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Los magníficos comecaca

Los magníficos comecaca

De lunes a viernes son exitosos y deseados ejecutivos. Los fines de semana se transforman y gustan de ser esclavizados y humillados sexualmente. Incluso ocupan trajes especiales para no derramar una gota de excremento u orina, los mismos que tragan en placentera excitación junto a seres tan anónimos como ellos.

Domingo 2 de noviembre de 2003

Gaspar Santander W.

En el preciso minuto en que usted lee esta crónica, una persona al otro lado del Atlántico -específicamente en el puerto español de Barcelona- seguramente se levanta con una de las peores resacas de su vida y, quizás en el camino hacia el lavamanos, vuelve a distinguir un familiar aroma a hule y látex mezclado con excremento rancio. La cabeza le da vueltas y el olor se vuelve tan penetrante como la afiebrada fiesta que antecede a este amargo despertar.

La noche del pasado viernes 31 y madrugada de ayer, sábado, se llevó a cabo una de los eventos fetiches más esperados en toda Europa: Barnaperve, donde cada uno de los inscritos da rienda suelta a su más perversa imaginación sexual, enfundado en trajes de cuero, hule, látex, PVC o vinilo, según dicta el implacable manual de estilo de tan edificante reunión.

Si bien algunos prefieren el liso y llano sometimiento, la humillación, el asfixiamiento y hasta la tortura controlada, hay unos pocos que tienen la costumbre de ir mucho más allá: comen desechos humanos y beben orina. Algunos llegan hasta a jugar con vómitos. Así de simple.

Y parece ser que el mercado es lo suficientemente vasto para que tiendas europeas especializadas en vestuario y herramientas sadomasoquistas fabriquen una suerte de disfraces con conexiones depuradas para tales elementos. Todo muy limpio e higiénico. Para no perder un solo gramo de desechos orgánicos. "Antes que todo", parecieran decir, "somos personas, no salvajes".

Considerada como algo más efectista que real -algunos la comparan con la teatralidad de la lucha libre- la coprofagía, según los entendidos, se trata de un subgénero muy minoritario, llevado al video y a las revistas por productoras pequeñas del norte de Europa o de Japón. Para algunos no es nada del otro mundo. De hecho, pueden conseguirse revistas gráficas sobre el tema en cualquier tienda de artículos pornográficos de ciudades tan respetables como Berlín o París.

Bueno, bueno. Algo de show debe haber en todo esto, pensará alguno. ¿Existirán personas realmente capaces de comerse los excrementos de otros? Hasta un mes atrás, todo Chile pensaba que no. Que aquella degeneración sólo podía verse en sociedades más "avanzadas" como la norteamericana -donde todo es posible- o con los siempre tolerantes holandeses.

El caso Spiniak, sin embargo, fue un cachetazo en el rostro que nos obligó a entender que estas costumbres existen, aunque, como siempre en nuestro alejado país, de forma un poco más artesanal que los didácticos europeos, según los testimonios de supuestos participantes en las famosas fiestas del empresario. En Europa lo hacen desde hace tiempo. Son muchos. Y hasta tienen una industria que los surte de herramientas para el caso.

La tienda en cuestión se llama Demask. Y uno de los aparatos que sirven para ello tiene por nombre 'Traje inflable Última de suspensión con máscara, mangueras y cinturones reforzados'. Cuesta la friolera de mil 784 euros en su versión más simple (sobre un millón 300 mil pesos al cambio de hoy).

Puesto, se ve como un disfraz de Ultraman con dos mangueras: una desde la pelvis de un primero hacia la boca de un segundo; y otra, desde la pelvis del tercero hacia la boca del primero. ¿Se entiende? Ambas mangueras, obviamente, existen con la finalidad de que Ultraman pueda beber y regalar orina a discreción. Son juguetes caros. Y los utilizan tipos que ganan mucho dinero. También, si así gustan, pueden conectar el sistema de manera de beber su propia orina.

Si se quiere ir más allá, el cliente no debe olvidar el calzón con manguera de irrigación: un slip con conducto de goma para el órgano reproductivo, conectado a su vez al tubo del enema anal que mezcla todo -por "todo" se entiende que usted sabe de qué estamos hablando y que, por ende, no hace falta ser más explícito- hacia una conexión final que puede ser instalada donde se estime conveniente. Lógicamente, su uso mayoritario es directo a la boca.

Con las tallas no hay ningún problema. En colores tampoco: puede optarse por el negro clásico, el azul con ribetes negros, el rojo con ribetes negros y el transparente con o sin ribetes, además de combinaciones de ribetes entre los cuatro tonos mencionados.

Obviamente, estamos hablando de conductas antinaturales. Algo común en caninos, rarísima en felinos. El único comportamiento coprofágico considerado normal por los veterinarios es la ingestión de heces de los cachorros por parte de su madre, posiblemente para mantener limpia la zona evitando que posibles depredadores se acerquen atraídos por los excrementos. 

GENTE COMO UNO

El negocio comenzó anónimamente en el corazón del casco antiguo de Amsterdam, Holanda. Un arquitecto local, aburrido de su apacible vida, decidió dedicarse a producir ropa sadomasoquista. En sólo siete años llegó a fabricar más de 3 mil productos distintos para Europa y Norteamérica en goma y cuero. Desde 2000 a la fecha, ya está presente en Barcelona (España), Munich y Nuremberg (Alemania), Nueva York (EE.UU.) y Ostrava (República Checa). También organiza desde hace 13 años la fiesta Europerve, paraíso del Sado.

"No veo por qué tienes el prejuicio de que ésta no sea gente normal", dice una poco amable empleada de Demask Barcelona, organizadora de Barnaperve. Precisamente esta semana Carla von Kemnitz, la atractiva dueña del local y a quien jamás se le ha visto vestida de otra manera que no sea con cuero o látex, ha tenido una semana de locos con los últimos detalles de Barnaperve. "Sí, ella está muy liada con todo esto. Llevamos mucho tiempo trabajando en la fiesta y ni tú ni nadie la va a desconcentrar hoy".

-¿Quiénes son sus clientes?

-Gente como tú, como cualquiera de nosotros. Gente que lleva una vida ordinaria de lunes a viernes y que los fines de semana busca algo de acción. En el fondo, es algo que todos piensan pero que muy pocos tienen la valentía de llevar a cabo.

Como dijo la propia Carla en una entrevista con un periódico hispano: "En este país aún existe mucho tabú en estas cosas. La cultura y la religión han impedido que la gente se informe; de todas maneras cada día va a más", asegura.

Son toda una cultura. Escuchan a grupos como Genitortures, Test Dept, Minty, Death in June/Boyd Rice, Lab 4 Tiger Lillies, Von Magnet; su lencería favorita la obtienen de tiendas tales como la citada Demask, House of Harlot, Conflicto, E Garbs, Murrey & Vern, So Hip It Hurts & Manuel Albaran; mientras que sus íconos y quienes realizan vistosas performances en muchas de sus fiestas son Archaos, Ron Athey, Franko B, Lucifire, Marissa Camesky, Divine David, entre otros.

En Inglaterra se han expandido a la sombra del movimiento Torture Garden (el jardín de la tortura) en varios clubes nocturnos londinenses. Y aunque la raza de los comecaca no es de lo mejor vista que hay en el imperio del sado, que prefiere decantarse por lugares más comunes como la dominación femenina y el uso de látigos, ésta crece día a día como también los miembros de la cultura Scat, que en algunos sitios de Internet llega a límites absolutamente irracionales e inenarrables, con variantes como la famosa lluvia dorada, las panty-poopers y otras que más vale no entrar a definir en estas ya atribuladas páginas.

BENDITA INTERNET

En Chile, como dijimos, el asunto es del todo artesanal. Una vuelta de rigor por los sexshops locales del paseo Las Palmas demuestra la apertura sexual de algunos, pero en ningún caso hasta los exagerados límites europeos.

Bolitas vibradoras anales y vaginales; lubricantes anales; consoladores, vibradores, masturbadores; bombas de extensión para el pene y látigos de colores, son todo lo que hay para ofrecer.

Cerca, muy cerca, otra tienda tiene algo más que ofrecer, pero indudablemente no basta para satisfacer a nuestros amigos de Barnaperve: "Cubre pene con argollas de metal y correa de cuero", puede leerse debajo de algo que no debe ser muy cómodo.

-¿Tiene algo más sado que esto?

-Claro. Depende de qué buscas. ¿Muñequeras? ¿Bombas succionadoras para pezón? También tenemos un kit de seis accesorios: Esposas, paleta, venda para ojos, látigo, collar, cinturón.

-No, no. Me refiero a trajes de látex conectados con mangueras. ¿Me entiende?

-Sí -agrega con cara de estar frente al peor degenerado que haya entrado en la tienda en mucho, pero mucho tiempo-. Pero eso no lo encontrarás acá. Busca en Internet. Hay tiendas que te los envían por correo certificado.

-Claro, claro. Eso haré. Muchas gracias por todo.

Bendita Internet. Claro que allí está todo. Pop up's que se abren por montones; free pictures por todas partes; y cochinadas por doquier. En fin. Luego de recorrer una galería de artículos que bien podrían haber sido sacados de una ferretería, haber pasado por disfraces de gata, bulldog y payaso invertido, es que pueden encontrarse las órdenes de compra. Visa, Mastercard y American Express son aceptadas.

Sólo basta con imprimir la orden, llenar los datos y enviarla por fax. Así se puede conseguir una de las tantas versiones del traje Última. Eso y después dedicarse a cerrar ventana por ventana, llena de páginas web de zoofilia, perros, culebras, sexo con freaks, tercera edad -el último grito de la moda en la pornografía digital- y excremento. Mucho excremento. Un montón de excremento. Mentes retorcidas. Relatos de fiestas en las cuales el vodka se tiñe marrón.

Un asco. Qué otra cosa se puede decir en estos casos.

VERONICA MOSER, LA REINA DEL SCAT

Su nombre es Veronica Moser. Tiene más de 15 mil links en Internet con escenas absolutamente impublicables. Autodefinida como "la reina del scat" (algo así como "la reina de la mierda"). sale en todas las posiciones imaginables e inimaginables jugando con scat o Kaviar, como le llaman en Alemania.

El fenómeno scat se trata de un campo al cual las estrellas porno ni siquiera se acercan. Está reservado a actrices pasaditas de años, de forma o que se han especializado en cosas raras (sado, bizarre o zoofilia). Una de las pocas actrices conocidas que se ha dedicado al tema en cuestión es la Cicciolina. De Veronica tampoco hay mucho que decir. Su historia se limita a imágenes en las cuales el color café ocupa un predominante porcentaje de la escena y a escenas para el olvido.

Para entender un poco de esta desviada conducta sexual, si puede llamarse así, quizás sea bueno aclarar algunos términos. El bizarre es la rama sexual en la cual se incluyen las prácticas más duras, tales como el sadomasoquismo, la citada coprofagia, la lluvia dorada y otras vertientes. El bondage es una versión del sadomasoquismo más suave. Consiste en atar a una persona y realizar sobre ella diversas prácticas eróticas estimulantes, pero retrasando el orgasmo. El término "Bondage/Dominación" (B/D) abarca además insultos y castigos corporales ligeros como azotes (spanking). Por regla general, la persona dominante suele ser una mujer, y la víctima puede ser igual hombre que mujer.

La variante látex es del todo llamativa. Más performance que realidad, hombres y mujeres aparecen enfundados de pies a cabeza en trajes ajustados de goma. Generalmente ambientado en entornos asépticos como quirófanos o grandes cuartos de baño.

Como último punto, podemos mencionar la lluvia dorada, que no es otra cosa que orinar sobre la persona sometida. Todas estas relaciones conllevan, también y de acuerdo con la extensa bibliografía existente, contratos entre las partes y "contraseñas", con las cuales el sometido puede exigir la detención del acto si se han rebasado los límites del dolor o de la humillación.

Existen centros del sado y hasta visitas a domicilio. El estudio español Wanda, por ejemplo, cobra 200 euros (casi 150 mil pesos) por una hora a elección entre el siguiente menú: humillación, degradación verbal, exhibicionismo, travestismo, fetichismo del pie, fetichismo de zapatos/botas, encierro en mazmorra, abofetear, escupir, nalgadas, patadas, asfixia, entrenamiento ecuestre, entrenamiento canino, tortura de genitales, tortura de pezones, electroestimulación, cera caliente, disciplina Inglesa, mueble humano, inmovilización, momificación, suspensión, lluvias dorada y marrón, penetración anal, cenicero humano, tratamiento médico con sondas, tratamiento médico con enemas y agujas. Garantizan discreción y seguridad por sobre todas las cosas.

Orates.

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