
Viernes 19 de marzo de 2010| por Luis Godoy Ortiz / La Nacin
Hasta el 2005, Felipe Seymour no se veía como futbolista profesional y menos se imaginaba que algún día sería un héroe, como lo fue en la victoria 2-1 de Universidad de Chile ante Flamengo el miércoles por Copa Libertadores.
En ese entonces, lo suyo eran los estudios en el Colegio San Ignacio, donde jugaba en la selección del establecimiento, y nada más.
Pero entonces apareció el "Adidas Selection Team", una especie de "reality" futbolero organizado por la marca deportiva que enfrentaba a una selección integrada por cadetes de distintos equipos con colegios de Santiago, y su futuro cambió cuando el suyo enfrentó al combinado.
Aunque el San Ignacio no pudo con el team, la figura fue el joven rubio que deslumbró a todos con su talento, despliegue físico y goles.
Rápidamente la marca lo integró a su equipo, donde pese a ser el único que no jugaba en inferiores de algún equipo, igual se transformó en uno de los mejores valores.
Fue entonces cuando César Vaccia y Horacio Rivas se acercaron para invitarlo a probarse a la "U". "Lo conocí porque yo tenía participación directa en ese evento de Adidas. Sabía que más allá de las condiciones futbolísticas, era un jugador que quebraba la media, preparado, con buena educación y con excelentes notas. No dudé en hablar con él", recuerda Rivas.
Era el sueño del pibe, un jugador de colegio tentado por uno de los grandes para soñar con el profesionalismo. Sin embargo, Seymour lo pensó antes de aceptar.
"Hubo que motivarlo para que hiciera las dos cosas, jugar y estudiar. De a poco se empezó a entusiasmar. Él era bueno por naturaleza. Su vida estaba marcada para que fuera futbolista", recuerda Rivas.
Su tránsito por cadetes no duró mucho. Pese a que según rememora Rivas cuando llegó a la "U" no tenía una ubicación determinada, ya que "era medio volante de salida, medio delantero, porque no tenía la formación", al año siguiente pasó al primer equipo, donde debutó el 23 de junio de 2006 ante Palestino.
Fue Arturo Salah quien le dio la oportunidad de jugar a nivel profesional, aunque en una posición distinta a la que usualmente tenía en el equipo del San Ignacio: volante tapón.
"A mi me extrañó que fuera volante de corte", comenta Rivas, aunque reconoce que "aparte de las condiciones futbolísticas, Felipe siempre destacó porque tenía un despliegue físico importante, marcaba diferencias gigantes y ese tipo de cosas comenzaron a marcar tendencia".
Aunque con la llegada del DT Sergio Markarián a la "U" en el Apertura pasado comenzó a coquetear con la titularidad y con José Horacio Basualdo se hizo una habitual en las formaciones, para Horacio Rivas fue Salah el gran gestor del jugador de proyección internacional que es hoy.
"No me extraña el nivel que tiene hoy. Ha progresado muchísimo, maneja otros conceptos que son producto del trabajo que ha tenido. Pero cuando llega Arturo lo toma y le da confianza. Una de las cosas importantes que le ha pasado en su carrera es haber estado con Arturo, fue muy importante para él", asegura.
Es que en sólo cuatro años como profesional este volante de 23 años ya suma pasos por la Roja (estuvo en una gira de la Sub 23 a Malasia), su nombre ya ha sonado en Italia (tiene pasaporte comunitario) y fue el héroe de la "U" antenoche al anotar el gol del triunfo ante Flamengo, tres puntos que le permiten a los azules liderar el Grupo 8 de Copa Libertadores y estar a una victoria de asegurar presencia en octavos de final.
"Los límites se los pone uno y cuando el futbolista es ambicioso no visualiza limites, tiene que aspirar a seguir demostrando y con la mismas ganas y profesionalismo", puntualiza Rivas.