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Miércoles 18 de abril de 2012| por Susana Freire G. / Nación.cl - foto: Archivo UPI
Algo intuía. Como toda madre. Y tuvo la razón. Raquel Argandoña tenía conocimiento del genio de Pablo Schilling y que su hija, Raquel, no lo pasaba bien al lado del musculoso. Lo dejaba pasar porque opinaba que Kel ya era mayor de edad y sabía lo que hacía. Pero el pasado sábado todo salió a relucir.
La estudiante de derecho y el ex chico reality se encontraban en una discoteca en Molina. Ahí, según cercanos a la pareja, Schilling estaba con unos tragos de más y empezó a sacar en cara a su polola que le habría sido infiel con el mexicano Diego Marmolejo. En ese episodio la hija de la “Quintrala” fue victima de violencia física y sicológica por parte del musculoso.
Momentos más tarde del altercado, Kel, llamó llorando a su madre para contarle lo sucedido. Al otro lado de la línea telefónica Raquel escuchaba lo que a ninguna madre le gustaría vivir. Su hija había sido violentada por su pareja.
Tras el llamado de la estudiante de derecho, la opinóloga del “Buenos días a todos” se comunicó inmediatamente con Hernán Calderón para analizar cómo llevarían el tema sabiendo que en algún momento estallaría en la prensa.
Guardaron el silencio, pero este miércoles todo cambió. Se filtró a la prensa y Raquel Argandoña optó por contar en el matinal de Chile con lágrimas en sus ojos quién era realmente Pablo Schilling.
Hernán Calderón, como padre tampoco lo puede aceptar. Razón por la cual tomará todas las acciones legales pertinentes al caso. Según fuentes cercanas al abogado, “Él (Calderón) a parte de estar dolido por lo mal que lo pasaba su hija, está sumamente enojado y no se quedará de brazos cruzados. Ha dicho ‘los delincuentes en tribunales’”.