
Jueves 14 de octubre de 2010
La justicia y el gobierno trabajan, cada uno en lo suyo, por establecer responsabilidades en el derrumbe que mantuvo atrapados a 33 mineros por más de dos meses, en las profundidades de la mina San José, en Atacama.
Así lo manifestó el Presidente Sebastián Piñera, luego de reunirse con los trabajadores en el Hospital de Copiapó, enfatizando que "no habrá impunidad" en este caso y que se trabajará por hacer que asuman las responsabilidades quienes correspondan.
"No va a haber impunidad. Ya está trabajando la justicia en un juicio y también está trabajando el gobierno en los procedimientos administrativos. Estamos usando todos los mecanismos para que las responsabilidades queden claramente establecidas y los responsables asuman las consecuencias", indicó.
Consultado por el futuro laboral de los mineros, dijo que hasta ahora no le han hecho peticiones particulares y que "ellos saben muy bien que si no los dejamos solos cuando estaban 700 metros bajo la montaña, no los vamos a dejar solos ahora en la superficie".
Recalcó que "por supuesto el gobierno se va a preocupar de la situación de los 33 mineros, de su salud, de su reencuentro con la vida, con la familia y también de su reinserción laboral".
El Mandatario apunto que si bien "nadie puede garantizar que nunca más va a haber un accidente en nuestro país, lo que sí podemos garantizar que nunca más vamos a permitir que se trabaje en condiciones tan inseguras y tan inhumanas como se trabajaba en la mina San José y en muchos otros lugares de nuestro país".
Para ello, anunció que en los próximos días dará a conocer "un nuevo trato con nuestros trabajadores ", lo que implicará revisar la legislación, los reglamentos, los procedimientos, los estándares y los mecanismos de fiscalización, "para que nuestras leyes y nuestras condiciones se cumplan".
Dijo que ello no sólo abarcará a las faenas mineras, sino a todos los sectores que presentan cierta precariedad , como la agricultura, la construcción y la pesca.
"Si Chile quiere ser un país desarrollado no es solamente poder sentarse a la misma mesa con los países de Europa, es también tratar a nuestros trabajadores y trabajadoras como país desarrollado", indicó el Presidente.
Entre otras cosas, habló de fortalecer la Dirección del Trabajo y "multiplicar por tres el presupuesto de Sernageomin, para que pueda fiscalizar las miles de minas como la San José que también pueden estar trabajando de manera poco segura".
El rescate costó entre 10 y 20 millones de dólares, financiados en parte por aportes de empresas, varias de ellas mineras. "El resto lo ha financiado el gobierno. Ya veremos si podemos pasarle la cuenta a la minera San Esteban, que es la que tiene la responsabilidad principal en este accidente", sostuvo Piñera.