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¿Por qué nos mentiste Lola?

¿Por qué nos mentiste Lola?

En Argentina bailó en fiestas privadas, cabarets y night clubs. Su ex novio la dejó porque descubrió que cobraba por salir con hombres mayores y, para colmo, algunos aseguran que en Chile hizo lo mismo cuando llegó. De nada sirven las lágrimas de cocodrilo.

Domingo 18 de julio de 2004

Laura Landaeta L.

Pocos meses antes de llegar a Chile, Olga Melnick (Lola) sufrió un fuerte golpe amoroso. Su novio, el prestigioso bailarín Abel Constantini -que hoy integra una de las más famosas compañías revisteriles argentinas-, la abandonó luego de enterarse que ella intimaba con hombres a cambio de dinero.

Esta es quizás la parte más dura del tan comentado pasado oscuro de Lola, la mal llamada rusa que enloquece a los hombres en Morandé con Compañía. Un pasado que ella ha insistido en negar con fiereza talibana y que hoy se vuelve en su contra sólo por avergonzarse de contarlo antes.

Desde Buenos Aires, Abel no quiere volver a tocar el tema. Para él, la relación con Lola fue "el peor error" de su vida, un episodio traumático que prefiere olvidar. Además, no desea volver a mezclarse con "gente como ella", según aseguró a LND.

Pese a la insistencia casi majadera, Lola rehusó contestar nuestras interrogantes. Y sólo se limitó a comentar, a través de su manager Rubén Pulgar que: "él la golpeaba, trató de incendiar el departamento en que vivía y se cortó las venas por ella".

Sin embargo, de acuerdo a lo que afirman los amigos del bailarín, esa no es más que "otra mentira" de la ucraniana. "Abel se enteró de que Lola tenía manejos poco decentes, como salir y cobrar por la compañía a hombres'', cuenta Adriana Calvo, la vedette y productora que gestionó la llegada de la Melnick a Chile.

Preocupada porque se ventilara esta historia, esta semana, y antes de cualquier evidencia o comentario sobre su vida pasada, la blonda bailarina inició una campaña de defensa de su imagen que, a simple vista, no tenía mucha justificación. Repitiendo en cuánto medio de comunicación existe que ella no tiene nada que esconder, finalmente no hizo más que despertar suspicacias.

Pero eso no fue todo, además su manager llamó a varios periodistas entregando los teléfonos de la gente que defendería a Lola de lo que dicen de ella y les comentó que las personas que hablan mal de la ucraniana sólo buscan perjudicarla por envidia. Todo con tal de amortiguar el impacto.

Y para no dejar cabos sueltos, ni nada a la imaginación, LND investigó cada uno de los pasos de la blonda bailarina en Argentina y Chile. Este es el resultado:

Olga Melnick llegó a Buenos Aires acompañando a su padre, que según ella ha comentado, era un diplomático soviético destacado. Pasó gran parte de su juventud entre el país trasandino y Brasil. De hecho, fue ahí donde aprendió a bailar Axé e integró un grupo sin mucha trascendencia.

En Argentina, trabajó sólo una temporada en un programa de televisión de animales, el resto del tiempo bailaba en night clubs como el Cocodrilo, famoso por sus clientes vip, entre los que se cuenta al mismísimo Diego Armando Maradona. También bailó en Hipopotamus, conocido local de la movida porteña en los que se paga por la entrada y se invita un trago a las mujeres que laburan ahí para luego llevarlas a algún motel.

Según recuerda Carlos, un barman de Bennigan´s -el restaurant en que trabajó Lola al llegar a Chile- "ella siempre nos contaba cosas de su vida, aunque nunca nos dijo que su papá era diplomático. Lo que sí nos contó es que bailó en night clubs y que fue striptisera''. Esta misma versión la corrobora Rodrigo Videla, dueño del Bennigan´s y con quien Lola tuvo una relación muy cercana durante el tiempo en que trabajaron juntos, la que se inició en un paseo a Rapel.

Adriana Calvo recuerda que Lola acostumbraba bailar en fiestas privadas para empresarios argentinos y que, debido a la crisis económica, llegó un día a rogarle que la ayudara a buscar trabajo en Chile para poder ganar mejor dinero y buscar a su madre, a quien no ve desde pequeña. Es que Lola quería dejar atrás todos los malos ratos vividos y empezar una nueva vida.

Por esos días, la vedette y productora trasandina buscaba chicas para formar la "Barra Coyote" a pedido de Andrés Carretón, el productor de la idea, contratado por el restaurant.

Se trataba de cinco mujeres que prepararían tragos a los fogosos clientes y bailarían al estilo de la taquillera película en el conocido restaurante de Las Condes. "Lola bailaba muy bien y me la recomendaron. Al principio, a nadie le gustó porque no tenía busto y era muy gorda de piernas, pero yo la vi tan entusiasmada y desesperada que quise ayudarla y peleé para que la eligieran'', recuerda Adriana.

Por esta razón es que la productora y vedette dice estar muy dolida con la nórdica bailarina. "Yo la ayudé siempre en todo lo que pude, le tenía cariño. Y ella después se olvidó de mí. Nunca más me llamó ni me contestaba los mails. Y lo peor de todo es que después salió en la prensa chilena diciendo que había sido engañada… y te aseguro que ni yo ni nadie la engañó jamás. Al contrario, hicimos todo para ayudarla''.

La ucraniana llegó a Chile en noviembre del 2003, según consta en su pasaporte. Antes de su arribo, Adriana viajó especialmente para constatar las condiciones en que Olga trabajaría.

"Llegué y me encontré con gente seria, le tenían un departamento en Las Condes que yo misma me lo quisiera. Le hicieron un contrato de trabajo, le pagaron el pasaje en avión y tenía un sueldo de mil dólares por mes, además de las propinas. Incluso se preocuparon hasta de tener la heladera llena de comida, la trataban como princesa, a ella y a las otras chicas que trabajaron en la barra'', recuerda.

Así lo reconoce también Andrés Garretón, conocido productor de eventos y desfiles de modas en Chile, Uruguay y Argentina. "Para conseguir la visa de la Lola tuvimos que hacer miles de trámites porque no estaban dejando entrar ucranianas tan fácilmente por el tema de la prostitución y porque se quedaban ilegales. Por eso contratamos a Fidel González, que trabaja en el estudio de los Claro, para que hiciera las gestiones para conseguir su visa permanente. Fidel hizo todos los trámites pero no se la dieron porque le faltaban documentos. Después, ella nos abandonó y el trámite quedó inconcluso''.

Esta, según Garretón, es la única verdad sobre la llegada de Lola a Chile. Por eso nos facilitó todos los documentos que avalan su versión (ver al final de la nota) y tanto él como el dueño del local en que trabajó la ucraniana, están molestos con la versión entregada en reiteradas ocasiones por la blonda. En entrevistas con diarios y en TV, Lola ha repetido hasta el cansancio que llegó a Chile engañada, que nunca le hicieron un contrato y que le mintieron sobre el trabajo que realizaría, incluso llegó a decir que la trajeron a limpiar mesas y prender velas.

"Nosotros fuimos súper derechos con ella, jamás la hicimos limpiar mesas, ni la engañamos. Ella sabía desde el principio a qué venía a Chile. Por eso, estamos evaluando con nuestros abogados interponer una querella en su contra por injurias y calumnias contra el restaurante, ya que nos ha hecho mucho daño", anticipa Videla.

Y aunque los dueños del Bennigan´s son enfáticos en señalar que las chicas que ahí trabajaban, incluyendo a Lola, jamás intimaron con los clientes, Mohamed Rawlings, conocido empresario santiaguino y cliente frecuente del vip del Bennigan´s asegura que: "A ellas se les exigía no relacionarse con el público porque Bennigan´s no es un local de ese estilo. Sin embargo, yo vi a Lola salir con clientes después de su turno. Y no me extraña nada, porque ella no tenía problemas en contar que había trabajado de estriptisera en Argentina. Era una sinvergüenza''.

La molestia de Rowlings radica, principalmente, y según él cuenta, en la amistad que ha ido forjando con los socios del Bennigan´s. "Yo los conozco y se que son gente buena y honesta, por eso me atreví a contar lo que sé, porque esta mujer se ha portado como una descarada".

Rowlings además asegura que en los próximos días irá personalmente a conversar con Kike Morandé para contarle "otras cosas más de esa mujer". "Yo a Kike lo conozco por sus hermanas, desde el colegio. Y no me había querido meter en esto antes pero el otro día, cuando vi la entrevista que le hicieron en el programa, me dio impotencia ver como ella utilizaba la pantalla para dañar a mis amigos y hacerse la víctima", concluye.

El productor Garretón asegura que "yo descubrí a la Lola, creí en ella y lo único que ha hecho es desprestigiarnos. Jamás la estafamos. Ella en una radio dijo hace unos meses que nosotros éramos mafiosos, hemos soportado bastante injustamente y ya nos cansamos''.

El dueño del Bennigan´s recuerda incluso que, cuando Lola llevaba sólo dos semanas de trabajo se acercó a él y le pidió que le adelantara dinero para enviarle a su madre que estaba en Argentina y necesitaba urgente. "Yo no tenía porqué hacerlo pero ni lo dudé, incluso hice arreglos para mandar el dinero a través de otra chica argentina que trabajaba con nosotros, para que así no pagara importe en una agencia de envíos. Todas esas cosas parece que se le olvidaron. Además, ni siquiera ha sido capaz de decir un nombre cuando habla de que la engañaron. Por algo será''.

SU VERDAD EN MORANDÉ

Una sola noche ocupó Morandé con Compañía para promocionar la entrevista de la Señorita Jeannette a Lola Melnyck. Con un estudio en penumbra y un silencio sepulcral, la bailarina del espacio pachanguero amenazó con contar sus secretos y desmentir rumores malintencionados que hasta ese momento no habían aparecido en ningún medio de comunicación pero que circulaban entre los periodistas.

Y fue sólo una noche de promoción porque la entrevista se tejió rápidamente, como poniéndose el parche antes de la herida, cuando la producción del programa supo que venía un reportaje contra la estrella emergente.

En la melosa conversación, que se inició poco antes de la una de la mañana y que marcó 25 puntos de peak, la ucraniana lloró ante las preguntas sobre su padre y madre y contó las mismas cosas de las que ha hablado en infinidad de entrevistas, con la única diferencia que reconoció que desde hace un tiempo está en busca de su mamá: "La estoy buscando y gente me está ayudando en eso... quiero saber por qué no está conmigo y por qué la vida nos separó", declaró.

Uno de los momentos más esperados de la conversación fue cuando la animadora le preguntó a la bailarina: "se ha dicho que tienes una suerte de pasado oscuro y se ha llegado a hablar de prostitución. ¿Qué le dirías a esas personas?".

Muy tranquila en su respuesta, aunque con un pequeño dejo de indignación, la bailarina respondió: "me he rebuscado para no llegar a eso. Tengo demasiadas pruebas, muchas cosas que sé hacer para no llegar a eso. No llego a esos extremos, nunca recurrí a aquello. Si lo piensan, entonces que me lo pregunten directamente". (Por lo mismo, el viernes en la tarde quisimos preguntárselo en persona, pero su manager nos aseguró que era imposible en esta ocasión).

La intervención de Lola no terminó ahí. Ella prosiguió su discurso comentando que "como mujer me toca el orgullo. Me da rabia y pena que piensen eso. Por los valores que tengo nunca tuve que recurrir a ello".

Finalmente, la blonda ucraniana volvió a decir sobre su llegada a Chile que: "Me llamaron para ser modelo y no fue así. Me sentí engañada. Terminé limpiando mesas en un restaurante de comida norteamericana que queda en la calle Isidora Goyenechea", refiriéndose al Bennigan´s.

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