
Domingo 22 de agosto de 2004
Franco Fasola
Yerko Pleticosic es supervisor de cajas del Supermercado Líder de Huechuraba. A las 9:30 de la mañana del 2 de agosto Hugo Salas Larenas, gerente de ventas del local, lo llamó a conversar. "Por necesidades de la empresa, estás despedido", le dijo. Su error: intentar formar un sindicato de trabajadores en medio de la maquinaria del empresario Nicolás Ibáñez Scott, director ejecutivo y controlador de D&S, la mayor firma de supermercados del país.
Un día después, a Natalia Duque, candidata a tesorera de la organización, y cajera del establecimiento, la hicieron trabajar todo el día. Primero en la caja número 41 y luego en la 7. A las 23 horas, Hugo Salas le dijo que sabía que estaban intentando formar un sindicato. "Estás despedida", le comunicó mientras la cajera seguía trabajando.
Madrugada del 4 de agosto. Las cajeras del Líder Huechuraba no se pueden ir a sus casas. Hay órdenes expresas de no salir del local. Comienzan los interrogatorios para saber qué tan involucradas están en tamaña "deslealtad" a la sucursal donde laboran más de 600 personas.
"Fue una actitud de secuestro de la gente. Las metían a unas salitas. Margarita Vejar, jefa de cajas, estaba a cargo", cuenta con una mezcla de indignación y nerviosismo Yerko Pleticosic.
A la mañana siguiente, la típica reunión donde se determinan las actividades del día y se colocan las metas de ventas del local, estaba invadida de malos presagios. En medio de la cita, Hugo Salas saca un papelito y dice: "¿Quién sabe de esto? A ver, a cualquier persona que vaya a esa reunión, le informo que yo voy a estar allá".
Ese día, en las oficinas de la CUT, se realizaría la constitución del sindicato de trabajadores del local. "Iba en la micro cuando Natalia me llama para decirme que allí se encontraba Sandra Cornejo, administrativa del Líder, parada en la puerta de la sede multisindical. Cuando llegué, le pregunté a ella si venía a votar", cuenta el ahora presidente del sindicato.
En el lugar efectivamente se apersonó Hugo Salas, quien le pidió a Pleticosic que desistiera del tema. "No se puede. Esto no es contra usted, sino que contra las políticas de la empresa", le respondió éste. La idea de la empresa era identificar a la mayor cantidad de trabajadores que se presentaran en la CUT a constituir el sindicato. Ni Salas ni Cornejo sabían que todo su accionar estaba siendo fotografiado por el reportero gráfico de la CUT, Pablo Alcaíno.
Los dirigentes Pleticosic y Duque tenían fuero sindical cuando fueron despedidos -la ley establece esa garantía 10 días antes y 30 después de la creación del sindicato- y tuvieron que ser rápidamente reintegrados a sus labores. "Pero el amedrentamiento sigue. Nos dicen que a fin de mes todos van a ser despedidos. Una vez que volvimos, Salas nos dijo que no podíamos realizar ninguna labor sindical dentro del local", sostiene Pleticosic, presidente del Sindicato Nacional de Empresa Hipermercado Huechuraba.
¿POR UN CHILE LIDER?
Tal como en anteriores oportunidades, el famoso "mobbing" del que se habla en Europa, -acoso sicológico a los trabajadores al interior de los supermercados- comenzaba a surtir efecto. "Los dirigentes de Huechuraba nos han denunciado que por primera vez están comiendo solos en el casino. Son como la lepra. Por temor, nadie se les quiere acercar", agrega Leiva.
Consultados por LND respecto a esta situación, Líder -a través de la empresa de asesorías comunicacionales Extend- se refirió en estos términos al despido: "Durante el mes de julio pasado las ventas no fueron lo suficientemente altas como para soportar el gasto en remuneraciones de Líder Huechuraba, por lo que se decidió ajustar la planta de colaboradores, en especial en el área de cajas donde se desempeñaba la señora Natalia Duque y el señor Yerko Pleticosic". Según D&S, a los trabajadores se les indicó que su despido se debía a un ajuste de personal.
"Al momento de ser despedidos, ninguno de los dos ex colaboradores manifestó que era dirigente sindical o formaba parte de algún sindicato de la Sociedad Hipermercados Huechuraba. Al enterarse de que ambos tenían la calidad de dirigentes, la sociedad los recontrató", afirman. Y además, el gerente de ventas regional Santiago Norte, Miguel Ángel Castillo, aseguró que "la Sociedad Hipermercados Huechuraba nunca ha tenido ni tendrá una política antisindical. Estamos abiertos a contestar cualquier otro requerimiento que se presente en relación con este caso", concluye el comunicado.
Lo cierto es que este tipo de acciones de amedrentamiento no son ninguna novedad dentro de las empresas de Ibáñez. Desde que la marca Líder entró al mercado, la Dirección del Trabajo ha sido tapizada de denuncias por quebrantamiento a las leyes laborales en las que incurre la cadena: "Sobre todo respecto al registro de asistencia, ellos trabajarían muchas más horas de las que se registran", apunta Pablo Leiva, jefe de Relaciones Laborales de la Dirección del Trabajo. Allí se comprobó que ese sistema de registro era manipulado, pues el mecanismo es automático y centralizado a nivel nacional.
Otro ítem es el de los períodos de colación de los trabajadores. "No les daban éste en forma íntegra. Se les daba una hora y al final se convertían en 20 minutos", agrega Leiva.
Sobre Líder también hay denuncias por cobros indebidos a los empleados. "Los descuadres de cajas se les hacía pagar a los trabajadores y la reposición de los productos que se pierden diariamente se les descontaba y hacían pagar de forma colectiva", comentan desde la Dirección del Trabajo.
Desde su fundación en 1995, tuvieron que pasar ocho años para que los trabajadores lograran reunirse para exigir sus derechos laborales. El primer sindicato de trabajadores de Líder apareció recién en septiembre del año pasado en La Serena. Los osados que lo formaron tuvieron que ser, ni más ni menos, un grupo de ocho mujeres embarazadas, que contaban con fuero maternal, lo que impedía su despido. "Eso habla de la visión que tenían los trabajadores para constituir su organización. Sólo las embarazadas no corrían riesgos", sostienen desde la Dirección del Trabajo.
"Llama la atención que Líder, una empresa que se identifica con la obra del Padre Hurtado, quien siempre estuvo por la defensa de los derechos de los trabajadores, actúe de esta manera", plantea Leiva. De hecho, y como botón de muestra, hace un año y también en La Serena, despidieron a todos los trabajadores de panaderías que intentaron formar un sindicato.
JUGUEMOS EN EL BOSQUE
Pocos días antes del episodio de amedrentamiento en el local de Huechuraba, Nicolás Ibáñez vivía uno de sus momentos de mayor gloria. A la Bolsa de Comercio de Santiago llegaban los nuevos aires de Líder. Vítores. Globos y serpentinas. Góndolas llenas de productos Líder. Una heladería, una pequeña verdulería y la cafetería.
Promotoras poniendo su mejor cara. El objetivo: llamar la atención con un show monumental que los entendidos en guarismos después denominarían como "la Operación del Siglo".
Los Ibáñez- Felipe y Nicolás-, le daban el palo al gato y remataban 166 millones de acciones a 620 pesos por cada título del holding D&S. Mucho dinero. 1.800 millones de dólares, para ser exactos.
D&S concentra más de un 30 por ciento de las ventas de sector, en el cual "Líder", hace honor a su nombre. Su creación responde al concepto de megamercado económico. D&S era la propietaria de las cadenas Almac y Ekono, hoy todos los locales llevan la marca Líder.
El primer megamercado se instaló en Maipú. Uno de sus primeros episodios problemáticos fue la lucha que comenzó a librar con sus proveedores. Dos años después la compañía ya ingresaba a las ligas mayores producto del aumento de capital, entrando al mercado financiero internacional con la emisión de ADR en el New York Stock Exchange.
Pero al parecer el costo de las políticas expansivas de Ibáñez le está pasando la cuenta. El 10 de agosto, y luego de años de discusión, las grandes empresas proveedoras por fin pudieron enfrentar a D&S ante el Tribunal de Libre Competencia. Esto, luego de que Asociación Gremial de Industrias Proveedoras (Agip), informó que Líder está pidiendo rebajas de precios entre un 5 y 15 por ciento, con el objetivo de solventar su estrategia comercial de precios bajos. Además, es sabido que la firma extiende los plazos de pago unilateralmente, obliga a participar de promociones, aplica descuentos y vende sus productos con marca propia bajo el precio de costo. Y los empleados, sin pito que tocar.
Según Nicolás Ibáñez, "los trabajadores serán dueños de los supermercados Líder". Mientras instalaba su show en la Bolsa, el empresario- con una corbata azulina con el logo de Líder-, afirmaba que "diez millones de unidades de acciones van a llegar a las manos de los trabajadores de D&S".
"Eso es una demagogia. Si así fuera, creo que no tendríamos este tipo de presiones. Recaudaron 1.800 millones de dólares por las acciones que se vendieron y ellos hicieron referencia a que iban a pagar parte de la deuda por la compra de los Carrefour. ¿Qué beneficio plantean? Todo eso es una mentira. Si fuera así por lo menos respetarían nuestros derechos", sostiene Pleticosic.
Mientras Nicolás Ibáñez viajaba por Estados Unidos y Europa con sus dos hijos y dos sobrinos con su "road show" -contacto con los inversionistas extranjeros- para colocar las nuevas acciones de D&S, en Chile sucedía algo que a todas luces era irremediable. En el lujoso Hotel Dorchester de Londres, donde instaló su centro de operaciones, ni siquiera imaginaba el golpe que le asestarían sus trabajadores.
Según datos que entregó la Confederación de Trabajadores del Comercio y del Vestuario (Consfecove) a la Dirección del Trabajo, en los últimos 20 días se habrían constituido- solo en la Región Metropolitana- 7 sindicatos al interior de las distintas empresas del holding D&S. A esos se suman los recientemente creados en Iquique, Rancagua y Puerto Montt.
Líder da empleo a más de 20 mil personas a lo largo de su cadena de más de 65 supermercados desde Arica a Puerto Montt. Pero al parecer los tiempos de los trabajadores silenciados han terminado.