Domingo, 26 febrero 2017 | 16:09 » UF$ 26.382,69 US$ - €$ 682,64

»BUSCAR »

La Nación

Inicio » Reportajes » Crónicas

La nueva vida de los monos de Los Tachuelas en Peñaflor

La nueva vida de los monos de Los Tachuelas en Peñaflor

Desde hace más de dos meses los papiones que fueron decomisados del circo viven en el Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates de dicha comuna, tras una denuncia por maltrato animal. La Nación los visito para ver cómo se están recuperando, mientras que la directora del recinto cuenta por qué interpuso un recurso de protección.

Viernes 4 de noviembre de 2016 | por Ricardo Pérez V. - Foto: Fabián Vargas + Sigue a La Nación en Facebook y Twitter

“Interpusimos un recurso de protección porque fuimos seguidos”, remarca Elba Muñoz, directora del Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates de Peñaflor, un recinto privado y único en nuestro país, que desde finales de agosto mantiene a su cuidado los monos papiones que fueron incautados por la justicia en el circo Los Tachuelas.

Desde hace algunos días, funcionarios de la Comisaría de Carabineros de Peñaflor realizan rondas periódicas alrededor del establecimiento y cada cierto tiempo se acercan a preguntar si ha habido novedades o han notado algo extraño.

Todo comenzó el día lunes 17 de octubre, cuando una sobrina de Elba Muñoz se percató que un camión ¾ blanco estaba siguiendo a su tía desde la plaza de dicha comuna.

Imagen foto_00000005

“Ella me dijo: ‘tía, había una camioneta blanca, sin cubierta atrás, que en la puerta tenía el logo de Los Tachuelas y la siguió a usted. Después me voy yendo a mi casa caminando y veo otra camioneta igual que dio dos vueltas a la plaza y se fue. Yo no me quise acercar más, porque andaba con una polera del centro y me dio miedo de que la estuviesen siguiendo a usted’”, relató la encargada del recinto a La Nación, que relacionó este hecho con otros ocurridos por esos mismos días, con vehículos estacionados por horas afuera del establecimiento sin mayor explicación.

A esto se sumó la llegada de un equipo periodístico al lugar, supuestamente de Chilevisión, según manifestaron la directora y los trabajadores del centro. “Este señor, llegó acá de manera prepotente, empezó a gritar y fue insolente con algunas personas, y quería que le informaran de la muerte de los monos, como si yo tuviese algunos cadáveres aquí tirados en la puerta”.

Sin embargo, la señora Muñoz aclaró que “no es primera vez que me han seguido y no es primera vez que yo me pueda ver amenazada, porque he recibido amenazas hasta de muerte en otras oportunidades. Lo que pasa es que en el fondo, mucha gente se siente tocada con esto que realizamos y nosotros solo estamos ayudando a solucionar un problema”.

EL CASO DRAMÁTICO DE ESPERANZA

Después de la demanda de una agrupación animalista, el pasado 10 de agosto, fue detenido y formalizado por maltrato animal Joaquín Maluenda, dueño del circo Los Tachuelas. La justicia además incautó 8 tigres, un oso pardo, un emú y 15 monos papiones que se encontraban en mal estado. Estos primates fueron los que recibió el Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates de Peñaflor.

Carolina Farías, la veterinaria del recinto, explicó que “el primer decomiso que se hizo fue a una hembra con su cría, porque la cría estaba en muy mal estado, no estaba amamantando, que es una de las fuentes fundamentales para la sobrevivencia, y los machos la estaban maltratando. Hay un video que capta in situ la escena en que el macho estaba jugando tirándolo desde una parte alta hacia el suelo. Si esa cría no se sacaba de ese lugar, se iba a morir. Entonces ahí nos hacemos la pregunta, ¿cuántas crías no pasaron por eso mismo?”.

Posteriormente, llegaron otras hembras, que fueran separadas de los machos. Ahí se percataron del caso más dramático. “Es una hembra que nosotros la llamamos Esperanza, que estaba en pésimas condiciones y encerrada en una de las piezas. Las papionas deberían pesar por lo menos 10 kilos y ella pesaba 4,6 kilos. O sea, tenía un nivel de desnutrición al máximo. Lamentablemente ella murió. Venía con una secuela de síntomas y de patologías que, indudablemente, si hubiese habido un veterinario detrás, la debería haber tratado en su minuto. Esto no fue de un día para otro, esto no ocurrió acá”, enfatizó la profesional.

Imagen foto_00000004

Luego fallecieron otros 3 primates, debido a la misma situación. “Todos venías con condición corporal baja. Además tenían problemas dentales, la mayoría tenía ausencia de piezas  y dientes fracturados, lo que implica el no poder comer por el dolor. Más encima, ellos eran sólo alimentados con zanahorias”.

“Tenían heridas en diversas partes del cuerpo, como en las cejas, cortes de orejas, había uno que tenía una herida grande, de unos 3 a 4 centímetros, y que estaba abierta hace tiempo. Estaban alopécicos originado por la mala alimentación, estrés; todos están con un estrés crónico”, informó.

LA VIDA DE LOS PAPIONES EN EL CENTRO

Cuando llegaron los primates, uno de los primeros procedimientos que se realizaron fue la castración de los machos. “Por protocolo del centro, todos los machos acá están castrados. Los llevamos desde el lugar donde los tenían, en La Pintana, hasta el Zoológico Metropolitano donde se les hizo la vasectomía. Ahí estuvieron dos días. También se les tomó muestras de sangre y radiografías, donde se notó la malformación esquelética; tenían heridas en las costillas, el corazón se veía muy dilatado, la mayoría presentaba patrones cardíacos, estaban todos alterados”, detalló la veterinaria.

A uno de ellos, agregó, no se le pudo realizar la vasectomía completa, “porque venía con un cuadro respiratorio agudo, se debió suspender in situ la operación, porque se empezó a ahogar, empezó a tener cuadros apneicos y cianóticos, y eso era porque sufría hace rato esos problemas”.

Imagen foto_00000001

Carolina Farías expresó que en la actualidad los monos están más acostumbrados al centro. “Hemos notado varios cambios importantes. Cuando los vimos allá, todos se tiraban a la reja cuando nos acercábamos, como un acto de agresividad. Pero ahora la mayoría están más calmados, acicalándose, que es una conducta muy importante para los primates. Otra conducta que notamos fue cuando los ingresamos y les dimos comida: la desesperación para comer fue máxima, parecía que no hubiesen comido nunca”.

Ahora a los papiones se les da la alimentación principal al mediodía, a base de frutas y verduras. Además, durante la mañana se les reparte un pedazo de pan con semilla, lo mismo al final de la jornada y durante a media tarde se les dan algunas hojas comestibles. “Si se les tiene que dar algún remedio, se les suministra con algo especial, como avena, para que sea más fácil la ingestión”, señaló.

La veterinaria aclaró que estos primates no pueden ser regresados a su hábitat natural, ya que están muy acostumbrados a vivir en cautiverio y debido a que todos están con ausencia de piezas dentales, no podrían comer y valerse por sí mismos, lo que les provocaría la muerte a corto plazo.

“SI EL ESTADO NO SE PREOCUPA DE LOS NIÑOS DEL SENAME, MENOS LO HARÁ DE LOS MONOS”

El Centro de Rescate y Rehabilitación de Primates de Peñaflor acaba de cumplir 20 años y al contrario de lo que muchas personas puedan creer, es una institución privada que se financia gracias a la familia de la propia Elba Muñoz, sin recibir ningún tipo de ayuda del Estado ni del extranjero.

“Para nosotros esto es un tremendo esfuerzo, porque no recibimos ayuda del Estado, no recibimos ayuda del SAG, no recibimos ayuda de ninguna organización chilena”, declaró la directora.

Elba Muñoz, quien se tituló de obstetra en la Universidad de Chile, aclaró que existe un sistema de apadrinamiento de los primates, en donde cualquier persona se puede inscribir para dar un aporte mensual, a cambio de poder venir al centro cuando quiera a ver al mono que apadrino y ayudarlo a alimentar, por ejemplo. “Tenemos alrededor de 120 padrinos, que nos ayudan y que representan como el 40% de lo que necesitamos para mantener el centro. También recibimos ayuda de los feriantes de Peñaflor que nos colaboran con frutas y verduras, además otras tres personas nos traen cada cierto tiempo cajas con frutas, hay una exportadora china en Talagante que cada cierto tiempo nos regalan manzanas y naranjas. Estamos constantemente recibiendo ese tipo de ayuda. Y lo demás lo ponemos nosotros como familia”, afirmó.

“El Estado no ayuda a los niños del Sename, menos nos van a venir a ayudar con los monos. Eso lo tengo más que claro”, aseveró.

Imagen foto_00000008

La directora mencionó que “una vez dijeron en un programa de televisión que nosotros nos manteníamos con dinero  del extranjero, no sé de dónde sacaron eso… Lo único que tenemos es que estamos dentro de una red internacional como científica, donde si yo tengo un problema con un tipo de mono, conozco al experto que está dentro de esa red que me puede ayudar, como yo también puedo ayudar a otros. Acá han venido desde Colombia, de Inglaterra y de otros países a conocer el manejo de los monos capuchinos, porque tenemos más de 105 capuchinos. Es una red que cada dos años nos juntamos en Estados Unidos, pero no significa que nos mantengamos con eso”.

La responsable del centro declaró que “nosotros tenemos que hacernos autosustentables en el tiempo, porque ¿qué pasaría si mi marido o yo me muero?”.

Nuestro gran objetivo es educar a las generaciones futuras. Aquí vienen niños de colegios. Aunque son pocos, la importancia es que ellos hacen el efecto multiplicador, informándoles a sus amigos y padres lo que nosotros les enseñamos acá. Así hemos bajado el nivel de contrabando de primates. Mi finalidad es que esto se acabe, no que este centro crezca. Y la gracia es que cada vez llegan menos”.

Redes Sociales »

Comentarios »

Los comentarios publicados están sólo en plataforma de Facebook y La Nación no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Facebook para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Los artículos publicados bajo la etiqueta de Opinión son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente representan la línea editorial La Nación

Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860
Oficina 183, Providencia, Santiago, Chile
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.