
Jueves 18 de marzo de 2010| por Fernanda Donoso / La Nacin
Ésta es la historia de un padre y un hijo que se pelean a muerte. Un padre y un hijo que se pelean toda una vida en 66 páginas, entre Devés y Margeride. Las colinas que enfrentan a los dos pequeños pueblos son como dos perros de yeso -escribe Michel C. Thomas-, "sentados para ladrar mejor".
"Polinicio, hijo de la mala fortuna, retoma su marcha sobre Tebas, escoltado por sus guerreros reclutados en tierra dórica, vestido con un manto de tinieblas hecho sobre medida, para él, por Tártaro. Esta maldición, en esta raza de lisiados, pasa sin interrupción de padres a hijos. Probablemente todos somos de esa raza", dice el narrador. Es una novela de dos pisos: uno sucede en el presente, el otro en el tiempo mítico. Michel C. Thomas es dueño de una prosa hipnótica. C. Thomas es un escritor francés de Haute-Loire, que actualmente vive en Clermont-Ferrand, dice una de las escuetas seis líneas de su presentación en "La discordia". Y es el autor "De la paresse des sentiments" (1988) y de "Je pense á vous" (2006).
En "La discordia", el manto de tinieblas no sólo lo llevan guerreros del pasado: es un clima envolvente. Quizá porque el enfrentamiento del hijo contra el padre es la rebelión en estado puro. Pero no hay que esperar ninguna claridad de esta trama que hace circular algunas escenas obsesivas: la escena de la separación, la escena en que el hijo mata a la mujer del padre. O lo mata a él. Hasta ese punto, y sólo en los hechos, el argumento podría salir de una crónica roja de pueblo chico francés. Pero está contado a años luz de una crónica, o de una novela realista. ¿Cómo la ternura se convierte en odio? El padre no sabe. Imagina ser "el actor que al salir de escena lleva consigo su personaje y continúa imitando, afuera, en la ciudad, el destino de otro".
"Es la historia que me contaron en el Café del Universo", dice al fin, el narrador de esta historia cíclica como la de Sísifo. "Hay un buen hombre, Teseo, rey de Atenas, creo, que asegura que la intranquilidad terminará y dice que el resentimiento no sirve de nada contra la desgracia". A esas alturas, el crimen -anunciado por los oráculos, pero que en alguna página se muestra improbable- es solo una pesadilla, una fatalidad. "¿Esa sirena que aúlla en la noche es el ruido de la ira de Zeus? -pregunta el padre, al borde de la muerte-. He visto muchas veces la tormenta que descarga su helada misteriosa sobre las cosechas, y no reconozco el trueno".
LA DISCORDIA
Michel C. Thomas
LOM Ediciones
Santiago, Chile, 2009
90 páginas