
Jueves 2 de septiembre de 2010
La ex Presidenta Michelle Bachelet dijo hoy que se siente "honrada" de que los chilenos la hayan elegido en una encuesta como la mejor gobernante de ese país desde su independencia, pero recalcó que no está en su agenda volver a presentarse a las elecciones.
En una entrevista a Radio Nacional de España, la ex Mandataria planteó que "no es un tema hoy día en mi agenda volver a ser presidenta de la República. Faltan más de tres años para aquello. Lo que me importa a mí ahora es seguir trabajando con la gente en mi país y también por una serie de causas muy importantes a nivel internacional y ser útil".
A su llegada a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, donde hoy es investida doctora honoris causa, Bachelet conoció el resultado de la encuesta "Los chilenos del bicentenario" publicada ayer por Ipsos.
Según la consulta, el 43 por ciento de los chilenos opina que ha sido la mejor gobernante que ha tenido la nación, por delante de Jorge Alessandri Rodríguez (8,5%) y de Ricardo Lagos (6,6%).
La doctora socialista, que dejó el cargo en marzo, reconoció que para ella ese apoyo popular comporta "un tremendo compromiso" y mucha responsabilidad con los suyos, "con la patria y con la gente".
"Soy una mujer honrada de recibir esa aprobación de los chilenos", señaló Bachelet, antes de atribuir el resultado esa encuesta a la idea "clara" de su gobierno de que "el crecimiento económico no garantiza la felicidad" si no se acompaña de protección social y de igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.
Preguntada sobre si este tipo de sondeos la animan a volver a presentarse, reconoció que, al final de su mandato, "muchas personas" le pidieron que cambiara la Constitución para que eso fuera posible.
Bachelet dijo que se negó "rotundamente" por "ética y por estética", porque no cree "en los trajes hechos a la medida de nadie", por mucha aprobación popular que pudiera tener en aquel momento como gobernante del país.
"Me parece que dar pasos de esa naturaleza es, en esencia, un espíritu antidemocrático, un espíritu de ordenar las cosas a la medida de quien está ahí. Por lo tanto, yo me negué", añadió