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  Misotrol delivery

  Misotrol delivery

  En cinco años, en Chile se ha reducido la mortalidad por septicemia provocada por interrupciones del embarazo. Según expertos, uno de los factores sería la alta efectividad del medicamento originalmente usado para las ulceras. Sepa por qué el Misotrol se convirtió en la práctica abortiva favorita de las chilenas.

Domingo 14 de diciembre de 2008


"Vendo Misotrol en Santiago y regiones. Las dosis de 8 pastillas cuestan 30 mil pesos".

Este es uno más de los avisos que saltan a la pantalla con sólo googlear la palabra "Misotrol", esas tabletas que se recetan para las úlceras gástricas, pero que también sirven para provocar un aborto, un secreto a voces entre las mujeres chilenas y una práctica que engrosan aquellas cifras negras que nunca quiere mirar Chile.

Muchos profesionales de la salud que sospechan que este medicamento ha sido utilizado cuando una mujer con sangramiento y fiebre llega hasta sus consultas guardan el secreto de confidencialidad, a sabiendas que con la falta de acceso a la píldora del día después, poco y nada se puede hacer pasada esas 72 horas en que incluso actúa el Postinor.

Para los especialistas, la falta de cohesión entre la educación sexual y las leyes tienen otra cara: todas las mujeres que han sido denunciadas y maltratadas por matronas. Aunque las cifras señalan que en Santiago sólo hay una mujer detenida por abortar con Misotrol.

En Chile, la disponibilidad del Misotrol en las farmacias está muy restringida. Su comercialización sólo se remite a una estricta receta médica, aunque en internet siguen abundando las ofertas y las mujeres siguen desembolsando entre 30 mil y 40 mil pesos por las 8 pastillas.

Karina, de 28 años, realizó el primer contacto a través de internet, recuerda que después de ver las dos rayitas rosadas que le confirmaron un test de embarazo positivo, no lo pensó dos veces. Lo único que tenía claro era que no quería y no podría mantener a ese hijo.

Su pareja llamó por teléfono a la mujer que anunciaba las píldoras en la red y juntos la contactaron. "La niña me preguntó primeramente cuánto tiempo de embarazo tenía, y calculé que eran de 3 ó 4 semanas, no podía esperar más", recuerda.

La cita tuvo lugar en el Metro de la Universidad de Santiago y después de devolver el llamado, Karina partió al encuentro en un recorrido que le resultó interminable. Cuando se encontraron, la universitaria les entregó dos dosis; ocho pastillas por cuarenta mil pesos. Luego, les dio las indicaciones.

"Cuando estábamos en la plaza, cerca del Metro nos explicó el procedimiento. Me habló sobre la fiebre, la sudoración y las contracciones uterinas que probablemente tendría, pero también me habló sobre la seguridad del método", recuerda.

En el baño de su casa, Karina sacó cuatro pastillas hexagonales que venían en una tira metálica sellada y las introdujo en su vagina con la ayuda de un "Tampax".

Después de eso, recuerda que esperó y siguió las advertencias; tomó agua y analgésicos cuando sintió que la temperatura de su cuerpo subía, pero a pesar de las medidas, despertó con las sábanas pegadas al cuerpo. Después, sintió un malestar parecido a una menstruación intensa.

De ese sangrado abundante que esperó, sólo llegó un vertido rosa pálido. Espero doce horas y aplicó una segunda dosis. En una hora, llegó una especie de hemorragia que duró cuarenta minutos.

"Mentiría si dijera que estoy arrepentida de mi decisión, lo único que sentí en ese momento fueron los síntomas como los dolores de una regla en los primeros días, pero creo que lo peor de todo fue recurrir al mercado negro, andar a escondidas y también la posibilidad de que te lleven detenida", aclara.

SECRETO PROFESIONAL

El gineco-obstetra del Hospital Barros Luco, Ernesto Perucca, señala que es difícil comprobar el aumento de abortos inducidos por Misostrol en los centros de emergencia, pero sobre todo porque el resultado es limpio y efectivo.

Lo que sí es cierto, es que los efectos secundarios de un aborto mal hecho y que incluso han terminado con la muerte de una paciente, aumenta la sensación entre los profesionales que el uso del Misotrol es el motivo que puede estar detrás de la baja mortalidad femenina en estos casos.

Según Perucca, si hay algo que queda claro es que desde hace al menos cinco años, los abortos sépticos (por infección) han disminuido hasta casi desaparecer.

El doctor recuerda que en ese tiempo era muy común ver a mujeres que llegaban hasta la urgencia de los hospitales con infecciones graves después de haberse realizado un aborto con soluciones salinas, jabonosas, sondas y hasta palillos de tejer. Hoy eso ya no se ve.

Pero para el doctor, más preocupante que el uso del Misotrol, es la estricta ley contra el aborto que existe en Chile que no protege el secreto médico y no pone el aborto en la mesa como un tema de salud pública.

Hoy, las modificaciones judiciales efectuadas por la reforma procesal penal obligan a los facultativos de un recinto sanitario a denunciar ante Carabineros cuando una mujer presenta síntomas de haberse practicado un aborto, situación que complica a los profesionales que tienen que decidir entre los derechos de los pacientes y el secreto médico del facultativo.

"En Chile hay una estigmatización de la mujer, este es un país que no permite a optar por él aborto, aún cuando el feto viene con malformaciones incompatibles con la vida como un feto acéfalo, eso es incomprensible", aclara Perucca.

Guillermo Galán, médico de la Asociación chilena de Protección a la Familia (Aprofa), señala que el consumo del fármaco ha aumentado entre las mujeres que toman la decisión de abortar.

Según el doctor, las jóvenes han comprobado que el fármaco Misotrol tiene una alta efectividad en la inducción del aborto, si se utiliza antes de las cuatro semanas de embarazo. Para el especialista, aunque hoy las mujeres puedan acceder al Misotrol en el mercado negro, hasta el momento, es la única opción viable antes del aborto quirúrgico.

Además, Galán niega los mitos que se han levantado alrededor de la interrupción del aborto con este fármaco. "No es riesgoso, por el contrario, tiene un alto porcentaje de efectividad, si se utiliza antes de los dos meses. Pasado ese tiempo puede que no tenga ese efecto, los restos fetales sólo quedan como producto de abortos hechos en condiciones precarias, no del Misotrol", aclara.

"En ningún caso el uso del Misotrol es inocuo, pero las consecuencias que pueden presentarse, se provocan por la intoxicación, no por su uso. Hubo un caso en la Región de la Araucanía, en que una mujer murió por intoxicación", explica enfático el doctor Ricardo Gómez, ginecólogo de la Clínica Santa María.

Pero también señala que los profesionales están siendo testigos del considerable aumento de este fármaco para efectos abortivos, inevitablemente han sospechado que el Misotrol es una de las razones tras la baja en las muertes de mujeres por abortos.

Para Gómez, la mortalidad por la interrupción de un embarazo en manos de una partera, quedó en el pasado. Lo que sí recalca, es que en ningún caso la mujer puede quedar estéril por el uso del fármaco, pues esto sólo es consecuencia de un aborto realizado sin las más mínimas condiciones de higiene.

"Eso es lo que termina con la posibilidad de que una mujer sea madre. El Misotrol se utiliza porque tiene una alta capacidad de expulsar el producto de un embarazo. Es decir, de provocar contracciones que vacian el útero", reconoce.

LAS MATRONAS

Una ginecóloga de una clínica en Vitacura cuenta que los hospitales que más denuncian abortos son los que están en el centro de la ciudad. La profesional trata de explicar por qué y cómo se dan estas delaciones.

"Ante la duda de un aborto se le avisa al ginecólogo de turno y se hace la denuncia a Carabineros. Incluso si a la paciente se le está operando. Ahora es distinto comprobar un aborto cuando se usa Misotrol, esto pasa sólo si se encuentra un pedazo de pastilla en el cuello del útero. En ese caso, el aborto es obvio y uno empieza a indagar. A veces una les pregunta a las mujeres '¿quién te ayudó a abortar?', y si contesta, por ejemplo, 'mi marido', a él también lo denuncias. Si no lo haces, uno sale afectada", explica la matrona.

Sobre condicionar el trato a la paciente por una postura pro vida, Anita Román, presidenta del Colegio de Matronas, señala que en ningún caso se puede dar esta situación también que la masificación de Misotrol entre las chilenas de 20 a 30 años, es un hecho.

"Este fármaco se conoce hace diez años como inductor del aborto, hoy estas pastillas se están usando a granel porque provoca induce un aborto en la seguridad de su casa. Antes, en el mejor de los casos, la mujer quedaba estéril por al infección que le provocaba haberse hecho un aborto en malas condiciones", explica la presidenta del Colegio de Matronas.

Román aclara que las únicas mujeres que corren riesgo al usar Misotrol son las pacientes hemáticas, con problemas de varices e hipertensión. La matrona relata que la hemorragia por Misotrol es abundante, extensa, pero que el sangramiento no cesa hasta que se elimine todo el contenido del útero y en ningún caso es un síntoma de alta peligrosidad.

En medio de este proceso, generalmente la abortante se asusta y llega de emergencia a un hospital. Allí debe primar el buen trato.

"Investigar si hay o no restos de fármacos en el cuello uterino de una mujer que llega grave a un consultorio es hilar fino, porque lo que debe primar es el tratamiento humanizado de la paciente, en la práctica uno se da cuenta que ninguna mujer quiere abortar, sino que lo hace por las circunstancias. Hacerlas sentir culpables es estigmatización", aclara la presidenta del Colegio de Matronas.

Cristina Gómez, matrona del consultorio Lo Valledor Norte, de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, señala que es difícil verificar si una mujer llega con aborto inducido por Misotrol. Que más que síntomas que pudieran delatarla, es su comportamiento el que revela que se ha practicado un aborto.

Según la matrona, las jóvenes, asustadas de que puedan ser detenidas, aparecen en el consultorio sólo cuando están con la urgencia de la hemorragia, luego que eso pasa, dejan de controlarse para no ser denunciadas. "Sabemos que en la población se vende el Misotrol, pero a este medicamento tiene más demanda entre las jóvenes de clase media y clase media alta por sobre las mujeres de estratos bajos", asegura.

La matrona señala que uno de los pocos casos de aborto por Misotrol del que le ha tocado ser testigo, fue el de una niña que llegó hasta el consultorio con fuerte dolor uterino y que inmediatamente fue remitida al Hospital San Borja Arriarán.

"Si uno se da cuenta que antes las niñas llegaban con abortos en bloque, ahora llegan niñas que botaron el huevo en su totalidad ¿Cómo puedes saber si usaron Misotrol?", termina preguntándose.

"Macarena gritaba del dolor y nadie nos pescaba. Yo no sabía qué hacer. Después la pusieron en una camilla y allí la dejaron largo rato con las piernas abiertas sobre los estribos. Era como un castigo por haber hecho algo malo. Fue muy humillante. Yo tenía ganas de pegarle a todos", así narra Luis, estudiante de Sociología, la experiencia que vivió plantado en la sala de espera del Hospital San Borja Arriarán el día que llevó de urgencia a su novia después de una hemorragia al usar Misotrol.

Ella había decidido interrumpir un embarazo de ocho semanas ingiriendo el fármaco, dice que ese día todos ignoraron a Macarena en el hospital, la ignoraron por abortar.

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