
Viernes 6 de junio de 2003
Pasado el mediodía la canciller Soledad Alvear logró sellar el principal objetivo de los gobiernos de la Concertación en materia de comercio exterior, firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
La rúbrica fue realizada en el Palacio Vizcaya de Miami por la ministra y el secretario de Comercio de Estados Unidos Robert Zoellick, terminando así más de una década de negociaciones.
Ahora, gracias al Trade Promotion Authority (fast track), el gobierno norteamericano tiene 60 días para enviar el texto a la ratificación del Congreso, el cual debe pronunciarse sí o no en un plazo de 90 días.
En la ceremonia participaron, además de Alvear y Zoellick, el gobernador del estado de Florida y hermano del Presidente Geroge Bush, Jeb, los embajadores de Chile y Estados Unidos, Andrés Bianchi y William Brownfield.
La canciller Soledad Alvear sostuvo que "estamos aquí los representantes de dos repúblicas libres y democráticas, firmando un acuerdo histórico que asocia nuestras esconomías con todo lo que aquello trae aparejado".
Luego de agradecer a nombre del gobierno al presidente Bush y Zoellick para conseguir los consensos necesarios y avanzar en las negociaciones, la ministra explicó que "cuando nos unimos como país, podemos alcanzar metas que parecen inalcansables".
También recordó que el trabajo para lograr el acuerdo fue iniciado por el ex Presidente Patricio Aylwin, continuado por Eduardo Frei y concluido ahora por Ricardo Lagos.
Asimismo, Alvear expresó satisfacción y modestia porque en 14 meses el país ha firmado tratados con la Unión Europea, Corea del Sur y Estados Unidos, lo cual confirma la estrategia de apertura que han impulsado los gobiernos de la Concertación, que según dijo, han permitido elevar el crecimiento, reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida.
Tras asegurar que el país está "preparado para enfrentar este gran desafío", la ministra recordó que el acuerdo incluye, además del intercambio de bienes e inversiones, comercio electrónico, comunicaciones, economía digital, derecho de autor, tratamiento moderno de asuntos laborales y ambientales.
Asimismo, dijo que existe en Chile plena certidumbre jurídica para las inversiones y exportaciones, "reglas claras del juego, libertad de prensa", lo cual refuerza la intención de convertir a Chile en una plataforma de inversiones.
En ese sentido, Alvear dijo que la entrada en vigor del acuerdo consolidará el bajo riesgo país, traerá más inversión extranjera y aseguró que los que deseen instalarse en Chile accederán, gracias a los diversos tratados firmados, a un mercado de mil 200 millones de consumidores.
Al hacer uso de la palabra, el secretario de Comercio Robert Zoellick destacó que tiene el honor de representar al presidente George Bush en dos compromisos: insistir en el ímpetu por el libre comercio y dejar a trás la antigua división norte-sur.
"Esta firma fortalece a los ciudadanos", dijo el personero estadounidense antes de recordar que los equipos negociadores estaban reunidos para el 11 de septiembre de 2001. Agregó que continuar ese trabajo "era una señal de un mundo posible en el que naciones van de la mano".
Zoellick dijo que ahora el trabajo se centrará en poner atención a ganar la aprobación del tratado en los Congresos de ambos países.
"Esto es más que un acuerdo, ofrece oportunidades a empresarios, trabajadores, además de beneficios para todos", dijo el personero. Agregó que a la entrada en vigencia del texto, el 85% de los productos se comerciarán sin tarifas, en menos de 4 años será el 95 y en 10 será el 100 por ciento.
"Chile es un socio ejemplar a la vanguardia de Latinoamérica en liberación de comercio", dijo Zoellick, y destacó también como modelo la transición a una economía desarrollada, "la más libre y competitiva de la región".
El personero dijo que su gobierno esperaba que el acuerdo marque la pauta de futuros acuerdos, como el que EEUU negocia con Centroamérica y el ALCA, lo que permitirá conectar a "34 democracias hemisféricas".