
Domingo 6 de junio de 2010
El Papa Benedicto XVI llamó hoy en Nicosia, Chipre, a la comunidad internacional a intervenir con urgencia para poner fin a las tensiones en Tierra Santa antes de que se llegue a un baño de sangre mayor, y subrayó que "la ocupación israelí de los territorios palestinos dificulta la vida cotidiana, la economía y la vida social y religiosa".
El Pontífice presentó hoy en Nicosia el documento Instrumentum Laboris sobre Medio Oriente, el cual subraya que "desde hace décadas, la falta de resolución del conflicto israelí-palestino, el no respeto del derecho internacional y los derechos humanos, desestabilizaron el equilibrio de la región".
El texto señala que la ocupación israelí es "una injusta política impuesta a los palestinos", que ningún cristiano puede justificar con pretextos teológicos.
El Instrumentum Laboris, considerado el documento sobre el cual se basará el próximo sínodo de los obispos en la región, destaca que los cristianos de Medio Oriente representan "una riqueza" no sólo para la Iglesia sino para todo el mundo democrático.
El documento, de 40 páginas y traducido al inglés, francés, italiano y árabe, reclama la atención del mundo hacia el rol fundamental de los cristianos de Medio Oriente.
A través del documento, el Papa manifestó que "las relaciones entre cristianos y musulmanes son difíciles, sobre todo por el hecho que los musulmanes no hacen distinción entre religión y política".
El fundamentalismo islámico representa "una amenaza para todos", según el documento, que rechaza toda tentación de antisemitismo, si bien señala que el diálogo con los judíos "no es fácil".
El Pontífice, al finalizar la misa celebrada hoy en Nicosia, dijo rogar para "que las tareas de la Asamblea Especial ayuden a dirigir la atención de la comunidad internacional sobre la condición de los cristianos de Medio Oriente, que sufren a causa de su fe, para que se puedan hallar soluciones justas y duraderas a los conflictos que causan tantos sufrimientos".
"Sobre este grave tema, reitero mi llamado general a un esfuerzo internacional urgente y concertado a fin de resolver las tensiones que prosiguen en Medio Oriente, especialmente en Tierra Santa, antes de que esos conflictos lleven a un esparcimiento mayor de sangre", destacó el Papa.