Miércoles, 22 febrero 2012 | 19:02 » SANTIAGO Despejado variando a nubosidad parcial ; 31° » UF$ 22.457,37 US$ 481,50 €$ 633,55

»BUSCAR »

Inicio » Cultura y Entretención » TV

Opinión: La tiranía de los "flaites" en televisión

Opinión: La tiranía de los "flaites" en televisión

Para los canales, esta democratización es sólo un método encubierto para generar lo único que desean: más dinero. Pero también es una señal de alerta. La calidad de los programas está cada vez más deteriorada. Un síntoma inequívoco de que las ideas novedosas y los proyectos originales cada vez más interesan menos.

Domingo 29 de enero de 2012| por Juan Costeau

Fue el primer experimento y resultó un fiasco. Hace unos años, en uno de los realities más vistos, Edmundo Varas fue el preferido del público. Su caso era un ejemplo de superación. El muchacho, pobre y con escaso lenguaje, pretendiendo a la rubia altanera y distante.

Su triunfo fue la felicidad de los televidentes. Pero duró poco. Los besos y las caricias sólo eran para la televisión. Fuera de ella, la princesa de ese espacio miraba a este muchacho con cara de asco. Sin entender nada, Varas no soportó el acoso periodístico. Y terminó mal. Amenazando a su propia pareja, golpeando a un carabinero en los testículos y sumido en un mundo irreal, propio de la locura que lo envolvió, principalmente, por su mínima educación.

Parecía que la irrupción y protagonismo de los flaites en la pantalla tenía su debut y despedida en Varas. Pero en el último año, este género humano se ha popularizado en distintas direcciones y retomado el vigor de los primeros días del ex chico reality.

El responsable de la vuelta de esta casta es Junior Playboy. Su lenguaje cómico y su escasez de comprensión unido a su espontaneidad le han otorgado el cariño del público. Lo llevan a “SQP”, se burlan de él en todos los canales, pero a Junior le da lo mismo: está viviendo un momento mágico. Lo llaman de discoteques, trabaja como vedetto y lo invitan a programas.

Su caso abrió la puerta para que se integraran nuevos inquilinos. El caso de Dash y Cangri, los comparsas de Perla, es sintomático. Ambos firmaron por Canal 13 por 200.000 mensuales.

Y le dieron el palo al gato. Ahora, tienen una sección en “Bienvenidos” y están contemplados para una segunda temporada de la serie de la gitana. A diferencia de Junior Playboy, esta dupla entiende que la televisión puede ser más que un pasatiempo. Y quieren estirar el chicle lo más que se pueda.

El último eslabón de esta colección es Francisco Anderson Huaiquipán. El ex jugador de Colo Colo es el flaite de culto en el nuevo reality de Canal 13.

En el encierro, todos le rinden esa pleitesía canera de los calabozos. Nadie trata de disgustarlo, pocos lo desafían y el tipo se siente a sus anchas. Sabe que su lenguaje básico y procaz logra una distancia con sus ocasionales compañeros. Y que la gente disfruta degustando sus frases de choro e imitándolo.

Para los canales, esta democratización es sólo un método encubierto para generar lo único que desean: más dinero. Pero también es una señal de alerta. La calidad de los programas está cada vez más deteriorada. Un síntoma inequívoco de que las ideas novedosas y los proyectos originales cada vez más interesan menos.

Comentarios »

Los comentarios publicados están sólo en plataforma de Facebook y La Nación S.A. no se hace responsable de su contenido ni aplicará edición a ellos. No obstante, se reservará el derecho de administrar las listas de comentarios cuando éstos presenten ofensas personales.
Los usuarios que se sientan afectados por algún comentario también pueden usar la misma plataforma de Facebook para denunciarlos en caso que los consideren ofensivos o denigrantes.
Los artículos publicados bajo la etiqueta de Opinión son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente representan la línea editorial Nación.cl

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.