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Martes 22 de junio de 2010| por Gabriela Garca / La Nacin
Graffiti y spray. Estas son las herramientas de trabajo que tendrán a su disposición 33 niños del Circo del Mundo este sábado. Bajo la batuta del destacado arquitecto Matías Klotz, la Minicompañía realizará tres murales para el Cirque du Soleil, empresa que el próximo 13 de julio presenta en Chile su espectáculo "Quidam".
"Es una idea muy bonita porque lo que harán es plasmar su vida en el circo, así como su experiencia con el Soleil, que es un referente para ellos por su tremenda técnica y con el que han compartido durante sus visitas anteriores", dice la directora del Circo del Mundo, Alejandra Jiménez, sobre una actividad que el programa de acción social del Cirque ya ha implementado con éxito en Brasil y Argentina. Y que a partir de las 16 horas del sábado contará con la presencia de Gil Favreau, director de cooperación internacional y Margarita Canales, coordinadora para Latinoamérica del Soleil.
MALABARES SOCIALES
Las coloridas obras se realizarán sobre las dos caras de tres biombos independientes de pino oregón y se exhibirán en la carpa de recepción, donde el Circo del Mundo tendrá su propio estand. Además serán rifadas. Titulada "Entre carpas: un recorrido mágico hacia los sueños", es la primera de una serie de actividades que ambas instituciones planean en conjunto.
Y es que así como otros años, el Cirque du Soleil ha donado a la organización chilena 150 entradas de ubicación Royal para la venta. Cada una a un valor de $50.000, se pueden adquirir en la misma carpa de General Bonilla 6.100-B. Además se realizarán intercambios. "Los niños irán a la gran carpa y visitarán sus distintas locaciones, harán talleres con los artistas del Cirque y tendrán jornadas de aprendizaje", afirma Jiménez, cabeza fundadora del grupo que utiliza las técnicas circenses como una revolucionaria herramienta educativa. Y que junto a sus integrantes asistirá al ensayo general de "Quidam" que realizará el Soleil especialmente para ellos el 10 de julio.
"Es un privilegio enorme que puedan disfrutar de un espectáculo de tan tremenda calidad, un bonito gesto de parte de ellos, porque si no existiera dicha invitación sería imposible que lo pudieran vivir", agrega Jiménez. Con quince años de trayectoria, la Minicompañía cuenta con niños en riesgo social que van de los 7 a los 18 años. Sin embargo, quienes quieren continuar en el oficio pueden hacerlo a través de la escuela profesional del Circo del Mundo. Según la directora, en los últimos cuatro años, lo que han levantado es "un verdadero arte". "El circo te atrapa. No importa de donde seas, es un referente cultural", revela Jiménez sobre un proyecto que pretende romper con el círculo de la pobreza. "Tiene una técnica que se aprende y logros que estimulan el autoestima. Ellos sienten que este mundo les pertenece y adquieren una forma de vida que los hace mucho más responsables.