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  Hombres Beta

  Hombres Beta

  En el colegio eran disléxicos, de adolescentes lo pasaron pésimo y todos creyeron que iban a morir vírgenes. Pero terminaron como líderes de opinión y volviendo locas a mujeres inteligentes. ¿La fórmula? Transformaron su torpeza en éxito y seducción. El ícono mundial es Homero Simpson. En Chile, Rafael Gumucio, Nicolás Copano y Osvaldo Puccio la llevan. Sepa por qué.

Domingo 26 de agosto de 2007

 Sufren de sobrepeso o delgadez extrema. Se les cae el pelo. Son hombres torpes y contenidos. Sus pares se ríen de ellos: "Ahí viene el teletubbie", les gritan con frecuencia y ellos se callan, sudan y hacen como que no escuchan. Generalmente pertenecen a los signos de agua cáncer, piscis o escorpión y, si una niña les gusta, son capaces de regalarle un día completo a cambio de nada. Son los hombres Beta. Los eternos loser que con su hipersensibilidad batallan contra el homo machista.

La periodista argentina Josefina Licitra los definió como aquellos individuos que construyeron su mundo a partir de un origen loser y que justamente gracias a él lograron transformarse en líderes. Este nuevo perfil, que ha alcanzado las portadas de las revistas "People" y "Newsweek", también se instaló en Chile. Y para quedarse.

En nuestro país, el pionero es Fernando Larraín. Él es un Beta modelo: de chico era disléxico, repitió primero básico y necesitaba el triple de atención para aprender algo. Vivió en su mundo aislado, lo que con el paso de los años lo ayudó a armar su sello personal: un tipo creativo y desvergonzado. Por muchos años, Fernando fue visto como bicho raro y pintamonos; nadie entendía cómo hacía cosas tan ridículas como bailar descoordinado en el escenario y vestirse como le diera la gana. "Nadie daba un peso por él", reconoce uno de los suyos. Sin embargo, tocó el cielo en el 2007 con su personaje de Tito Larraín en la sitcom "Casados con hijos". La dislexia de púber quedó en segundo plano en esta ola de popularidad. Hoy, como locutor de radio y rostro de la campaña publicitaria del Banco Santander Santiago, pasó de ser un payaso a un tipo de mente rápida. ¡Cómo nos cambia la vida!, diría el tango de Roberto Rufino.

Los Beta son hipersensibles y fieles. Saben que su mujer los ama profundamente, simplemente porque no los abandonan. Ellas suelen ser chicas profesionales, poco frívolas y capaces de ver más allá de la coraza. Valoran que su pareja se especialice en un tema, aunque sean en los cómics o las películas tipo "Star Wars". Ellos responden bien: regalan flores una y otra vez, expresan lo que sienten y, como saben que las necesitan, no tienen problemas en ser dominados.

En este norte encontramos al periodista y escritor Rafael Gumucio. Otro disléxico. Su osadía de loser se revela cuando reconoce que perdió su virginidad a los 26 años.

"Rafita", como le dicen sus amigos, cuenta que relacionarse con las mujeres nunca ha sido para él un tema fácil. Lleva un año y medio casado con una estadounidense, pero reconoce que le ha costado. "Me he hecho papilla en el camino emocional, porque he sido rechazado un millón de veces", revela.

¿Por qué crees que tu mujer se fijó en ti?

Ella es americana y Estados Unidos ha cometido muchos errores responde con ironía.

Hoy es profesor de la cátedra de Humor de la Universidad Diego Portales y colaborador de medios como "Gatopardo", "LUN", "The Clinic" y "El Mercurio", además de una decena de seminarios, programas de televisión y entrevistas por temporada. "Todo esto lo he echo por esto mismo de ser así", confiesa.

Mujeres con mochila

Hay varias hipótesis respecto de por qué este tipo de chicos resulta tan atractivo para algunas mujeres. La primera es que a ellas les encanta cargar una mochila que les recuerde lo terrible que es la vida. Otras plantean que se trata de las "mujeres madres", que buscan a un hijo como pareja, y una tercera teoría es la que explica Ximena Santa Cruz, sicóloga de la Universidad de Chile y experta en terapias de pareja: "Son mujeres que no buscan protección, valoran en ellos su capacidad intelectual y ser buenos compañeros. Buscan hombres más autorrealizados y con menos ego. Ellas en general son súper líderes también, independientes, exitosas profesionalmente. Las super women encajan perfecto con este tipo de hombres, porque son parejas que terminan siendo muy poco amenazantes entre ellos".

¿En qué momento se configura el conflicto?

Si ellas se agotan es porque terminan haciéndose cargo también de la seducción. Como estos hombres no están preocupados de ser atractivos, son despreocupados y torpes en términos sexuales.

Este nuevo estilo de macho es la antítesis de los famosos Alfa, los que se creyeron el cuento de proveer a la mujer, ganar dinero como sea y ser el hombre de la casa. Tipos como Pedro Picapiedra, Pato Laguna o políticos como Longueira, Insulza o Lagos. Los Beta, en cambio, no son bacanes. Les toma más tiempo conseguir lo que quieren. Se masturban y si algún día llegaran a visitar un café con piernas lo harían llenos de culpa. Pero quien crea que para ser loser hay que actuar como perdedor está muy equivocado: ser un Beta de verdad implica también tener una cuenta bancaria ostentosa. Se trata de gente que ha hecho de su debilidad su talento, tanto sentimental como económicamente. Eso no hay que olvidarlo.

José Miguel Carcavilla, publicista de la agencia Lowe Porta, fue diagnosticado como retrasado mental cuando era un niño. Kiko es de las personas que no usa productos bancarios, pero su cuenta corriente acumula más de siete ceros mensuales y es uno de los creativos mejor cotizados por el mercado de la publicidad.

El rey de los emo

Si a esto sumamos que los Beta piden ayuda sin complejos, lloran y se emocionan, hay más ejemplares que se suman a la lista.

Nicolás Copano, conductor de televisión, radio y con planes de ser empresario mediático, tiene 20 años y refleja la sensibilidad que, hasta el siglo pasado, parecía sólo propia de las mujeres. Llega al Starbucks de Lyon con un abrigo talla XL, suéter azul y zapatillas, y cargando bajo el brazo el libro "Yo fui un porno star", del argentino Cicco. Tiene dientes de conejo y cuando habla de su mujer y sus proyectos también llueven gotitas de saliva. Copano asegura que su blog es uno de los más visitados del mundo y que el programa "Canal Copano", que hace con su hermano Fabrizio, "la lleva" entre los veinteañeros más ácidos. La conversación con él dura unos 40 minutos e implica recibir torpes pataditas dadas sin querer debajo de la mesa. "Todos los días me siento un poco feo, nunca aprendí a abrocharme los cordones de los zapatos y tenía una chica que me daba besos a espaldas de sus amigos, porque yo era muy nerd. Como el Seth Cohen de los OC", explica sin ninguna vergüenza.

Copano es de esos cabros a quienes no les importa que su pareja gane más que él, porque lo suyo es amar. "Las mujeres son muy raras, mucho más organizadas, en cambio uno es torpe, tanto que más de una vez me he agarrado el pene con el cierre del pantalón. Mi sicólogo me dijo que mi gran problema es que todo me duele. Peleo, soy pura pasión. Yo siempre digo: soy un emo, incluso antes de que existieran los emo". LND

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