
Martes 3 de mayo de 2011| por Dr. Giani Cnepa
Durante la adolescencia es normal la experimentación en diversos ámbitos, también en el uso de sustancias psicotrópicas. En nuestra sociedad actual es evidente que la balanza se inclina a cada vez mayor riesgo con minimización de los riesgos o consecuencias: ¿Es algo propio de la cultura occidental?, ¿Pérdida de referentes "sanos"? o ¿la ausencia de cuidadores eficientes en la mantención de límites?
Una de las dificultades que se presentan es cuando personas genéticamente predispuestas experimentan, porque su probabilidad de desarrollar una adicción es 6 veces superior a la población normal. Entre estos las personas con antecedentes familiares de adicciones, portadores de bipolaridad, déficit atencional o personalidad borderline, entra las condiciones de salud mental que más comúnmente se asocian a abuso de alcohol y/o drogas.
Sobre el uso de tampones higiénicos embebidos en algún licor se puede enmarcar dentro de estas experimentaciones. O sea no necesariamente es un signo de alguna patología. Hoy por hoy, sobre todo explicado por el uso masivo de internet por los adolescentes, este tipo de conductas se expanden y masifican fácilmente.
La mucosa de la vagina puede absorber alcohol, igualmente que la mucosa oral o del tubo digestivo. El problema es que la mucosa vaginal no está preparada para tomar contacto con alcohol etílico, por lo que se inflama e irrita, pudiendo esto generar infecciones posteriores. En casos extremos estas infecciones pueden generar a posteriori cuadros de infertilidad. Por todas estas razones obviamente es algo que hay que evitar hacer.Los padres y cuidadores adultos deben estar atentos a lo que sus hijos adolescentes hacen. Idealmente mantener una buena comunicación con ellos, sus amigos y los padres de los amigos.
Experimentar es normal, pero dentro de ciertos márgenes. Cuidando además particularmente a quienes puedan ser vulnerables a hacer transgresiones mayores y/o a desarrollar adicciones.
*Giani Cánepa es médico psiquiatra formado en el Instituto Psiquiátrico José Horwitz Barak Postítulo en Psicoterapia Guestáltica en Instituto ICEK, Alemania. Ex director del Programa de Adicciones de la Clínica Santa Sofía de Las Condes. Actualmente dirige el Centro Neveria, especializado en adicciones.