
Martes 15 de junio de 2010| por Cartas
La última Asamblea General de la OEA, realizada en Perú entre el 6 y el 8 de junio, mostró tanto la dificultad de algunos gobiernos para sostener un debate con la ciudadanía, como los buenos resultados que se logran cuando se genera este tipo de procesos.
Como directora ejecutiva de la Corporación Participa y coordinadora de la Red Democracia Activa, que agrupa a ONG de 21 países americanos, asistí a las actividades para la sociedad civil, donde constatamos los reparos que varios estados tienen para sostener un debate directo con la ciudadanía.
En tanto, la buena noticia es que se aprobó la Ley Modelo de Acceso a la Información Pública, construida a través del diálogo entre la OEA y organizaciones de la sociedad civil expertas en el tema, lo que muestra los buenos resultados que se obtienen a través del trabajo colaborativo entre ambas partes.
Esta ley busca ser un referente para los países que están discutiendo leyes similares y para los que ya cuentan con una, como Chile. En ambos casos, se espera que el principio de transparencia y acceso a la información pública sean una práctica diaria, garantizada por el Estado y ejercida por la ciudadanía.
María Inés de Ferrari, directora ejecutiva Corporación Participa