Lunes, 05 diciembre 2016 | 13:34 » UF$ 26.322,29 US$ 672,58 €$ 715,27

»BUSCAR »

La Nación

Inicio » Reportajes » Entrevista

Trabajador en huelga de hambre: “Homecenter nos ve como números y nos trata como muebles”

Trabajador en huelga de hambre: “Homecenter nos ve como números y nos trata como muebles”

Erick Moreno ya suma ocho días sin ingerir alimentos, medida de presión que se enmarca en el paro de funcionarios de la compañía ferretera más grande de Chile. “Esto es por más que sólo dinero, es por dignidad”, enfatizó en entrevista con La Nación, donde también reveló las intenciones de funar a la empresa durante las “27 horas de amor” de la Teletón.

Viernes 2 de diciembre de 2016 | por Hermes Domínguez Vásquez - Foto: Fabián Vargas / Agencia Uno + Sigue a La Nación en Facebook y Twitter

Continúa la huelga de trabajadores de Homecenter Sodimac. Ya van 24 días desde que más de ocho mil empleados a lo largo del país cesaron sus funciones en la cadena de comercio de construcción, ferretería y mejoramiento del hogar para decir “basta a las precarias condiciones laborales” que ofrece la autodenominada “casa de Chile”.

Exigiendo un aumento del 7% en sus salarios y un bono de término de conflicto de 500 mil pesos como compensación a todos los ítems de sus demandas que no serán atendidos, los funcionarios de esta empresa han realizado distintos tipos de presión para ser escuchados. Sin embargo, uno de ellos se vio obligado a ir más allá, poniendo incluso en riesgo su salud.

Imagen foto_00000013

Se trata de Erick Moreno, parte del equipo del local 63 de Huechuraba, quien ya suma ocho días en huelga de hambre. Con tan sólo 28 años, este joven se ha transformado en un verdadero símbolo de lucha entre sus pares, representando la convicción del movimiento.

La empresa no estaba considerando para nada este paro, por eso tomé la decisión de iniciar una huelga de hambre, porque había que hacer que nos escucharan y que se dieran cuenta que vamos muy en serio con nuestras demandas. Que somos capaces de llegar hasta las últimas consecuencia”, comentó el huelguista en entrevista con La Nación.

Es más, Moreno reconoce que cuando acumulaba cinco días sin ingerir alimentos quiso sumarle mayor riesgo a su hazaña, dejando de tomar líquidos. Medida que solamente duró cerca de 7 horas, pues su organismo no resistió a sus ideales.

“Estaba dispuesto a llegar hasta las últimas, pero me vio un médico de la Posta Central y me advirtió que peligraba mi vida. Sé que no comiendo también arriesgo salud, pero estoy decidido. Ahora me deben hacer exámenes de sangre para saber con exactitud cómo sigo, pero independientemente de los resultados yo continuaré con este camino, no voy a bajar los brazos”, enfatiza.

Imagen foto_00000015Pero alterar su dieta no es el único sacrifico que hace por la causa, pues junto a un grupo de compañeros está acampando afuera de la sucursal donde trabaja, con el fin de impedir que camiones la abastezcan de materiales; acción que le significa una pérdida económica importante a la empresa.

“Estamos viviendo en un toldo de 3x3, tapado con plásticos y telas. Nuestros catres son dos carros de supermercados unidos, donde tiramos un colchón, frazadas y ahí dormimos. Estamos día y noche cuidando que no entren camiones a abastecer la tienda. Ese es nuestro modo de presión, incluso tenemos camiones retenidos, que hacen que la tienda pierda millones y no los vamos a soltar”.

- ¿Vale la pena arriesgar la vida por un poco más de dinero?

- Esto es por más que sólo dinero, es por dignidad. El trabajo diario en la compañía es agotador, partiendo por tener que lidiar con toda clase de personas, que muchas veces te tratan mal, te humillan y no podemos hacer nada porque son clientes. Los horarios son de mall, prácticamente vivimos acá. ¿Y para qué? para ganar una miseria de plata. Sólo en esta tienda se venden 120 millones de pesos diarios y nosotros ganamos 300 lucas, no es justo. Lo que está haciendo la gerencia es burlarse de sus trabajadores, haciendo lo que mejor saben hacer, vernos como números y tratarnos como muebles. Es vergonzoso, doloroso e indignante.

DIVIDIR PARA REINAR, “LAS VIEJAS COSTUMBRES EMPRESARIALES”

La situación es compleja, y en vista de que ninguna de las partes está dispuesta a aflojar, nadie se atreve a aventurar un cercano término al conflicto. En lo inmediato, los empleados adherentes a la huelga recibieron sólo ocho días de sueldo, dado que ésta comenzó el 9 de noviembre, por lo que la mayoría de sus liquidaciones varían entre los 8 y 12 mil pesos.

Si bien lo anterior se ajusta a la normativa, escapa a los montos necesarios para solventar a una familia, por lo que los trabajadores califican esta medida como “antisindical”. En definitiva, una forma de presión para sembrar el miedo, dividir el movimiento y hacer que las convicciones se quiebren.

“Lo que se hizo con los sueldos es una falta de respeto. No para el trabajador, sino para su familia. Hay niños de por medio, hay quienes tienen seres queridos postrados, que necesitan costosos tratamientos. Hay mucha gente involucrada que depende de esos 300 mil pesos que nosotros ganamos. ¿Alguien puede vivir con 8 lucas al mes? Es una burla y una falta de respeto a los sentimientos y a la dignidad de las personas”, sostiene Erick.

Imagen foto_00000014En este mismo sentido, el entusiasta huelguista asegura que “la empresa está buscando por todos los medios posibles que los trabajadores nos bajemos. Amedrentándonos con los salarios, con la suspensión de la fiesta de Navidad para los niños, con el término de los servicios de salud... Y la gente se asusta, es normal. Sabemos que hay compañeros que se están descolgando, y no los juzgamos porque necesitan la plata. Tienen miedo, pero son los menos. Y hago una llamado a no caer en el juego, así son las viejas costumbres empresariales, nos quieren dividir para que perdamos la capacidad de lucha contra ellos. No lo van a conseguir”.

Dicen que no tienen plata, pero la familia Solari (dueña de Sodimac) acaba de comprarle una minera al Grupo Luksic. ¿De qué estamos hablando? Son dueños de Mega, Falabella, Mall Plaza, Imperial, Luchetti. Tienen el 35% en Latam, compraron una cadena de Falabella y Homecenter en México, tienen tiendas repartidas por Argentina, Brasil y Perú. Cómo no van a tener plata para apoyar a sus trabajadores, que se sacan la cresta a diario para que sus negocios sigan funcionando. Acá había gente que daba la vida por la compañía, porque era la casa de Chile. Era un cariño que le tenían a esa casita, y estos locos se pasaron todo ese cariño por la raja”, complementó.

LA CASA DE LA SOLIDARIDAD

Para nadie es un secreto que Homecenter Sodimac es uno de los auspiciadores más importantes de la Teletón, entregando en cada edición una de las donaciones públicas más cuantiosas. Por eso es que tanto los dueños de la empresa ferretera como la organización del evento están preocupados ante una eventual funa de sus descontentos trabajadores.

Ante esto, Erick Moreno no desmiente la intención de aprovechar la tribuna que ofrecen  “las 27 horas de amor” para visibilizar el conflicto, aunque advierte que no está en contra de la causa que encabeza Mario Kreutzberger.

“Siempre he apoyado a la Teletón. Para mí es una posición difícil en este momento, porque me encanta lo que hace la fundación. Por eso quiero hacer un llamado a que la gente no piense que los trabajadores de Sodimac estamos en contra de la Teletón, porque no es así. Estamos en contra de nuestra compañía, que se jacta de ser la casa de la solidaridad, pero acá nos tiene sin darnos respuesta”, advierte.

“Si a lo largo de Chile vamos a ocupar la visibilidad que ofrece Teletón no es para interrumpir su fiesta. Será con medidas pacíficas, manifestaciones de alegría, no de vandalismo o hacer algo en contra de los niños de la Teletón, porque ellos no tienen la culpa de nada”, resaltó.

Imagen foto_00000016

ANTECEDENTES:

El 2014 Homecenter Sodimac redujo en un 21% su personal (3.405 trabajadores fueron despedido). Eso conllevó a que los quehaceres de los empleados que quedaron se duplicaran y hasta triplicaran.

Durante los dos últimos años, la empresa viene prometiendo que la dotación seguirá bajando, pero con ello quedarán los buenos trabajadores y serán mejor remunerados.

La forma de cumplir con estas promesas sería mediante negociaciones colectivas bianuales. Pero a la hora de negociar, la compañía ofreció un reajuste del 1%, lo cual fue tomado como una burla por parte de los trabajadores y desató el conflicto.

Ya en los buenos oficios, alcanzaron a llegar hasta el 5%, pero eso no era suficiente para los trabajadores, pues la gran mayoría de ellos no alcanza los $400 mil mensuales. Por eso se llegó a la instancia de huelga.

De ahí en más, la compañía redujo su oferta a un 3,5% hasta llegar a un 2% (última oferta entregada el martes 29 de noviembre), dando un claro golpe de timón, haciéndoles entender a sus empleados que no caerán ante la presión de mantenerse movilizados.

“Cuando empezó esta negociación colectiva, los trabajadores teníamos una expectativa alta, pero siempre acorde al crecimiento de la empresa”, cerró Moreno. 

Redes Sociales »

Comentarios »

Los comentarios publicados están sólo en plataforma de Facebook y La Nación no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Facebook para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Los artículos publicados bajo la etiqueta de Opinión son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente representan la línea editorial La Nación

Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros
Publique con nosotros

La Nación

Av. Nueva Providencia 1860
Oficina 183, Providencia, Santiago, Chile
Teléfono: 56 2 - 2632 5014

Director Responsable: Patricia Schüller Gamboa
Representante Legal: Luis Novoa Miranda

© Comunicaciones LANET S.A. 2014
Se prohíbe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.