
Viernes 8 de enero de 2010| por Lorena Ferraro L./ La Nacin
Cristián Larroulet, el estrecho colaborador de Sebastián Piñera, gestor del programa de gobierno del empresario, líder de los grupos Tantauco y director de Instituto Libertad y Desarrollo no podría formar parte del gobierno de la derecha en caso de que el abanderado aliancista llegue a La Moneda.
Tampoco lo podrán hacer el ex presidenciable del conglomerado, Joaquín Lavín, ni una serie de colaboradores -cercanos o de segunda línea- del abanderado. Esto, claro, en caso de que Piñera esté dispuesto a cumplir la palabra empeñada.
Un compromiso que el empresario selló el 31 de diciembre vía mail con el cientista político, Patricio Navia, al decir que estaría resuelto el no tener pinochetistas en su eventual gobierno y que reafirmó seis días después el generalísimo del candidato, Rodrigo Hinzpeter, quien aseguró que Piñera "no va a hacer un gobierno con gente que participó o tuvo cargos de primera importancia y probablemente de segunda y tercera (en la dictadura)".
TAREAS EN RÉGIMEN DE PINOCHET
La promesa arroja por el suelo el anhelo de Larroulet de encabezar un ministerio del área económica -para el cual Piñera lo sondearía con altas posibilidades-, considerando la participación de éste durante la dictadura como jefe de gabinete del ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi, entre 1985 y 1989.
Se derriban las posibilidades de Lavín de llegar a un supuesto gabinete piñerista tomando en cuenta el currículo del ex alcalde como colaborador del régimen y, al igual que Larroulet, su trabajo bajo las órdenes de Büchi.
A ellos se suma el caso del actual senador UDI y miembro del comando piñerista, Pablo Longueira, colaborador de Pinochet como asesor del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y protagonista del recordado ataque al automóvil del senador estadounidense Ted Kennedy, durante una visita a Chile en tiempos de dictadura.
ARANCIBIA Y DEFENSA
El ex senador de la UDI Jorge Arancibia, que de acuerdo a fuentes de la alianza suena como uno de los nombres para liderar el Ministerio de Defensa, no albergaría ninguna posibilidad de llegar a La Moneda si es que Piñera respeta su palabra.
Arancibia, comandante en jefe de la Armada (R), fue edecán de Pinochet entre 1980 y 1982, y agregado naval a la embajada de Chile en Argentina entre 1984 y 1985.
Jovino Novoa (UDI), uno de los coroneles gremialistas, tendría que mantenerse alejado del financista. Resulta que ejerció como subsecretario de Gobierno de Pinochet en el período 1979-1982.
Los anteriores son sólo algunos de los nombres que Piñera, para honrar su palabra, debiera excluir de cualquier cargo ejecutivo si triunfa en el balotaje.
Nómina que debiera incluir a figuras como Julio Dittborn (UDI), que fue subsecretario de Planificación de la dictadura, y Alberto Cardemil, que ejerció como subsecretario del régimen pinochetista.