
Lunes 8 de febrero de 2010
El último detenido de la denominada red de corrupción es el ex funcionario del Servicio Médico Legal (SML) Roberto González González, quien se encuentra confeso de haber reemplazado la alcoholemia del marginado efectivo de Carabineros Ricardo Paulaza Rubilar a cambio de una suma cercana a los $600 mil en junio del 2008. El ex uniformado ya cumple condena por estos hechos.
La Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de la policía civil (PDI) cumplió el lunes pasado la orden de aprehensión decretada en su contra por el Séptimo Tribunal de Garantía de Santiago. Ésta había sido solicitada por el fiscal de la Zona Metropolitana Centro Norte Víctor Vidal, quien le formuló cargos por los delitos de cohecho, obstrucción a la investigación y asociación ilícita.
Tras la audiencia de formalización, el marginado empleado del organismo legista quedó sujeto a arraigo nacional y firma semanal.
Según los antecedentes de la investigación, González González se concertó con la líder de la red, Margarita Cuadros, para sustituir la muestra de sangre del ex carabinero, adulterando la alcoholemia.
La suma pactada por este "servicio" bordeaba $1 millón 500 mil, pero al ex funcionario del SML sólo habrían correspondido $600 mil.
Paulaza Rubilar había protagonizado un accidente de tránsito en manifiesto estado de ebriedad en el cruce de las calles Portugal y Avenida Matta en junio del 2008.
Tras el choque, y al verse descubierto por funcionarios de la misma institución, se comunicó con su compañero de promoción y entonces guardia de La Moneda Luis Chamorro Muñoz (también formalizado), quien le comentó que conocía a una persona que podía ayudarlo a cambiar el examen: Cuadros.
EL CASO
El fiscal Víctor Vidal dirige actualmente la investigación contra la denominada red de corrupción desbaratada en octubre del 2008, cuyos "servicios" consistían en el extravío de expedientes judiciales, borrones de antecedentes penales, órdenes de detención pendientes y arraigos, así como la sustitución de muestras de sangre con su consecuente falseamiento de las alcoholemias.
Las pesquisas arrojaron que la organización tenía "contactos" en las policías, el Poder Judicial y el SML. A la fecha, ya hay cerca de una veintena de personas -ex funcionarios de estas instituciones y civiles- condenadas por su participación en estos ilícitos.