
Domingo 13 de mayo de 2012| por Patricia Schüller G.
La ciudad de Beit Jala, en Cisjordania, fue durante 3 semanas el centro de operaciones de un equipo de médicos del Hospital Calvo Mackenna. Los especialistas viajaron a Palestina con una misión específica: asistir e intervenir quirúrgicamente a niños de ese país aquejados de cáncer, patologías urológicas y hepáticas.
El grupo multidisciplinario, encabezado por el doctor Francisco Ossandón, jefe de Cirugía del hospital pediátrico –fue quien lideró la separación de las siamesas María Paz y María José Paredes- permaneció en ese país entre el 6 y el 27 de abril. Los especialistas trabajaron fundamentalmente en el hospital Al Hussein, en Beit Jala (en la foto).
Junto al doctor Ossandón viajaron los médicos Gloria González, Khaterine Kopp, Marina Badilla, Carlos Aguirre y las enfermeras María Soledad Velasco, Natalia Teuber y María José Errázuriz.
El trabajo en terreno que realizaron se enmarca en un acuerdo firmado entre la organización Palestine Childrens Relief Fund (PCRF), la Sociedad Chilena de Cirugía Pediátrica y el apoyo de la Fundación Palestina Belén 2000. Chile ha enviado 14 misiones médicas en los últimos 4 años.
Los cirujanos intervinieron a 38 niños palestinos, desde guaguas hasta adolescentes de 17 años. Algunas de las cirugías se aplicaron a pacientes que ya habían sido sometidos a procedimientos quirúrgicos.
El doctor Francisco Ossandón destaca especialmente la operación practicada a una niña de 4 años, de la Franja de Gaza, que no tenía esófago. La paciente se alimentaba por una sonda en el estómago y eliminaba la saliva por el cuello.
“La cirugía duró 6 horas y consistió en reemplazar (el esófago) con un trozo de colon. A los 10 días la niña ya estaba recuperada”, detalla el médico a Nación.cl. Y añade que en Chile se han registrado casos similares, pero las cirugías se practicaron cuando los pacientes tenían 6 meses de edad.

Los médicos chilenos participaron en la oportunidad en un simposio (en la foto) que organizó la Sociedad Oncológica de Palestina en Ramallah.
En el encuentro se trataron temas como el manejo en la UCI del enfermo de cáncer, del dolor crónico y las cirugías en este tipo de pacientes.
El doctor Ossandón pone el acento en que los especialistas del Hospital Calvo Mackenna aportaron en Palestina con su experticia y conocimientos, pero que el equipo que encabezó también rescató algunos valores agregados de sus pares de ese país como es la “maximización del uso de los recursos”.
De los pacientes pediátricos que les tocó tratar, el médico destaca una cualidad que no ha visto en Chile. “Los niños tienen una capacidad de recuperación asombrosa y son tolerantes a las cirugías”, apunta.
Los médicos chilenos, añade, aportaron también con sus conocimientos a la formación del centro oncológico que se está construyendo en Beit Jala.