
Miércoles 14 de julio de 2004
La justicia uruguaya rechazó y devolvió a la Corte Suprema nacional un pedido de extradición contra tres militares de ese país por su participación en el secuestro y asesinato del ex agente y químico de la DINA, Eugenio Berríos.
Según relató la prensa de la nación vecina el rechazó se basa en la carencia de aspectos formales.
El ministro Alejandro Madrid solicitó a la justicia de ese país la extradición del coronel en retiro Tomás Casella, el capitán Washington Radaelli y el coronel Welligton Sarli.
Según informes de prensa extranjera, el canciller Didier Opertti que recibió un expediente caratulado "caso Berríos", en el que se le informa que se pedirá la extradición de los presuntamente involucrados.
Opertti, tras consultas con miembros de la Suprema Corte de Justicia, remitió de nuevo el reclamo a la justicia chilena especificándose que deben enviar el exhorto concreto reclamando la extradición para darle trámite.
Berríos fue uno de los creadores del letal gas sarín.
Su historia se remonta a su arribo al Uruguay en 1991, donde habría llegado custodiado por militares chilenos para impedir que declarara sobre el asesinato en Washington del ex canciller chileno Orlando Letelier, perpetrado en 1976.
Los militares uruguayos supuestamente custodiaron a Berríos en su estadía en Uruguay hasta que intentó escaparse de una casa en un balneario donde lo mantenían.
En 1995, un cadáver que apareció en el balneario El Pinar, a 25 kilómetros al este, se comprobó que era de Berríos.