
Jueves 3 de diciembre de 2009| por La Nacin / Agencias
Un Congreso prácticamente sitiado, con varios anillos de seguridad para que no se acercaran los partidarios del depuesto Manuel Zelaya, era el ambiente que ayer enmarcaba la sesión del órgano legislativo unicameral de Honduras. Y es que era una reunión especial: se decidía sobre la restitución del Mandatario derrocado.
En el Acuerdo Tegucigalpa / San José, suscrito el 30 de octubre por las comisiones de Zelaya y del gobierno de facto de Roberto Micheletti, el punto cinco había dejado en manos de los 128 diputados definir el futuro político del expulsado gobernante.
Y el ambiente desde el comienzo de la sesión de ayer fue negativo a la restitución, pues más de 65 diputados votaron en contra de esa posibilidad, marcando la mayoría necesaria para el rechazo. Al cierre de esta edición todavía no terminaba la votación.
La única posibilidad de una resolución favorable al derrocado gobernante era que algunos de los 55 votos del mayoritario Partido Nacional (PN), que estará en el poder a partir de enero, hubieran estado de su lado.
Pero tras las negociaciones, la bancada de esta colectividad de derecha, resolvió votar en bloque y su postura la anticipó Rodolfo Irías, jefe de estos parlamentarios: "Nos manifestamos a favor de la ratificación del decreto 141/2009 aprobado el 28 de junio", mediante el cual se destituyó de su cargo a Zelaya.
Nacionalistas, liberales, democratacristianos y pinuistas (Partido Innovación y Unidad, socialdemócrata) estuvieron de acuerdo en esta postura. Los únicos que la rechazaron fueron los de Unificación Democrática (UD, izquierda), cuya negativa encendió los ánimos durante la deliberación.
El diputado de esta colectividad (UD) y ex candidato a la Presidencia, César Ham, afirmó que la situación actual del país es grave y que lo ocurrido el 28 de junio fue un "golpe de Estado militar" que le compete al Partido Liberal, por lo que fue abucheado.
Ante esto, y para evitar que se caldeara aún más el ambiente, el presidente del Legislativo, José Alfredo Saavedra, llamó a todos a la cordura.
Mientras, el diputado liberal, la misma colectividad de Zelaya y Micheletti, Edmundo Orellana -uno de los pocos que apoya a Zelaya en su partido-, advirtió que la falta de restitución creará dificultades para el reconocimiento del gobierno del PN, Porfirio Lobo, que ganó en las elecciones del domingo.
"Si aquí no se decreta una amnistía todos los que participaron el 28 de junio van a tener que estar toda su vida pendientes de que los procesen, porque es un delito imprescriptible. Ellos sustituyeron la voluntad soberana del pueblo", advirtió.
Y sostuvo que "el pueblo castigó (en las urnas) a quienes tenía que castigar. No vengo a pedir la restitución de Zelaya, sino a pedir respeto a la libertad, justicia y democracia", concluyó el diputado liberal.
UN DUBITATIVO ZELAYA
En tanto, Zelaya opinó que el gobernante electo debería de ser el más interesado en que el Legislativo resolviera la crisis política del país tras su derrocamiento en junio.
"El más interesado en buscar cómo resolver esta sesión del Congreso deberías de ser tú, que quieres gobernar este país y que lo quieres gobernar me imagino con buenas intenciones", expresó Zelaya antes de la votación.
Y le envió un mensaje: "Porfirio Lobo, te lo digo con respeto, querido amigo y paisano, eres mi adversario político pero te tengo respeto, tienes que buscar una salida para el endeudamiento que te deja Micheletti, que te ha quebrado la economía del país; ha quebrado las reservas internacionales, ha quebrado los ingresos tributarios, tiene a este país en una quiebra absoluta", afirmó a Radio Globo.