Inicio

Chile entre las sabanas

LND se metió en la intimidad de un puñado de chilenos y chilenas del siglo XXI para saber qué piensan y, sobre todo, cómo viven su sexualidad ¿Seguimos tan conservadores y reprimidos, como tanto insisten algunos en definirnos? ¿O somos ahora más tolerantes y lo estamos pasando mejor en la cama? Descúbralo a través de esta encuesta, pero sin ponerse rojo.

Domingo 9 de mayo de 2004

Por Sol Ortega

Viernes por la noche. Carla se arregla frente al espejo, de paso echa unos condones en su cartera. No se va "de caza" ni quiere "reventarse", sólo conversará un trago con unas amigas en algún bar de Providencia. "Pero si salta la liebre, hay que estar lista", explica relajada esta estudiante universitaria de 18 años, egresada de un colegio religioso y de familia "tradicional".

La joven cuenta que se inició sexualmente hace ya algunos años, que ha tenido "como cinco" parejas sexuales y que toda esta discusión sobre la píldora del día después le parece "trasnochada y me da lata". "Porque si necesito usarla, como le ha pasado a algunas amigas, sé perfectamente cuáles y cuántas pastillas tomar, comprándolas en la farmacia".

Y eso que Carla no se siente ni liberal ni progresista. Más bien mira con extrañeza cuando se le pregunta si se define de esa manera. Puede ser que responda a un nuevo perfil de compatriota, que pese a su corta edad se declara a gusto con su vida sexual, que si está sin pololo no le hace el quite al sexo ocasional -"aunque siempre me cuido"-, que tiene un par de amigos gays y ante la pregunta si tiene alguna amiga virgen demora un rato en contestar: "mmm, sí, creo, parece que dos ex compañeras de colegio".

De acuerdo a un estudio encargado por LND y realizado por el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Universidad de Talca durante el mes pasado, un 53 por ciento de los chilenos se inició sexualmente antes de los 18 años. El 83 por ciento de los hombres lo hizo antes de la mayoría de edad, mientras el porcentaje bajó a 49 entre las mujeres.

"De todas formas, empieza a crecer la proporción de mujeres que se inicia sexualmente más joven, respecto a la edad en que tenían relaciones por primera vez antes. La brecha entre géneros ha disminuido, junto a la edad de inicio, que ha bajado tanto en hombres como en mujeres", dice el sociólogo de Flacso, José Olavarría, experto en sexualidad y masculinidades.

En un estudio realizado en 1999 por Conasida, las mujeres aseguraban tener un promedio de 1,9 parejas en su vida, versus un abundante 8,2 declarado por los hombres. En esta encuesta realizada a 500 habitantes de Santiago entre los 18 y 65 años mediante entrevista personal, las mujeres nuevamente arremeten: con un promedio de tres parejas frente a siete reconocidas por sus pares masculinos. Sí, la distancia es amplia, pero de todas formas retrata un progresivo cambio social.

La variable se mantiene a través de todos los estratos sociales, menos en el alto, donde ambos sexos asumen siete compañeros sexuales.

"¿Sólo siete?, pues qué manera de perder el tiempo. Me parece una cifra pequeña, de repente la gente miente y trata de estar con la media, o se aburren de buscar y se acomodan a lo que tienen, pero ese número me parece bastante poco", opina Juan Falcón, uno de los pocos actores que juega descaradamente con el rol de sex symbol en nuestra pantalla chica.

Por su parte, José Olavarría añade, reflexivo: "Aún son determinantes valores culturales que apuntan a que las mujeres se deben iniciar sexualmente cuando se casan o cuando establecen relaciones de pareja estables. Hay un supuesto que las mujeres tienen intimidad con las personas que aman, en cambio los hombres viven su sexualidad con quien quieran o puedan tenerla".

SEXO ¿CON AMOR?

Pero los cambios en los hábitos sexuales chilenos suman y siguen. Un 45 por ciento de estos ¿liberales? nuevos chilenos declaró tener relaciones sexuales ocasionales; un 61 por ciento de los hombres frente a un 31 de las féminas. El rango etario más "ocasional" fue el de los 25-44 años, con un 53 por ciento de respuestas afirmativas.

"La cifra no me sorprende para nada, es cercano a lo que uno escucha día a día. Hay un avance bastante grande en las mujeres en este ámbito, relacionado con el sentirse libres para tener sexo aún cuando no exista un compromiso afectivo. Me parece bien, siempre y cuando se cuiden", asegura la periodista Carola Pulido, conductora de un programa dedicado al sexo y otras yerbas, en Radio Concierto, y de "Bendito Placer", apuesta que el año pasado en Chilevisión se dedicó a similares lides.

"Me parece súper bien que la gente asuma que tiene sexo ocasional como una práctica integrada en sus vidas. De hecho, entre la gente sin pareja estable la cifra debería ser mucho mayor... mientras usen condón", comenta la actriz Katyna Hubermman, una de las panelistas más desprejuiciadas de 'Acoso Textual'.

Los resquemores de ambas pueden quedarse sin cuidado: del total de entrevistados que reconoció irse a la cama sin compromiso de por medio, un 72 por ciento aseguró hacerlo usando preservativo.

"Es excelente que la gente reconozca que usa condón, tomando en cuenta que hay tantos que aparecen negándolo y luchando contra su uso. Sirve de ejemplo, tomando en cuenta los riesgos del mundo de hoy", considera, esta vez más serio, Juan Falcón.

"El asumir que se usa preservativo habla de una sociedad más educada. Habla de hábitos como tener sexo casual con precaución, cosa que me parece de lo más evolucionada", opina el fotógrafo Jordi Castell, otro deslenguado del ambiente televisivo.

A la par con el sexo ocasional surge una variable que camina cercana, pero que arrisca más narices: la infidelidad. Un 39 por ciento reconoció haberle puesto "los cuernos" a su pareja: el 48 por ciento de los hombres y el 30 por ciento de las mujeres. Nuevamente el rango etario más pecaminoso fue el que va entre los 25 y 44 años, con un 43 por ciento. En esta conducta la clase media se escapó del promedio con un 45 por ciento de infieles entre ellos, mientras las otras se mantuvieron entre los treinta y algo de porcentaje.

"Que en la clase media haya más infieles creo que es porque ahí está la mayoría de la población. La infidelidad siempre se ha dado en el comportamiento de las parejas, el tema pasa porque se reconoce mucho más que antes, lo que me parece honesto. Que la gente asuma que fue infiel y qué tanto. Aunque personalmente me parece terrible, es un paso a la sanidad mental", dice Carola Pulido.

"El ser humano es una raza infiel, en todos los sentidos. Siempre va a preferir el goce al compromiso", resume, por su parte, pragmático, Boris Quercia, director de la taquillera "Sexo con amor".

¿ME PRESTAS TU PAREJA?

Por primera vez en un estudio de opinión sobre sexualidad se incluyó una pregunta respecto al intercambio de parejas ¿La respuesta? Un significativo 8 por ciento, porcentaje que se mantuvo similar en todas las clases sociales. Sorpresivamente, el grupo etario que más reconoció haberle prestado su pareja al prójimo fue el de los 45 a 64 años, con un 12 por ciento de respuestas afirmativas.

La práctica del swinger, como se le conoce a esta forma de sexo grupal, fue sin duda la que más distancia provocó entre los entrevistados: "Cada uno tiene derecho a hacer lo que quiera con su vida sexual, pero por lo menos a mí esto no me habla de una liberalización de las costumbres, sino más bien de represión, de algo que se transforma en presión: tener que buscar cosas fuera del ámbito de la pareja para lograr satisfacción. Como que ya nada te conforma, el sexo se transforma como en una droga, tienes que ir más allá y al final nada es tan rico", enuncia Katyna Hubermman.

"Nunca lo he hecho ni conozco a nadie que lo practique. Si existen personas que lo hacen y se sienten bien, me parece fantástico por ellas. Si así se ejercitan, pues muy bien", señala distante Jordi Castell, uno de los pocos personajes públicos que asume su orientación homosexual, incluyéndose de esta forma en el uno por ciento de los encuestados que se definió como homosexual, junto a otro mismo porcentaje que dijo ser bisexual.

"No sé si esa sea la cifra real de personas homosexuales", dice Jordi, "porque es algo que no está ciento por ciento asumido en el discurso social, principalmente en los hombres". José Olavarría analiza: "Es difícil que públicamente las personas reconozcan su orientación sexual, tomando en cuenta nuestra sociedad. En muchos casos, si las personas dan siquiera una opinión positiva respecto a la homosexalidad, pueden ser identificados como tales y por tanto, ser reprimidos socialmente".

Pese a lo anterior, un 27 por ciento de los consultados dijo tener amigos o amigas homosexuales. Cifra que sube al 32 por ciento en el grupo etario 20-24 años.

"Para las nuevas generaciones es algo más cotidiano. Los jóvenes son más permisivos, por su cercanía y amistad con personas homosexuales, pero por otra parte aceptan en mejor medida la diversidad, porque nacieron en un mundo diverso", indica Olavarría.

GRANDES ACTRICES

Aperturas sociales o no, hay hábitos sexuales que se mantienen intactos, como el arte femenino de fingir el orgasmo: un 37 por ciento de las entrevistadas dijo que sí lo había hecho, siendo las integrantes de la clase media las más ¿honestas? con un 42 por ciento de afirmación.

"A la luz de los resultados se ve que todas son grandes actrices", opina Boris Quercia, "yo siempre les creo. En todo caso, si un billete falso pasa por verdadero, ¿qué importancia que sea falso?".

Suspicaz frente al porcentaje se muestra Carola Pulido: "A mí me parece una cifra baja. Creo que tiene que ver con nuestra cultura patriarcal, donde el hombre debe ser un buen amante. Entonces, frente a la pregunta, las mujeres dicen que jamás fingen para no herir el desempeño de su pareja".

Donde las responsabilidades aún tampoco parecen completamente asumidas es en relación a los métodos anticonceptivos utilizados: encabeza la lista la píldora con un 25 por ciento de las preferencias; sigue el preservativo con un 24; el dispositivo intrauterino con un 11; otros métodos, un 14 por ciento; ninguno, un 16; y la opción delega la responsabilidad en la pareja, con un 10 por ciento.

Sumando y restando, las cifras hablan de un 46 por ciento donde el cuidado recae plenamente en la mujer. "Aquí persiste un machismo terrible, tanto en hombres como en mujeres, que no comparten el tema y siguen haciéndose cargo solas. Y eso sin contar el porcentaje que no se cuida nada. Me gustaría que el uso del condón fuera mayoritario, que se internalice que es lo único que te protege de todo", dice la actriz Lorene Prieto, que junto al citado Falcón, participaran, de paso, en la primera serie en "horario de adultos" que prepara TVN para el próximo semestre.

Con todo, las cifras aparecen más equiparadas ante la pregunta ¿Quién toma la iniciativa?, un 56 por ciento respondió ambos, mientras que un 39 por ciento de hombres dijo que ellos y sólo un siete por ciento de las mujeres reconoció tomar la riendas del asunto siempre.

El rol del sexo en la pareja aparece como algo fundamental: ante el cuestiomiento si es posible una buena relación sin entenderse en los avatares sexuales, un categórico 69 por ciento dijo que no, transformándose este factor en algo más determinante para los hombres con un 74 por ciento, mientras que ocurre lo mismo para un 63 por ciento de ellas.

Chilenos y chilenas todos se declaran, eso sí, felices de su vida sexual. Un abrumador 78 por ciento dijo estar satisfecho de lo que pasa en sus camas (o en sus baños, cocinas y parques, tampoco se trata de dogmatizar el espacio para el sexo, más aún si la variable no fue incluida en la encuesta). Las mujeres son más positivas con un 82 por ciento. El rango etario etario más conforme entre las sábanas (o entre lo que sea) fue el 25-44 años con un 80 por ciento y el grupo social más contento, la clase alta, con un categórico 86 por ciento.

"Bien por este país. Entonces a practicar más", concluye risueño Falcón, aunque el sociólogo Olavarría siembra la duda: "¿Pero tú le dirías a una persona que llega a golpear la puerta de tu casa que no tienes una buena vida sexual y lo pasas pésimo?". Por el bien de todos, esperemos que aparte de liberales, no nos estemos volviendo mentirosos. LND

¿Más liberales o más pragmáticos?

Junto a las preguntas sobre hábitos sexuales, el estudio incluyó algunas variables de las llamadas "valóricas", relacionadas a las polémicas que han sacudido al país.

Frente a la alternativa de que la píldora del día después sea de libre disposición, un 64 por ciento de los consultados dijo estar de acuerdo. Ojo que la pregunta no es si debiera ser usada para los casos de violación, sino para quien desee usarla.

Entre los hombres, la cifra subió a un 73 por ciento, mientras en las mujeres la cifra bajó a un 54 por ciento. El grupo social más a favor de la medida fue la clase alta, con un 79 por ciento; el estrato medio con un 58; y el bajo con un 68. El grupo etario entre los 18 y 24 años la apoyó con un 78 por ciento, mientras la aprobación disminuyó a un 33 por ciento pasados los 45 años.

Porcentajes similares arrojó la consulta ¿Debería legislarse respecto al aborto? Un 72 por ciento se mostró a favor. Los hombres con un 73 por ciento y las mujeres con un 69. El estrato alto lo apoyó con un 84 por ciento, el medio con un 78, disminuyendo en la clase baja a 65 por ciento. El grupo entre 18 y 19 años aprueba la medida en un 82 por ciento, entre los 20 y 24 en un 78 por ciento. El apoyo se muestra bajo el 50 por ciento sólo después de los 65 años, con un 20 por ciento.

"Los grupos socioeconómicos más altos son en general los más liberales en Chile. Y la tendencia dice que los hombres son más liberales que las mujeres", afirma Roberto Méndez, presidente de Adimark.

Para el director de Fundación Ideas, Francisco Estévez, el progresismo está instalado en los sectores medios y medios altos en materia de libertades culturales, sobre todo en el ámbito de los derechos sexuales. "Lo que uno puede ver hoy es que en el mundo popular existe mayores niveles de conservadurismo. Durante muchos años se dijo que el progresismo y la emancipación de las contradicciones de la sociedad iba a venir de los sectores populares organizados. Probablemente eso fue así antes. Pero hoy la sociedad chilena cambió", asegura.

Para el director de Ideas la lógica de la dicotomía liberales versus conservadores no sirve para entender estos cambios: "Sucede que hay un discurso público y uno privado, y la moral privada es en general en los sectores altos más aperturista que la moral pública. Esta es dogmática, mientras la moral privada es pragmática".

Estévez ejemplifica: "Si tú le preguntas a los papás si le recomendarían a sus hijas el uso de la píldora del día después, la gran mayoría dice que sí. Si les preguntas si recomendaría a sus hijos usar condón, el 90 por ciento dice que sí. Pero tras eso uno no puede concluir que son papás liberales, lo más probable es que bastantes sean conservadores. Pero lo que predomina, entonces, en lo privado es el discurso pragmático, que opta por tomar medidas de protección sobre los hijos o hijas, más allá de las consideraciones doctrinarias. Sin embargo, cuando el discurso es público, son éstas últimas las que se imponen".

Méndez entrega otra arista a la discusión: de acuerdo a un reciente estudio de Adimark, para los chilenos los conflictos sobre visiones morales son tanto o más relevantes que las opciones políticas,"lo que también explica en parte el desinterés y hasta desprecio por la política, que muestran dichas encuestas".

MATRIMONIO GAY

Otra variable incluida en el estudio inquirió respecto a la posible legislación del matrimonio entre homosexuales. Sólo un 35 por ciento se mostró a favor. Entre las mujeres la cifra subió a un 46 por ciento, en tanto en los hombres alcanzó el 23 por ciento. En el estrato alto, un 14 por ciento se inclinó favorablemente; en el medio, un 31; y en el bajo, un 42 por ciento. El único grupo etario que se manifestó mayoritariamente fue entre los 18 y 19 años con un 61 por ciento.

Para José Olavarría, en los sectores populares tiende a aceptarse más la homosexualidad porque es más visible, ya que los espacios son más cercanos. "En cambio, para una persona homosexual de estrato medio-alto es más fácil no mostrarse en el caso que no quiera reconocerse, por lo que para la mayoría de la gente ésta es una realidad más invisible en su cotidiano".

La misma lógica se aplicaría entre los más jóvenes, según el sociólogo, ya que la homosexualidad se estaría viviendo como una opción más abierta entre los pares, no habrían tantos problemas para aceptarla y, por lo tanto, mostrarse favorables a una posible unión matrimonial.

Pero para Francisco Estévez esto no implica necesariamente que los jóvenes de hoy sean más progresistas, "porque la actitud de muchos jóvenes es la del 'laissez faire'. A estos mismos jóvenes podría no importarle que la gente se case sólo por la Iglesia Católica, por ejemplo. La actitud de ellos es 'vive tu vida loco. Si quieres casarte por la Iglesia allá tú. Si quieres casarte con una persona de tu mismo sexo, lo mismo".

De todas formas, Roberto Méndez destaca que estas inquietudes estén abordándose, por ejemplo, desde el mundo de las encuestas, "este solo hecho demuestra una agenda impensada hasta hace poco. Estas discusiones sobre la píldora del día después o el matrimonio entre homosexuales manifiesta los cambios de intereses y los nuevos conflictos que enfrentamos como sociedad".

FICHA TÉCNICA

La encuesta "Percepción y conducta de los chilenos frente a su sexualidad" fue aplicada a 500 personas de Santiago por cuotas de estrato socioeconómico y mayores de 18 años. El 48% de los encuestados fueron hombres y el 52% mujeres. Si el muestreo hubiese sido probabilístico tendría un margen de error de un 4% para un nivel de confianza del 95%. La investigación fue realizada por el Centro de Estudios de Opinión Ciudadana de la Facultad de Ciencias Empresariales de la U. de Talca.

Redes Sociales »

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.