de dejarla en la calle, aunque como buena americana exprimió su imaginación y sus recursos para cambiar a tiempo de rumbo: "No voy a dejar Wall Street para convertirme en una estrella porno, pero sí para escribir sobre el amor y la raza"...
Y ahí tenemos a J.C Davies, hablando sin tapujos de la 'fiebre amarilla', la 'fiebre de la jungla', la 'fiebre de la salsa' y otras variantes sexuales, procurando dar respuesta a interrogantes como "¿Es cierto que los asiáticos quieren que las mujeres sean sumisas?", ¿Dan la talla los 'latin lovers' más allá de su reputación? ¿Están los negros realmente bien 'dotados'? ¿Son los judíos unos tacaños incluso en los momentos más íntimos?".
"Hay muchos estereotipos, pero también es cierto que hay 'normas culturales' que se repiten en un hombre tras otro", afirma JC Davies. "Y pese a todas las diferencias, hay algo en común en todos ellos: La obsesión por 'copular'".
Su experiencia más frustrante, asegura, ha sido lo que ella misma llama la 'fiebre del curry': "Los hombres indios, sobre todo aquellos que comen platos 'tradicionales', huelen más de la cuenta". A los latinos, pese a la pasión innegable, les pierden los arrebatos de machismo. Con los negros es todo acción, aunque la más grata sorpresa se la han dado hasta ahora los judíos.
Para completar prodigiosa mutación -de analista financiera a consejera de relaciones 'interraciales'- la autora se hace llamar 'Racy JC' ('Picante JC') en su consultorio recién estrenado en Internet, donde anima a los americanos a mezclarse y aparearse sin prejuicios.