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Jueves 9 de septiembre de 2010| por Paola Mosso / La Nacin
Con el espíritu de refrescar las jornadas que reúnen al mundo teatral, el actor Néstor Cantillana encabeza la XIV Muestra de Dramaturgia Nacional en el mes del bicentenario. "Hay que escuchar a los dramaturgos, ellos son el centro de la producción teatral", enfatiza con mirada directa. Con la misma voz grave con que alguna vez gritó como circense con sida en "El circo de las Montini", hoy retrata al hijo de la patrona de la coca en la serie de HBO "Prófugos" y en diciembre comenzará las grabaciones de una serie sobre la Vicaría de la Solidaridad en TVN, donde encarnará a un mirista.
"Es un programa que no puede morir, que sólo tiene que crecer y mejorar. Por eso es importante que sea una fiesta participativa, que repercuta como una gota en el agua", explica entusiasta al hablar de los cambios de este año en la muestra, que incluirán visitas programadas de otros barrios, fondas todos los días y una obra infantil.
Para esta edición, la convocatoria fue histórica. Doscientas treinta obras de escritores nacionales llegaron a las manos del jurado y actores como Begoña Basauri, José Soza, Luz Croxatto, Ramón Llao y Héctor Noguera pisarán las tablas de Matucana 100 entre hoy y el 26 de septiembre. A Cantillana, lo que lo tiene más contento es la altísima participación de jóvenes, llamando la atención, por ejemplo, el caso de Sebastián Cárez-Lorca, de 24 años, encargado de inaugurar la muestra con "Sucedáneo" hoy a las 21:30 horas. "Estoy trabajando como si los ganadores fueran Shakespeare o Chejov, son los mejores dramaturgos de Chile este año según nuestro contexto. No hay ningún director que me haya dicho 'esta obra es más o menos, pero démosle', son directores que defienden el texto, están comprometidos y han generado un diálogo con los escritores", cuenta Cantillana sobre las diez producciones que se presentarán.
Los temas que inundarán Matucana 100 en el año y el mes del bicentenario van desde la familia con una madre que encierra a sus hijos en su lecho de muerte, el fracaso y el triunfo en el amor, los sueños postergados en un call center y hasta un nuevo atentado a Augusto Pinochet. Para Cantillana, una de las obras más destacadas es "La amante fascista". "Tener a la Paulina interpretando a Iris, la amante de un teniente del norte, una facha de provincia, es muy fuerte. Su actuación y el texto generan una obra divertida, triste y, por sobre todo, brutal", cuenta el actor, que se demora en elegir la última palabra, como si evaluara el peso de cada una de sus letras.
-Esa interpretación puede resultar polémica
-Hay gente que le tiene miedo a la polémica, a que puede incomodar a alguien, esto es teatro: es provocación, es política. Y los dramaturgos están conscientes de eso. Además, el texto es tan bello que es inobjetable, hasta a mí me recuerda a mi familia facha de Curicó, y el arribismo.
-Las temáticas que presentan cobran más sentido en estas fechas, cuando se celebra el bicentenario.
-El bicentenario me tiene cansado porque uno ve el manejo político. Está bien, sí, celebremos. Pero son 200 años, es poquito, somos chicos al lado de Europa. O sea, celebro que hayan encontrado a los 33 mineros y que en algún tiempo más se puedan sacar de ahí, pero no puedo celebrar a los 32 mapuches en huelga de hambre que pasan un poquito más piola porque son mapuches. ¿A quién le importan los mapuches? Eso no da para celebrar. Además, cuatro días de feriado. Yo igual me los voy a tomar y descansar, pero si eso no es populismo, yo soy Madonna.
-¿De qué manera la muestra puede traer una reflexión a los asistentes?
-Esta fecha no es sólo para celebrar, es momento de reflexionar en qué estamos, cuál es el sistema en que estamos viviendo, ¿es esto lo que queremos? Vamos a llegar a los 200 años con un sistema binominal que es una broma, con una ley antiterrorista en el sur, con una Constitución creada por Pinochet, maquillada un poquito. Estamos en democracia, pero no siento que sea una democracia participativa. Más que tirar la casa por la ventana, es un momento de pensar, agradecer lo que tenemos y ver cómo podemos mejorar.