
Miércoles 1 de agosto de 2012| por Samuel Romo - foto: UPI
Subir del 7,57% obtenido en concejales en las elecciones de 2008, mantener a sus 7 alcaldes que van a la reelección, y sacar al menos un edil por región son las metas del Partido Regionalista de los Independientes (PRI) de cara a las próximas municipales del 28 de octubre. Ese es el cálculo de Eduardo Salas, encargado nacional electoral de la colectividad.
"Sacamos el 7% la última elección y ahora queremos más. La pelea es dura, pero muchas de nuestras candidaturas a alcalde claramente la complican la vida a los alcaldes actuales de la Concertación", admite Salas.
Para estas municipales, el partido de Adolfo Zaldívar presenta 68 candidatos a alcalde en todas las regiones de Chile, y más de 1500 aspirantes a concejales. Y el piso es abrochar el triunfo de los alcaldes que compiten por un segundo período, en las comunas de Copiapó, Punitaqui, Combarbalá, Chimbarongo, Quilaco, Victoria y Villa O'Higgins.
También serán emblemáticas para el PRI las competencias en Santiago centro (donde llevan al ex DC Waldo Mora) y Maipú (donde presentaron a Pedro Albornoz), además de las capitales regionales, como Arica, Talca y Concepción, entre otras.
El gran rival del PRI, explica el experto electoral, no es el PRO de Marco Enríquez Ominami o el pacto entre el MAS y los humanistas, sino la DC. En las municipales de 2008, la Falange bajó al 14 por ciento de la votación, descenso que se explica -entre otros- por la irrupción del PRI en la escena política.
La apuesta es seguir creciendo a costa del voto falangista de base, al ofrecer una "visión de centro" que no se condice –dice Salas- con la plataforma que plantea la DC al interior de la actual Concertación.
"Somos un factor importante en la política. El factor PRI va a ser decidor, porque ninguno de los 2 grandes bloques tienen por sí mismos la capacidad de producir gobernabilidad", finaliza Salas.