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  Pali García: de pendenciera a emplumada

  Pali García: de pendenciera a emplumada

  "Apoteosis final, Bim Bam Bum-Up" es el llamativo nombre de la obra cuyos ensayos se inician esta semana. El montaje teatral, dirigido por la actriz Paulina García, se une a la nostalgia por el teatro de variedades y a un libro sobre la bohemia santiaguina.

Lunes 6 de octubre de 2008


Con la proximidad del bicentenario se acumulan las iniciativas que intentan rescatar parte de nuestro pasado. Entonces, no es mera coincidencia que, de manera simultánea, se anuncie para 2009 un estreno teatral inspirado en el legendario Bim Bam Bum y un libro que escarban en los días de esplendor del legendario teatro de variedades.

"Apoteosis final, Bim Bam Bum-Up", se llama la obra teatral que evocará la historia de este histórico cabaret, que encendió las noches santiaguinas desde 1953 hasta poco después del golpe militar, que marcó la triste agonía de la bohemia nocturna.

De la mano de la actriz Paulina García, quien por estos días personifica a la dura Raco en "Cárcel de mujeres", de TVN, un equipo indagó durante tres años lo que ocurría en el desaparecido y glamoroso Teatro Ópera, ubicado en calle Huérfanos, donde funcionaba la compañía de revistas Bim Bam Bum. foto_02
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"La obra no es una reproducción del Bim Bam Bum, no hay nadie 'imitado'. Ni siquiera hay una representación del momento histórico. Es una mirada distinta a uno de los momentos políticos más relevantes del siglo XX de nuestro país, un momento que marcó y dividió a varias generaciones, transformando para siempre el movimiento cultural. Es una mirada contradictoria porque el Bim Bam Bum no era político, ni comprometido ni intelectual; era popular y frívolo y ocupaba un espacio importante en la sociedad santiaguina. Y esto hoy día es impensable", comenta la directora del montaje.

Esta semana comienzan los ensayos de la obra, cuyo estreno está fijado para enero de 2009, en el marco del Festival Santiago a Mil. Un total de 10 actores integran el elenco, entre quienes se incluyen Patricia López, Coca Guazzini, Catalina Guerra, María Paz Grandjean, Manuela Oyarzún,  Emilia Noguera, Paola Giannini y Rodolfo Pulgar.

"La Gran Bohemia"

Para comprender la bohemia nocturna, es necesario remontarse a los años 50 y 60, cuando el centro santiaguino era el epicentro de las boites y las compañías de revistas. Escenarios en que se alternaban el strip tease, los cómicos y artistas de renombre internacional.

"Ellos fueron muy insistentes en que era un espectáculo para todo espectador, matrimonios, parejas, etc., claro que no niños chicos pero sí jóvenes (que en algunos números eran llevados al foyer a modo de censura in situ)", revela García sobre sus entrevistados.

Los nombres de los espectáculos frívolos se escribían con picardía, como "Veinte mil lenguas de viejas sin marido" y los noctámbulos se paseaban entre el Goyescas, el Tap Room, el Club de la Medianoche y La Sirena. Estos lugares y los teatros de variedades, como el Picaresque, el Humoresque, el Bim Bam Bum y el Pigall, traían a afamadas vedettes argentinas y centroamericanas, como Nélida Lobato y la Tongolele. Con ellas debían competir las beldades locales, como Paty Segura y el clan de las hermanas Ubilla, en un tiempo en que no se conocían maravillas modernas como la silicona, el lifting y la lipoaspiración.

El mundo nocturno previo al golpe militar, también es objeto de la obra "La gran bohemia", del escritor y fotógrafo Martín Huerta. Con una amplia investigación recrea el circuito de variedades y los espectáculos de esa época, basado en testimonios de sus protagonistas.

Según Huerta, la zona de diversión en Santiago estaba supeditada al casco central de la ciudad, comprendido entre Alameda, Mapocho, Plaza Italia hasta San Martín. En esa zona estaba el Bim Bam Bum, el Mon Bijou y el Tap Room, boite donde circularon los primeros indicios de droga en Chile.

"Los clientes más emblemáticos del Bim Bam Bum eran 'los viejos pelaos', magnates que tenían mucho dinero, se sentaban en la primera fila y se llevaban a las vedettes a sus fiestas privadas, generalmente eran árabes. También iban  todos los políticos, era muy democrático", señala el autor.

El libro será editado en Argentina y en España, ya que curiosamente fue rechazada su postulación al Fondo del Libro, por ser "muy ambicioso". La pluma de Huerta describe lo que fue el circuito de la bohemia: el restaurante Nuria, El Pollo Dorado, el Chez Henry ubicado en Plaza de Armas. En estos locales, los parroquianos se reunían a comer después de la segunda función de los teatros, que terminaban cerca de la media noche.

Un espacio célebre fue también El Bosco, ubicado en Alameda 864, casi esquina de Estado, donde llegaban los intelectuales y académicos, pintores y escultores. Junto con los grandes de las letras, también llegaban los desvalijadores de autos y las prostitutas.

Los cueros más famosos

Tras el golpe de Estado, la bohemia sufrió una herida mortal, que obligó a bajar la cortina definitivamente debido al toque de queda. El Bim Bam Bum fue el último en cerrar su cortinaje de brillos, cuando una empresa inmobiliaria compró la propiedad que ocupaba el Teatro Ópera, en la calle Huérfanos, para convertirla en galería comercial.

Entre los nombres de las vedettes más recordados por quienes vivieron esa época, están la francesa Xenia Monty, quien mostró el arte revisteril parisino con toda su calidad y elegancia. También las grandes vedettes argentinas, como Ethel Rojo, Nancy Lézica, Nélida Lobato, Elba Villa. Las chilenas tampoco destiñeron, con mujeres espectaculares como Paty Segura y la dinastía de las hermanas Ubilla.

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