
Viernes 3 de agosto de 2012| por Nación.cl - foto: UPI
El Movilh valoró la disposición que tuvo el rector de la Pontificia Universidad Católica, Ignacio Sánchez, para acoger el malestar que desataron en la comunidad homosexual las declaraciones homofóbicas del docente Cristóbal Orrego y las constantes columnas que en esta línea escribe el también profesor de esa casa de estudios, Gonzalo Rojas.
De hecho, el Movilh aseguró que Sánchez “llamó a terreno” a Orrego para “expresarle su preocupación por sus declaraciones y aclararle que las mismas son contrarias a la convivencia y espíritu universitario, reveló el portavoz de la organización de minorías sexuales, Jaime Parada.
Tras reunirse con el rector Parada conto que Sánchez fue “muy claro en decirnos que no comparte este tipo declaraciones, además de indicarnos que Orrego en la cita con la Pro-Rectoría pidió disculpas. Valoramos profundamente este espíritu del señor Sánchez, así como su rápida y amable disposición para recibirnos”.
El impasse se suscitó porque Orrego trató de “maricas” en su Facebook tanto a Parada como al abogado colaborador del Movilh, Jaime Silva.
La polémica surgió luego de que Silva y Parada participaran de un foro sobre la ley antidiscriminación organizado por la Universidad Pedro de Valdivia.
Orrego señaló -tras ver un registro audiovisual del cónclave- “excelente video de un debate en el cual se discrimina contra los maricas que participaron del mismo. Lo recomiendo vivamente”.
El académico agregó que “si a alguien no le gusta la palabra “marica”, sustituya por la que prefiera. Yo uso alguna distinta de “homosexual”, porque muchos homosexuales, quizás la mayoría, llevan su problema con dignidad y no salen del clóset”.
Tras conocer las críticas que sus palabras desataron, el docente de la UC dijo respetar a “quienes padecen inclinación homosexual, tanto como a los que padecen inclinación al adulterio o la pedofilia de manera involuntaria (…) Por eso me parece injusto meter a todos los homosexuales en el saco de los activistas gays, a quienes yo llamo maricas. El uso de expresiones fuertes para rechazar el mal de quienes se comportan mal, no es contrario a la caridad cristiana (…) El homosexual que sale del clóset, es decir que hace de la conducta homosexual una forma de vida, merece el respeto que merece cualquier persona humana que realiza acciones inmorales, en proporción a la inmoralidad de su acción”.