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Miércoles 21 de julio de 2004
"Dicen que soy aburrido de tranquilo porque no me gusta salir de mi habitación, salvo para cumplir con mis deberes escolares. Trato de evitar el contacto con otras personas, porque no me gusta hablar mucho ni en el colegio, con gente en la calle o en reuniones familiares. Disfruto sólo en mi pieza con mis libros o jugando Play Station, sin nada de gente que me moleste". Con estas significativas palabras, Andrés (16) resume su rutina diaria, sin saber que probablemente padece de un cuadro psicológico crónico de fobia social, que en Chile afecta a poco más de medio millón de personas, según los números arrojados por el primer estudio de prevalencia de esta enfermedad que se ha hecho en nuestro país.
El estudio devela que al menos un 5,9% de nuestra población padece de fobia social, una cifra baja si se compara con estudios de prevalencia desarrollados en Estados Unidos y Reino Unido, en donde por cada mil personas, uno de cada dos hombres y dos de cada tres mujeres padecen fobia social.
La investigación se desarrolló entre 1992 y el 2000 en las ciudades de Iquique, Santiago, Concepción y la provincia de Cautín, en un muestreo circunscrito a un segmento etario entre los 15 y los 64 años.
Dado que el proceso de recolección de información es altamente complejo, sus resultados fueron recién dados a conocer en la prestigiosa publicación de psiquiatría British Journal of Psychiatry.
Pero, ¿qué es la fobia social? Ante todo, se define como un miedo irracional, que genera trastornos en la vida diaria, a tal punto, que la persona evita cualquier relación con sus pares (familiares, amigos, colegas, etcétera) deteriorando sus relaciones sociales y su calidad de vida, explica Benjamín Vicente, psiquiatra de la Universidad de Concepción y uno de los principales responsables de materializar el estudio financiado con aportes de Conicyt.
"En general la fobia social y otros cuadros fóbicos en Chile son extraordinariamente significativos. Aparentemente esto responde a nuestra cultura, clima y modo de ser, porque en general somos más apagados, retraídos, grises y disfrutamos menos de la vida que los países más próximos al trópico", dice el especialista.
Según el doctor Vicente, la mayoría de los casos detectados surgen a partir de otras patologías psicológicas, razón por la que muchas de las personas que padecen de fobia social, aún desconocen que sufren este problema.
Complejidad del problema
Aunque algunas fobias son muy conocidas, como el miedo irracional a tomar un ascensor, al agua, enfrenar un ratón o sortear la abrupta arremetida de una araña en el dormitorio, la fobia social emerge como un miedo más complejo, dado que altera totalmente el desenvolvimiento cotidiano que se acostumbra a vivir en una sociedad que demanda interacción de unos con otros.
Para el psicólogo de la isapre Colmena Golden Cross, Sergio Astroza, la fobia social es descrita usualmente como un tipo especial de miedo, aseverando que "todos solemos experimentar incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas, pero una vez roto el hielo, casi todos logramos convertir esos encuentros en una experiencia agradable. Pero eso no sucede con los fóbicos sociales".
Por otra parte, José Luis Catalán, experto en trastornos de la personalidad cree que "el deseo que solemos tener todos de formar parte de los grupos sociales, ser valorados y apreciados se ve gravemente disminuido en los fóbicos sociales, con la consiguiente baja autoestima y complejo de inferioridad".
Según el especialista, las personas que presentan fobia social, experimentan un grado de ansiedad o pudor mucho más elevado en estas situaciones, al punto que se producen señales físicas delatadoras, como sudor, temblor muscular y de voz, lo que los vuelve más vulnerables e inseguros. Su situación social, en vez de convertirse en algo agradable se transforma en algo cada vez más desagradable, por lo que evitan pasar esos malos tragos y utilizan subterfugios para evitar estas situaciones.
En todo caso el problema, según todos los especialistas consultados, no tiene el grado de complejidad de otros fenómenos sicológicos y psiquiátricos, y tiene solución, siempre y cuando se atienda a tiempo, con la ayuda de sicólogos y psiquiatras, quienes además de ayudar con psicoterapias al paciente, suministran fármacos que puede ser útiles para aplacar las dificultades que presenta esta enfermedad, especialmente si padecen de cuadros asociados a episodios de ansiedad, taquicardias, ataques de pánico, insomnio y depresión.
A un paso de la depresión
La fobia social no está cubierta en los planes de salud, por lo que disminuye las posibilidades de ser tratadas en personas con bajo poder adquisitivo.
Un cuadro crónico puede evolucionar hacia una depresión o a un problemas de ansiedad, lo que reduce aún más la interacción social del enfermo, aumentando las posibilidades de ocio. Incluso, puede llegar a deteriorar el progreso profesional en los casos más críticos, ya que puede rechazar un buen trabajo solamente por el miedo que tiene a las nuevas responsabilidades, especialmente si tiene que tratar con muchas personas y hacer reuniones.
La frustración que todo ello puede reflejarse indirectamente en forma de desánimo general e irritación descontrolada con el circulo familiar íntimo. De esta forma, las relaciones que exigen iniciativa, sostén y aportación por parte del afectado, se ven gravemente resentidas.
Según el psicólogo clínico, Sergio Astroza, "entre las consecuencias negativas asociadas a esta fobia podemos resaltar un deterioro social importante que afecta áreas como rendimiento académico y laboral, empobreciendo los vínculos sociales y fomentando el aislamiento. Además puede ocasionar alcoholismo o drogadicción y en los casos más crónicos, intentos suicidas, lo que puede producir un impacto económico y social importante".
Características físicas
Los síntomas de la ansiedad aparecen en la persona que tiene fobia social cuando se expone a diversos temores, muchas veces simbólicos.
a. Sequedad de boca y tos falsa
b. Aceleración del corazón y sudoración de manos.
c. Sudoración y temblores de manos, pies o voz.
d. Episodios de bochorno, angustia y sensación intensa de vergüenza.
e. Falta de concentración.
Datos
-La fobia social se manifiesta cada vez que un individuo se ve obligado a ser el centro de atención, o bien, si su profesión implica estar expuesto a personas desconocidas con frecuencia.
-Algunas fobias sociales acentúan el miedo a tratar con el otro sexo a extremos que producen graves dificultades para conseguir pareja.
-La timidez es una forma atenuada de fobia social, y que habitualmente disimula o esconde la enfermedad.