
Domingo 11 de julio de 2010| por Jeniffer Vega
Una bicicleta enchulada, palos de esquí y una pelota de hockey césped son los implementos que se ocupan para jugar bikepolo. Algo así como un partido de chueca arriba de dos ruedas, en una cancha de baby-fútbol, con tres hombres por lado, que pueden llegar a superar velocidades de 40 km por hora para anotar. Éste es el nuevo deporte a pedales que la rompe entre los jóvenes amantes de lo extremo a lo largo de todo el país.
"Andar en bicicleta es un estilo de vida y es entretenido, entonces, si aparte de desplazarte, puedes jugar a la pelota con tu bici, es la raja", dice Cristóbal Pinto, quien hace dos años juega bikepolo con sus amigos en la plaza Bogotá, en el centro de Santiago. "Copiamos el juego de Estados Unidos, donde nació esta tendencia hace años, acá por supuesto lo adecuamos a nuestras costumbres y creamos nuestros propios implementos para poder jugarlo. Así adaptamos unos viejos palos de esquí y les adosamos un mazo de fierro para pegarle mejor a la pelota, nuestras bicicletas son con piñón fijo, o sea que puedes pedalear para adelante y para atrás, la mayoría sin frenos y los arcos son dos conos plásticos", explica Cristóbal.
Para Franco Guajardo, vocero de la agrupación Bikepolo Chile, que reúne a más de 30 jóvenes y que en olimpiadas puede llegar a triplicar el número de convocados, este deporte es un reflejo de la masividad que está alcanzando la bicicleta entre los chilenos, a los cuales se puede ver los primeros martes de cada mes en cicletadas populares alrededor de Plaza Italia.
"Las cicletadas se hacen desde hace 10 años, y cada mes se puede ver cómo aumenta la cantidad de personas. Para nosotros es una alegría porque te reúnes con tus pares. De este movimiento, nosotros somos la versión más desordenada. A los bikepolistas nos gusta correr riesgos, y aunque jugando nos caemos, rasguñamos las piernas y maltratamos nuestras cletas, sabemos que estamos realizando una actividad sana que beneficia al planeta", asegura Franco.
El bikepolo fue reconocido como deporte el año 2001 por la Unión Internacional de Ciclistas (UCI) y, por ende, tiene reglas de juego mundiales que respetar. "La única falta grave del juego es tocar el suelo con el pie. Si sucede, el árbitro sanciona al jugador y éste debe salir de la cancha a tocar un punto neutro acordado previamente para volver. Los goles son con la mitad del palo, no con la punta o el mango y se debe botar dos veces antes de anotar", asegura Guajardo.
Curicó en dos ruedas
La Región Metropolitana cuenta con 250 km de ciclovías, de las cuales 150 km se encuentran en zonas urbanas como Ñuñoa, Providencia y Santiago. Pero es en la Región del Maule y en ciudades como Curicó donde los niveles de circulación en bicicleta para viajes laborales superan el 10%, lo que equivale a cifras similares a las de países europeos.
"La demanda por el uso de la bicicleta como medio de transporte en nuestro país es en general baja. Las principales ciudades cuentan con una participación en los viajes laborales que no alcanza los tres puntos porcentuales. Sin perjuicio de lo anterior, existen ciudades, en especial las de la Región del Maule, que alcanzan participaciones importantes y en este ámbito destaca Curicó, con cerca de 12% de trayectos", cuenta la subsecretaria de Transportes.
Ante esto, la entidad de gobierno destaca que ha centrado su trabajo para potenciar este medio de transporte no contaminante en tres planes. Infraestructura: el Plan Maestro de Ciclovías para la Región Metropolitana, que pretende completar 690 km de vías exclusivas para bicicletas y 200 estacionamientos para el año 2012. Promoción: desde el año 2007 hasta el 2009 se desarrolló una campaña de promoción del uso de la bicicleta a través del apoyo del Banco Mundial y el Global Environment Facility (GEF), la que desarrolló cicletadas, sensibilización en colegios y seminarios técnicos. Normativa y Legislación: el 1 de julio del año 2009, el gobierno envió al Congreso un proyecto de ley para incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte, con el objetivo de que legalmente exista el consenso y la regulación necesaria para que se fomente el uso seguro de la bicicleta en Chile.
Carreras de gatos
De esta manera, y pensando en los altos niveles de contaminación que presenta el aire en varias ciudades de Chile y lo criticado que ha sido el plan de transporte público Transantiago en la Región Metropolitana, se espera que aumenten los índices de los viajes en bicicleta y, por ende, las nuevas tendencias arriba de dos ruedas.
"El bikepolo es sólo una de las nuevas actividades que están pegando fuerte en Chile, pero también están las carreras Alley Cat, los sistemas de mensajería en cleta, las competencias de enchulamiento, etc.", cuenta Franco, quien tampoco olvida la tendencia alemana de jugar fútbol en bicicleta. El deporte rey, que hoy está en todas las pantallas, también puede practicarse en bicicleta.
"Las Alley Cat son las carreras clandestinas en bicicleta por la ciudad, por sectores de difícil acceso o grandes avenidas a gran velocidad, que casi siempre se realizan en la noche para sumarle complejidad y adrenalina", comenta Cristóbal Pinto, aficionado a esta práctica y organizador de estas carreras en Santiago.
Según los corredores, el nombre viene de Nueva York, Estados Unidos, donde la gente veía aparecer a los jóvenes en bicicleta rápidamente y salir de improviso por los callejones, al igual que los gatos. "En otros países está muy extendido el concepto de mensajería en dos ruedas, por lo que los chicos que dan este servicio se juegan la vida corriendo en bici, por eso deben maniobrar a grandes velocidades para llegar a su destino contra el tiempo", asegura Cristóbal, quien al conocer esta práctica se volvió adicto. "Las carreras nunca se programan con anticipación, al igual que las de autos, el mismo día se sabe el lugar, la hora y la ruta y se pasa el dato entre amigos", comenta el joven.
En Chile, el sistema de bikemessenger no está muy extendido, sólo existe una empresa que ofrece el servicio de reparto a domicilio en bicicleta y está ubicada en Providencia hace cinco años. Se llama Velocity y tiene entre sus clientes a la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica, al Instituto Chileno Norteamericano y una que otra empresa de comunicaciones que ha apostado por este sistema de correo express no contaminante.
"En Santiago, el sistema de entrega está monopolizado por las motos, pero las bicicletas son igual de rápidas en ciudades, son amigables con el medio ambiente y, por supuesto, son mucho más económicas porque no se necesita la bencina y los tags", dice Mario Boldoy, dueño de Velocity.
Este empresario también es el dueño de "Bici Centro", uno de los pocos locales de fabricación y reparación de bicicletas en Santiago, hasta donde llegan los jugadores de Bikepolo para adquirir una de las cotizadas bicicletas con piñón fijo. "Las máquinas full para bikepolo cuestan alrededor de 270 mil pesos, porque están hechas de aluminio para que sean más livianas, tienen los cuadros a medida, el piñón fijo y el color es a elección", explica Mario en su local de Manuel Montt.
El proyecto Macleta
En el ámbito femenino, la bicicleta también ha encontrado un nicho fructífero, ya que según un estudio realizado por la Subtrans el año 2009, el 50% de las personas que se desplazaban a su trabajo en bicicleta por ciclovías eran mujeres. Y la agrupación "Mujeres arriba de la cleta" (Macleta) es uno de los mejores ejemplos de damas reunidas por el amor a las ruedas, quienes además se preocupan de enseñar al resto los beneficios de este medio de transporte.
"Funcionamos hace cinco años en distintos proyectos que tengan relación con transportes y medio ambiente. De esta manera, trabajamos fuertemente con agrupaciones internacionales como Chamacletas de México, Todas en Cleta de Ecuador y Velogirls de Estados Unidos, entre otras. También trabajamos proyectos de ley para incentivar el uso de la bicicleta y hasta hacemos cursos de mecánica gratuitos para que nuestras socias aprendan a evitar panas", cuenta la coordinadora de la agrupación, Andrea Cortínez.
Es más, estas inquietas féminas están preocupadas de utilizar la bicicleta como un medio para empoderar a las mujeres de escasos recursos de los beneficios de tener su propio medio de transporte.
"Comenzamos las clases de la escuela Bicimujer en la comuna de El Bosque, donde las alumnas pueden aprender pedaleo en tránsito, utilización eficiente de la bicicleta, mecánica, transporte de bultos y un montón de tips para sentirse seguras arriba de la bici", comenta Andrea, quien explica que ellas mismas traducen manuales holandeses de ciclismo urbano para entregárselos a sus alumnas.
"En los cursos también enseñamos consejos para evitar robos. Los más comunes son la utilización de candado unlook, nada de cadenas. Ocupar máquinas sin marca, ni colores llamativos, utilizar chaleco reflectante en vías de alto tráfico y, por supuesto, siempre estar atentas", explica la coordinadora de Macleta.
Como si fuera poco, esta agrupación de mujeres trabaja de la mano de Recicleta, organización que se preocupa de restaurar bicicletas en desuso para devolverlas a la calle, en especial a personas de escasos recursos. "Una mujer una bici es el eslogan que tenemos en la escuela bicimujer, por lo que estamos aceptando donaciones de bicicletas o piezas que pudieran ayudarnos a entregar un nuevo medio de transporte a las mujeres de El Bosque y, de esta manera, mostrarles las oportunidades que les puede entregar la ciudad", concluye Cortínez. //LND