
Miércoles 17 de marzo de 2010| por DIEGO GONZALEZ
Luego del desastre es tiempo de asumir responsabilidades y tomar decisiones oportunas. El lamentable terremoto sufrido por nuestro país dejó en evidencia una serie de falencias, unas más serias que otras. Entre ellas, la falta de seguridad de la información de las compañías y la casi inexistente política de contingencia. Hace 30 años, las empresas valían por sus activos físicos; hoy valen por sus intangibles, como el modelo de negocios, el equipo gerencial, sus recursos humanos, el modelo de incentivos y su visión de crecimiento. No obstante, el valor más importante en la actualidad es, sin duda alguna, la información. De ella depende la posibilidad de hacer negocios, de operar, así como el desarrollo y crecimiento de una empresa.
Luego del gran sismo que nos remeció, muchas compañías quedaron inhabilitadas física y operacionalmente, sobre todo aquellas que no sólo tuvieron la mala fortuna de ver destruidas sus instalaciones, sino que sufrieron la pérdida de su información, por no tenerla asegurada y/o respaldada. ¿Cuánto tiempo les tomará a esas compañías recuperar los datos perdidos, por ejemplo, para poder facturar? ¿Cuánto perderán? Quizás, algunas, sin ser alarmista, incluso podrían llegar a la quiebra.
Sólo aquellas compañías que tenían su información a resguardo, por ejemplo, tercerizada en manos expertas con un software de gestión 100% web, fueron parte del grupo de compañías que pudieron seguir operando, pese a la adversidad. A muchas se les destruyeron sus dependencias, pero les bastó una conexión web, desde cualquier lugar, para poder conectarse y desde ahí operar y seguir trabajando.
Pero ¿quién es el responsable de que la información vital para el funcionamiento de una empresa esté bajo resguardo? Claramente, los gerentes generales son quienes deben asumir su responsabilidad. De ellos depende, finalmente, que un negocio pueda seguir funcionando a pesar de cualquier catástrofe o imprevisto. La tecnología lo permite hace mucho tiempo y a precios no sólo asequibles, sino adecuados a la realidad de compañías de diversos tamaños y, más aún, aportando positivamente al ahorro de energía y recursos. Las ventajas de contar con sistemas 100% web han quedado más que demostrados luego del 27 de febrero. Asimismo, son los gerentes generales que tienen asegurada su información los que crecerán a largo plazo; los que no, pondrán nuevamente en riesgo sus compañías. Es una responsabilidad ineludible.
* Gerente general de Defontana