Domingo, 26 febrero 2017 | 16:08 » UF$ 26.382,69 US$ - €$ 682,64

»BUSCAR »

La Nación

Inicio » Reportajes » Entrevista

Pablo Schwarz: "Los compañeros la hicieron de lujo con la Universidad Arcis"

Pablo Schwarz: "Los compañeros la hicieron de lujo con la Universidad Arcis"

El actor cambia el burro por una llama en la obra "Gospodín", una comedia negra sobre un hombre que desea abandonar el capitalismo muy a su pesar. La crítica le da la oportunidad de referirse a otras utopías y vicios del sistema. "Radrigán recomendaba que los artistas estuvieran alejados del poder. Yo creo que tienen que estar en contra del poder", cree.

Miércoles 14 de diciembre de 2016 | por Carlos Salazar   Publicado por: La Nación + Sigue a La Nación en Facebook y Twitter

El inconformista actor Pablo Schwarz tiene un largo rastro digital en Youtube donde protesta contra el sistema de salud, de educación, la colusión de las empresa y otros vicios a los que pocas veces puede hundirles el aguijón con todo el veneno que querría. La oportunidad de "¡Agarrar al capitalismo por los huevos!", le llega con el protagónico en "Gospodín", la tragicómica obra del autor alemán Philips Löhle (1978), que puede verse este mes en Teatro de la Palabra con Néstor Cantillana en la dirección.

El montaje narra la radical decisión de un hombre que decide "salirse del sistema" cuando Greenpeace le confisca su llama mascota. El alienado Gospodín decide no trabajar más y dejar de ser un peón más del engranaje capitalista sin escapar de él, sin recurrir al dinero, la propiedad privada y no tomar decisión alguna. Cuando quede a cargo de un maletín lleno de dinero, el utopista pragmático se enfrentará a los valores y codicias de otros como decorado de su descabellado dogma.

Imagen foto_00000009

En un mundo donde las universidades de izquierda son sepultadas bajo las paladas de sus mismos artífices ideológicos o el presidente del país más poderoso del mundo resulta ser el empresario al que todos temían, hasta el descreído Schwarz ve complicado ser esa isla que plantea Gospodín. "Abandonar el sistema me parece una idea excelente. Sin embargo, lo que él quiere es salirse del capitalismo, pero escapar y vivir de una manera anticapitalista en un mundo capitalista. Eso lo convierte en un hombre peligroso", dice este actor especializado en interpretar a otros outsiders.

"Para vivir fuera del capitalismo, para abstraerte, la trampa es que para irte a vivir al campo, ser autosuficiente y vivir en comunidad, quizás, necesitas tener tus animales, tus cultivos, tu tierra y tu agua; ¡el agua!. Ahora que toda el agua está vendida", se lamenta.

Imagen foto_00000010

Dice que el director, Cantillana, le ofreció el personaje al identificarlo plenamente con él. "No cachaba la obra de Löhle. El Néstor me dijo un día muerto de la risa: "Encontré este personaje que está pintado para ti porque habla las mismas hueás". Yo me lo tomé como un halago porque, para mí, cualquier cosa que provenga de parte de Néstor Cantillana es un halago. Lo amo. Nos amamos. En todo sentido", asegura Schwarz sobre el texto que le recuerda más a los grandes textos anarquistas del siglo XVIII y XIX. Obras ubicadas en las antípodas de Marx y Engels que sólo podían ver la luz a través de metáforas expresionistas dado su discurso plagado de humor.

"Hay una lectura de Néstor también, que es la de la gran cantidad de actores cesantes que hay en Chile y que se enfrentan a esta situación de marginarse y ser parte del sistema. Los cagazos de la tele no ayudan mucho. Mira cómo compran esta cantidad de teleseries y mierdas baratas brasileñas y turcas. Toda esta cantidad de series bíblicas... ¿sabís qué?, Yo creo que la antena de TVN; del canal de todos, la tienen puesta en Suecia", dice riendo.

"Es lo que más sentido le da a la crítica en "Gospodín". El humor es lo que mejor combate cualquier sistema sea el capitalista, uno dictatorial, uno plutocrático o el que sea. El humor siempre ha sido la mejor arma contra dictaduras como la de Pinochet o la de la UDI, a la que hay que empezar a atacar antes de que nos empiecen a matar de nuevo. Si hay algo que el poder no puede tolerar es el humor. Sea del color que sea. Si tú lo piensas no existen milicos con sentido del humor. No hay. Ninguno", explica sobre el tono de la obra que se aleja de todo ensayo y dogma.

Imagen foto_00000011

- ¿En los medios, dónde crees que podría encontrarse con un discurso que genere esa incomodidad el Gospodín de hoy?
- Mira, en ese aspecto yo soy crítico del discurso de Juan Radrigán. Él recomienda que los artistas tienen que estar alejados del poder. No. Yo creo que los actores tienen que estar en contra del poder. Hay que convertirse en el ají en el poto y molestar y joder a la autoridad. Para eso, la mejor manera de hacerlo es el humor porque cuando te agarran para el chuleteo de manera inteligente es más difícil defenderse. Algo como eso nos pasa cuando nos tocan audiencias de escolares. Los cabros tiran tallas buenas y puntudas de las que uno no se puede reír y tampoco los puedes retar. Son bromas funcionales, son clever que cuando están bien hiladas pasan de ser un mero chiste a un estamento, a una declaración política.

"El teatro, actuar en general es lo que debe removerle algo a la persona en la platea. Algún músculo interno o externo, si no es así no me interesa hacerlo. No es solamente complacer a la audiencia. El respetable debe salir cachudo del teatro. Debe salir pensando. 'Gospodín' está en esa frecuencia. Una que te hace preguntarte si te están hueveando acá o si te están hablando en serio. Y eso es algo sumamente atractivo", añade.

Imagen foto_00000013

- El abandono del capitalismo, de un sistema que quiere agarrar el capitalismo de los huevos fue el sueño de la Universidad Arcis. ¿Crees que sigue siendo un sueño desde la educación?
- Esto fue otra cosa. Fue un grupo de gente que se metió la universidad al bolsillo. Que no nos vengan con leseras. Los compañeros la hicieron de lujo ahí con la Arcis. Hicieron todo lo contrario a lo que predicaban y se convirtieron al sistema capitalista. Me pongo en el lugar de mis colegas que estudiaron y enseñaron ahí y es loable el inicio que tuvo esa casa de estudios.

"Imagínate la misión de ser una universidad de la ciencia de las artes y el teatro con gente como Ramón Griffero, Rodrigo Soto o el Mario Horton con la Katy Cabezas. Todo eso se desarmó porque a alguien le pareció un buen negocio y no un proyecto educativo. Finalmente nada en Chile lo es y ese es el punto complejo: que cuando todo es plata y negocio quiere decir que estamos hasta el pico.

"Gospodín" puede verse en el Teatro de la Palabra (Crucero Exeter 0250, Providencia)

Redes Sociales »

Comentarios »

Los comentarios publicados están sólo en plataforma de Facebook y La Nación no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Facebook para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Los artículos publicados bajo la etiqueta de Opinión son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente representan la línea editorial La Nación

Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860
Oficina 183, Providencia, Santiago, Chile
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.