
Lunes 15 de marzo de 2010| por RICHARD HOLLEDGE
Mucho después de que los muertos se han contado y la atención del mundo se ha desplazado a otras partes, el terrible testimonio de un terremoto todavía sigue viéndose en los montones de metal retorcido y trozos de concreto: a menudo, todo lo que queda de los edificios de una región. Como un público horrorizado lo ha visto en Chile y Haití, la mayoría de los cientos de miles de víctimas fueran muertas o dejadas sin hogar debido a los malos materiales de construcción y métodos de edificación. Y Roger Bilham, sismólogo de la Universidad de Colorado, fue citado hace poco diciendo que la creciente población del planeta enfrentaba un arma desconocida de destrucción masiva: las casas.
Ahora, una organización industrial está intentando centrar la atención en su producto (el acero) como un potencial salvador de vidas. Si Haití tuviera más casas hechas con los estándares correctos, habrían resistido el terremoto, dijo Scott Chubbs, director de programas de Living Steel, un consorcio de compañías como Tata y Arcelor Mittal, que está promoviendo el acero para la construcción de residencias.
Este programa lleva cinco años de existencia, es administrado por la World Steel Association (Asociación Mundial del Acero) y ha gastado casi 20 millones de dólares en proyectos de ese tipo. Estamos viendo el diseño de viviendas de transición para Haití y es probable que, si es que hacemos algo allí, será a través de alguna de nuestras compañías miembro, dijo Chubbs. No hay duda de que Haití estará mucho mejor con edificaciones hechas de acero, pero el desafío es saber de dónde viene el dinero.
El acero ya se está utilizando en otras iniciativas de reconstrucción. En China, después del terremoto de Sichuán de 2008, que mató al menos a 68 mil personas, el gobierno recurrió a Baosteel, una de las mayores compañías de acero de China. Baosteel participa en los proyectos de Living Steel, por lo que la empresa china comenzó a fabricar la NovoHouse, una casa de dos pisos, con armazón de acero, diseñada por Cartrwright Pickard, con una capa intermedia de aislamiento.
Dos NovoHouses se han levantado en la aldea montañosa de Hongkou, en la provincia china de Dujiangyan, justo sobre una línea de falla sísmica. Albergan a familias campesinas cuyas viviendas fueron destruidas por el terremoto de Sichuán. Chubbs dijo que si hay otro terremoto, los materiales podrían ser arrasados, pero la estructura de acero seguirá intacta. Hay planificadas un total de 40 casas para toda la región, 20 están siendo ensambladas en este momento. El diseño no es más barato que una construcción tradicional, pero Chubbs sostiene que es competitivo.
El acero tiene una historia en su uso residencial. A mediados del siglo XIX, por ejemplo, se enviaron desde Gran Bretaña casas de acero destinadas a los nuevos asentamientos en Australia, y algunas todavía están de pie. Y en la década de 1920, el retailer estadounidense Sears Roebuck ofreció para la venta casas de acero en su catálogo de pedidos por correo.
Sin embargo, Pierre Bourrier, consultor de la industria del acero, quien posee una casa de este material en Avignon, Francia, dice que en el mundo se hacen menos de 3 mil casas de acero al año, lo que significa que el mercado está muy fragmentado. Pero, sostuvo, una combinación de presiones económicas y avances tecnológicos elevarían la demanda. La producción de acero ha llegado a un punto de saturación con la declinación de la industria automotora y la necesidad de encontrar un nuevo mercado, dijo.
Más de la mitad de la producción de acero va ahora a la construcción de puentes, fábricas, centros comerciales y otros, pero la participación en el sector residencial es muy baja. Dijo que solía ser más difícil construir en acero que, por ejemplo, con bloques de concreto Ahora nos hemos vuelto más eficientes en la fabricación de elementos ligeros para uso residencial que pueden ser ensamblados fácilmente El material se recicla a partir de envases de lata, autos viejos, refrigeradores, de manera que es sustentable. Con dos toneladas de acero se construye una vivienda de 300 metros cuadrados.
Living Steel está también involucrado en una cantidad de otros proyectos. En Calcuta se está construyendo un proyecto de departamentos de alto nivel con una armazón de acero, un revestimiento de acero perforado y una mezcla híbrida de acero y concreto para los pisos. Y en Londres se diseñó el proyecto Murria Grove, que Chubbs describió como departamentos prefabricados con cierto estilo artístico y gusto arquitectónico.
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