
Domingo 14 de marzo de 2010| por Vernica Muoz L. / La Nacin Domingo
Talvez sólo el escritor colombiano Gabriel García Márquez, padre del realismo mágico, podría haber imaginado las escenas que se vivirían en el Congreso el mismo día 11 de marzo, cuando varias réplicas de fuerte intensidad se dejaron sentir poco antes de que se iniciara la ceremonia en que Sebastián Piñera prestó juramento como Presidente de la República. La primera, faltando veinte minutos para el mediodía, inició lo que después sería una alerta general. Se hablaba de gran sismo en Rancagua y la alerta de tsunami corrió de boca en boca, mientras los destacados invitados extranjeros y nacionales hacían lo posible por mantenerse calmados, muchas invitadas buscaban desesperadamente algún teléfono que funcionara para comunicarse con sus hijos y los funcionarios hablaban de evacuar el Congreso, aunque nadie sabía por donde. Afuera los porteños corrían a los cerros resucitando el pánico de la madrugada del sábado 27 de febrero. Así las cosas, el acto de traspaso de mando, que iba a ser austero por la coyuntura sísmica, también tuvo que reducirse a unos nerviosos 37 minutos.
La tierra parecía recordarle al nuevo Mandatario y a gran parte del país que las principales tareas de su mandato estarán cruzadas por la urgencia de enfrentar las necesidades de la población en las zonas afectadas por la catástrofe y encarar, con una gestión eficiente, una reconstrucción que podría abarcar casi todo el período presidencial que se inicia.
El nuevo Presidente de la República no tuvo respiro y debió ponerse de inmediato a cargo de la situación. Nuevamente los movimientos telúricos obligaban a cambiar la agenda y hasta el protocolo. No hubo almuerzo con los dignatarios extranjeros en Cerro Castillo y el Jefe de Estado se trasladó a la Sexta Región, que declaró en Estado de Catástrofe, para conocer en terreno las consecuencias de esta gran réplica esperada por los sismólogos, pero que no figuraba en ninguna pauta anticipatoria de ese gran día.
Pero la calma llegó tras constatar que no hubo tsunami finalmente y que la situación no era de tanta gravedad como en un principio se pensó. Tras viajar a Constitución, como estaba previsto, para mostrar su compromiso con los afectados por el terremoto, el Jefe de Estado volvió a la capital e ingresó, por fin, a La Moneda mientras afuera sus adherentes reunidos en la Plaza de la Constitución festejaban y esperaban sus palabras desde el balcón de la sede de gobierno.
En su primer discurso, Sebastián Piñera puso énfasis en la reconstrucción nacional y en la unidad que se requiere para afrontar esta tarea, recogiendo las historias de aquellos "héroes del bicentenario", como llamó a quienes ayudaron a salvar vidas en la catástrofe y cuyas imágenes aparecieron en los días posteriores al terremoto en la mayor parte de los medios de comunicación. También aludió a personajes que representan la nacionalidad chilena como Arturo Prat, Caupolicán y el poeta Pablo Neruda. "No sólo vamos a reconstruir, sino que lo vamos a reconstruir mejor".
Pero su discurso no abarcó sólo la coyuntura determinada por el terremoto, también fue más allá y habló de encabezar una segunda transición tras la recuperación de la democracia. En este punto dijo que "la nueva transición apunta a hacer de Chile un país más desarrollado, sin pobreza y con verdadera igualdad de oportunidades y progreso para todos sus hijos".
Esa misma noche, tras sostener una reunión con su equipo a cargo de la emergencia telúrica, integrado por los intendentes y las autoridades militares a cargo de las regiones más afectadas, y luego de concluir su primer consejo de gabinete -reuniones que se prolongaron hasta la madrugada-, el Presidente Sebastián Piñera asignó tareas específicas a sus ministros y pidió realizar un diagnóstico acucioso en cada una de las carteras, analizando la posibilidad de reasignaciones presupuestarias y postergación de proyectos. Junto con ello se indicó que el viernes ingresaría al Parlamento el proyecto de ley que establece un bono de 40 mil pesos para los sectores más pobres.
Al día siguiente el nuevo gobierno anunció sus primeras medidas para enfrentar la reconstrucción. El mismo Presidente Piñera dijo que pondrá énfasis en la reconstrucción de más de 300 mil viviendas destruidas, para lo cual se están estudiando diversas fórmulas, entre ellas la posibilidad de entregar casas prefabricadas "de gran calidad" que, dijo el Mandatario, se usan "en países desarrollados y que nos pueden ayudar a cerrar el déficit en forma rápida", teniendo en cuenta que la capacidad de construcción del país no alcanza para la magnitud de las necesidades. También se baraja utilizar programas de "autoconstrucción".
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| La ex Mandataria Michelle Bachelet salió de la sede de gobierno el jueves en la mañana en medio de una nube de periodistas y gráficos, acompañada por parlamentarios y colaboradores, mientras afuera sus adherentes se agolpaban para expresarle su cariño. Foto: Mario Ruiz. |
En tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, señaló que, si para ayudar a las zonas afectadas "vamos a tener que sacrificar un proyecto de otra naturaleza, yo por lo menos le voy a decir al Presidente que lo hagamos".
Todo indica que no habrá pausa al menos por un buen tiempo, porque ya Piñera dio instrucciones a sus ministros de "hacer las cosas mejor y más rápido".
La despedida de Bachelet
Mientras Sebastián Piñera enfrentaba la situación derivada de las réplicas sísmicas apenas terminada la ceremonia de traspaso del mando, Michelle Bachelet se reunió en un almuerzo de despedida con sus ministros, subsecretarios y jefes de servicio, más de un centenar de personas. El encuentro estuvo marcado por el deseo de los presentes de que la ex Mandataria, que terminó su período presidencial con más del 80% de adhesión popular a pesar de las críticas por la forma en que se enfrentó la emergencia del terremoto, repostulara el 2014, aunque ella misma pidió no hacer "política ficción" cuando la prensa se lo consultó antes de salir de La Moneda la mañana del 11 de marzo.
En el encuentro, Bachelet entregó un mensaje de gratitud a quienes fueron sus colaboradores y de cohesión en esta nueva etapa, en que después de 20 años la Concertación pasará a la vereda de la oposición. La tónica fue el llamado a la unidad, en momentos en que la coalición pasa por una fuerte autocrítica tras la derrota del 17 de enero, proceso que ha quedado en suspenso debido al terremoto.
Aunque no estuvo en el almuerzo, el presidente del Senado, Jorge Pizarro, señaló que no le cabía duda sobre el papel que va a jugar Bachelet en el país y en la coalición. "Yo discrepo totalmente de algunos sociólogos como Tironi (Eugenio), que ha dicho que la popularidad de la Presidenta era volátil y efímera. Por el contrario, creo que se ha demostrado que hay un arraigo de ella en el mundo popular que va a ser muy difícil de disipar", recalcó Pizarro.
El nuevo Congreso y la oposición
Los chilenos no sólo tienen nuevo Presidente de la República desde el 11 de marzo pasado. Ese mismo día debutó el nuevo Parlamento compuesto por los senadores y diputados que resultaron electos en los comicios de diciembre pasado. En el Senado, la Concertación recuperó la mayoría, sumando 19 cupos frente a 16 de la Coalición por el Cambio y tres independientes. Producto de esta nueva correlación de fuerzas, fue elegido como nuevo presidente del Senado el DC Jorge Pizarro, ex jefe territorial de la campaña freísta, quien encabezará la Cámara Alta durante este año con el senador radical José Antonio Gómez como vicepresidente (ver infografía). El acuerdo concertacionista contempla que el próximo año ocupe el cargo el PPD Guido Girardi, mientras que el 2012 lo hará el ex timonel PS Camilo Escalona, con Alejandro Navarro como vicepresidente. El 2013 Pizarro y Gómez se repetirían el plato.
En tanto, en la Cámara, donde hay 58 diputados aliancistas, 40 de ellos UDI, y 54 concertacionistas, jugarán un rol determinante los tres diputados PRI, los dos independientes y los tres parlamentarios comunistas para inclinar la balanza hacia uno u otro lado (ver infografía). Un indicio de cómo podrían funcionar las cosas lo dio el acuerdo logrado por RN y la UDI con el PRI e independientes, que puso a la diputada ex DC, ahora PRI, Alejandra Sepúlveda, como presidenta de esta corporación, y como vicepresidentes al RN Germán Becker y al UDI Iván Moreira. El acuerdo provocó ronchas en la oposición, que además quedará limitada en la repartición de comisiones para el trabajo legislativo, puesto que la Coalición por el Cambio y el PRI se quedarán con las más relevantes.
En los pasillos del Congreso y en medio de los temblores, una orgullosa senadora Evelyn Matthei manifestó su satisfacción por la llegada de Sebastián Piñera a la Presidencia de la República, aunque no dejó de manifestar su preocupación por las restricciones que pueda imponer la reconstrucción tras el terremoto, en términos de postergar anuncios programáticos que se hicieron en la campaña, en especial en educación. "Lo único que ruego es que este desastre tan brutal que hemos tenido en materia de maremoto y terremoto no impida que se construyan estos 50 liceos de excelencia a lo largo de Chile, porque cuando uno ve qué es lo que más ha contribuido a la clase media, uno piensa en el Liceo 1, en el Liceo 7, en el Instituto Nacional, en el Barros Arana, que son lo que queremos tener en todo Chile", recalcó la parlamentaria.
Al mismo tiempo el senador RN Francisco Chahuán -que está formando una "bancada regional" con sus colegas Ricardo Lagos Weber, Lily Pérez e Ignacio Walker- resaltó que la etapa que se inicia está "claramente marcada por el cierre de la transición política y un sello de unidad nacional, por la necesidad ineludible de generar puentes". Entre los desafíos mencionó la necesidad de mejorar la redistribución del ingreso, porque "todavía un 30% de los chilenos sigue ganando menos de 60 mil pesos per cápita".
En el bando opositor se reconoce disposición a colaborar en los esfuerzos de reconstrucción, tal como acordó la Concertación con el Presidente Piñera en una reunión el fin de semana pasado, pero ya surgieron los matices. Mientras el nuevo presidente del Senado, Jorge Pizarro, dijo que el nuevo gobierno no tendrá "luna de miel", el timonel falangista Juan Carlos Latorre señaló que "hay ámbitos en que vamos a hacer un esfuerzo conjunto y es lo que hemos denominado emergencia ciudadana, emergencia económica y leyes para la reconstrucción. Tenemos que conocer el detalle de los proyectos de ley y los vamos a analizar en su mérito, pero aquí no hay nada que se vaya a dar por aprobado de inmediato".
Más crítico fue el nuevo jefe de la bancada de diputados DC, Patricio Vallespín, quien manifestó su preocupación porque, a su juicio, "hay una tendencia del nuevo gobierno a hacer la reconstrucción dentro de una mirada neoliberal, con exenciones y beneficios a las empresas, frente a una mirada más social que resguarde el interés nacional por sobre intereses particulares".
En tanto, la próxima semana deberían conformarse las dos comisiones que se aprobaron en la Cámara de Diputados para perseguir responsabilidades ante el terremoto. Una busca indagar la actuación de los organismos públicos encargados de velar por la calidad de la construcción, abarcando los daños en edificios, carreteras y autopistas. La otra investigará el "estado de las instituciones y su capacidad de respuesta", apuntando a los organismos encargados de la prevención y el manejo de catástrofes como el SHOA y la Onemi. Ambas comisiones tendrán 90 días de plazo para desarrollar su tarea.
Las acciones de Lan
Otro flanco de críticas que abrió la nueva oposición fue el atraso en el desprendimiento del Presidente Piñera de su patrimonio bursátil, particularmente la venta del 11% de las acciones que aún permanecen en su poder a través de Axxion, y que debían ser liquidadas antes de que asumiera la Primera Magistratura.
"Nos parece grave, porque no existen razones para no cumplir con un compromiso voluntario y público. Este es un gobierno que está marcado por los conflictos de interés y vamos a tener especial cuidado en que no se diluya la frontera que debe existir entre los asuntos públicos y los negocios privados", señaló el diputado PS Marcelo Díaz, mientras que, antes de abandonar el Congreso, el ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami pedía "más prudencia al gobierno entrante, no es razonable que todavía no se vendan las acciones de Lan Chile y Chilevisión".
Mientras el senador Chahuán pidió "altura de miras" para tratar el tema, la vocera de gobierno señaló que "la decisión de vender estaba tomada. Hubo un terremoto ( ). Los chilenos pueden estar tranquilos de que también va a cumplir con éste lo antes posible", recalcó.
Finalmente, el propio Presidente precisó que "la mayoría de esos compromisos están cumplidos o en vías de cumplimiento", mencionando el desprendimiento de todas sus acciones en Clínica Las Condes y recordando que el 60% de sus títulos en Lan ya han sido traspasados. En este sentido, lamentó que "circunstancias ajenas a mi voluntad, entre ellas el maremoto y el terremoto", hayan producido un atraso por "fuerza mayor".

