
Sábado 28 de noviembre de 2009
El vicecanciller, Angel Flisfisch, expresó ayer su acuerdo con la decisión adoptada en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores y Defensa de Unasur, de encargar al Consejo de Defensa de este organismo la misión recoger las propuestas que presentaron Perú, Chile y Ecuador, en el encuentro de Quito.
En este sentido, Flisfisch expresó su conformidad con la determinación -adoptada tras una intensa jornada de debates- de que sea el Consejo de Defensa Suramericano la instancia que analice las iniciativas e integre los contenidos en uno solo documento que se presentará en el futuro a los estados miembro del organismo regional.
El denominador común de las tres propuestas es la construcción de una nueva arquitectura de seguridad para los países de América del Sur, que confluyan en un protocolo de Paz, Seguridad y Cooperación.
En este sentido, el Consejo de Defensa buscará armonizar los planteamientos hechos por Chile, Perú y Ecuador para promover medidas de fomento de la confianza, políticas de transparencia en el gasto militar, solución pacífica de controversias.
En términos generales, la propuesta chilena tuvo buena acogida en el contexto de Unasur, y fue considerada un aporte con grandes coincidencias respecto de las proposiciones de Lima y Quito.
En este contexto y desde Perú, el ministro de Defensa de Perú, Rafael Rey, valoró lo que denominó un cambio de actitud en Chile.
A su juicio, la presentación de la propuesta revela interés en frenar la compra de armas, lo que -dijo- "es algo positivo", porque Chile aporta a la propuesta peruana que consiste en constituir una fuerza de seguridad regional, un cuerpo de paz para asegurar la tranquilidad, y una serie de medidas que permitan reducir el gasto en armamento.
"Cualquiera que sean las variantes dentro de esas alternativas resulta positivo. Hay un cambio, porque antes (a Chile) no le interesaba. En este caso, se está plegando positivamente y me alegro de que eso esté sucediendo", afirmó.
Chile planteó la conformación de dos grupos de trabajo: uno para consensuar una declaración de seguridad de Unasur y, el segundo, para estudiar la conformación de una fuerza combinada de defensa sudamericana, tomando como modelo la fuerza chileno-argentina Cruz del Sur.
"Si finalmente es una iniciativa canalizada a Unasur para conseguir lo mismo, es algo que merece satisfacción", precisó Rey.
En todo caso, no dudó en disparar a Chile, al afirmar que la autorización de EEUU para ofertar armamento a Chile por un tope de 600 millones de dólares "forma parte de la carrera armamentista que creemos es improductiva, y que además nos limita en el desarrollo y en la lucha contra la pobreza en nuestros países".