
Lunes 7 de septiembre de 2009| por Julio Cervellino G. / La Nacin
La hípica tiene esas cosas que la hacen tan diferentes a otros deportes. Por ejemplo pueden llegar a un hipódromo o a un remate de caballos personalidades que en otro ámbito causarían gran revuelo, y aquí se les tratará como a un hípico más, algo que llama la atención al que observa desde afuera, y que no pertenece al turf.
Esa tranquilidad es la que sienten políticos, actores, animadores y cantantes, que pueden pasearse entre medio de la gente, sin que nadie les pida un autógrafo o les lance un improperio, pues más allá del rol que cumpla esa celebridad, el único personaje que interesa en el deporte de reyes es el caballo y obviamente apostar y ganar con buen dividendo.
Por eso, y por nombrar sólo algunos de la extensa lista, Kike Morandé, Antonio Skármeta, el "Pollo" Fuentes, el ex ministro del Interior, Carlos Figueroa, Beltrán Urenda, a veces José Miguel Inzulza, el futbolista Arturo Vidal y el senador Juan Antonio Coloma buscan este oasis, que los aleja de la bulliciosa popularidad y los hace ser uno más de los burreros que luchan por el dato y sueñan con una superfecta de varios ceros.
SAN PATRICIO
El sábado 5 del presente el haras San Patricio de la familia Coloma, nuevamente fue epicentro de elogios, al ganar Emin Baja, otro producto de su fértil crianza, las Dos Mil Guineas, uno de los clásicos más importantes y que de cierta manera van consolidando a los futuros campeones de la arena.
Y en estos triunfos de grupo 1, la dicha alcanza para todos, ya que tanto dueño como jinete, preparador y criador del caballo lo celebrarán como suyo, que es lo que hace linda la hípica, ya que todo se comparte y cada uno, según su pasión, podrá sacar el pedazo más grande de la torta, aunque el dinero, en realidad, se lo lleven el dueño del caballo, su jockey y el corral donde es entrenado.
La numerosísima familia de Fernando Coloma Reyes, sin dudas la más grande y entusiasta de la hípica chilena junto con la de Eugenio Zegers, dos próceres que inyectaron desde niños el amor por los finasangre a sus herederos, celebró, pese a la copiosa lluvia, un triunfo que esperaba sucediera por el significado que tiene para el criadero ese caballo.
JUAN ANTONIO
Como otro hincha más y miembro activo del Clan familiar, Juan Antonio Coloma, el circunspecto senador de la república, festejaba junto a su padre, hermanos, sobrinos y nietos el grupo 1, felicitando al jinete y corroborando el buen ojo de su padre por haber traído a Chile al reproductor Monthir. En un rato de reposo acudimos al político para que nos cuente esta metamorfosis que ocurre cuando en determinadas situaciones la pasión supera a la vocación.
-¿El exitoso remate del San Patricio cómo lo dejó, Juan Antonio?
-Fue muy bueno más allá de un tema de números, que obviamente importa, para un criadero cuyo único objetivo es autofinanciarse. Es bueno sentir cuando la gente reconoce el trabajo de un haras y sus líneas maternas, que tanto cuesta formar a través de los años y que mi padre desde que era chico viene repitiendo que a lo menos se requiere de medio siglo para saber cuáles serán las sangres que dejarán huellas. Reitero, fue un momento familiar pleno, que vivimos con mucha alegría.
-¿Se siente criador de caballo?
-Totalmente. Estoy en el ADN del criador, ya que he acompañado a mi padre a criar caballos por cincuenta años, así que puedo decir que lo llevo en la sangre, y pienso más de lo que uno cree como criar un buen caballo de carrera.
-¿Una vez retirado de sus menesteres le gustaría abocarse de lleno a criar?
-Eso délo por descontado. Cuando me dedique a otra actividad, que me da hartas ganas, espero que esté vinculada a la crianza de caballos.
-¿La hípica es una buena escuela de humildad?
-Por supuesto, porque enseña a serlo en el triunfo y en la derrota. Tampoco hay que echarse a morir porque la revancha viene luego, otro gran aliciente de este bello deporte.
-¿La esencia del hípico va mucho más allá que saber de caballos?
-Un hípico de corazón y de esencia sabe lo difícil que es ganar y aunque a veces tenga una buena racha con un caballo, entiende que vendrá otra perdedora, quizás mayor, que le dará un parámetro justo como actuar en todo orden de cosas. Es una filosofía de vida que puede aplicarse en todo lo que uno haga, pues incluye el trabajo en equipo, sobre todo en un criadero de caballos, que depende de muchas personas. Uno sabe que debe andar todo bien para sacar buenos caballos, ya que esto no es sólo un tema de recurso, por suerte.
HABLANDO DE "POLITÍPICA" Mezclamos pasión y vocación del senador creando la "politípica", una nueva palabra, que hiciera de nexo entre ambas -¿La hípica es buena terapia para los políticos? - ¿Cómo son entre ustedes los de la bancada hípica del Congreso? -¿Pero nunca tanto como para sacar información hípica del computador? -¿Quién sería el Mago Cavieres del Congreso? -¿Y un Lucho Torres? -Una analogía entre hípica y política -¿Ser reelegido como senador o diputado es ganarse un grupo 1? -¿En cuál de los dos frentes se gozan más los triunfos? -¿Haría sociedad en un caballo con Piñera? -¿Entonces podrían ser socios suyos Frei y Ominami? -¿Qué nombre le pondría a un caballo asociado con correligionarios suyos? -Hípica y política andan por ahí en mala imagen. -¿Ominami, en jerga hípica, sería un tres años, ganador clásico? -¿Y el cincoañero Tatán? |