
Miércoles 24 de agosto de 2011| por Patricia Schüller /Nación.cl Foto: Archivo
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, llegó esta mañana hasta el Centro de Salud Familiar (Cesfam) Pablo Neruda, de Lo Prado, para evaluar la situación del consultorio en el primer día de paro nacional. El secretario de Estado destacó que el recinto no se haya plegado a la movilización, convocada por la CUT, y evaluó positivamente el funcionamiento de los hospitales del país que, según aseguró, están operando normalmente.
Durante su recorrido por el Cesfam, el ministro fue abordado por un grupo de trabajadores de la salud municipalizada que lo increpó duramente por no haber cumplido con sus compromisos con el gremio. “Queremos que nos cumpla”, “devuélvase a Las Condes”, vociferaban algunos funcionarios.
Mañalich indicó, al término de su recorrido por el recinto, que se estima que sólo un 6% de los 100 mil trabajadores de la salud que hay en el sector público en el territorio respondieron a la convocatoria de la CUT.
Los trabajadores de la salud municipalizada -añadió- fueron los que se sumaron, en mayor número, a la jornada con un 11% de adhesión ( se estima que de los 42 mil trabajadores del gremio cerca de 4 mil se encontraban este miércoles paralizados).
En cuanto al Cesfam de Lo Prado, indicó la autoridad que este centro “es muy simbólico”, porque estaba tomado en el paro anterior. Es muy satisfactorio, añadió, “comprobar que hoy los funcionarios están trabajando y el balance que hago es muy positivo”.
Nancy Adasme (31) trabaja desde hace 6 años en el Cesfam de Lo Prado y realiza labores administrativas. Es casada, tiene una hija de 6 años y gana mensualmente $290.000, sueldo que no le alcanza para vivir, según detalla.
Esta joven fue una de las funcionarias que abordó al ministro Mañalich, cuando éste recorría las dependencias del consultorio y lo cuestionó con fuerza. Sus críticas apuntaban a que no cumplió con los compromisos suscritos con la Confusam, por no haberlos recibido en el ministerio para conversar, y porque cada vez que acudían a la Secretaría de Estado “las puertas de su ministerio están cerradas con un montón de Carabineros por los lados como si nosotros fuéramos delincuentes”.
El titular de Salud le hizo ver que “que usted sabe perfectamente que lo que está diciendo es falso” y recordó que se ha aumentado en el último tiempo el presupuesto de la atención primaria. Añadió Mañalich que en el tema del incentivo al retiro, por ejemplo, “hemos trabajado con metas”.
Nancy Adasme agregó que él, durante su gestión, “no lo ha hecho bien”.
Otra trabajadora, Maritza Azócar, le preguntó en la ocasión por qué se habían terminado las pasantías a Cuba. El ministro le contestó que ello ocurrió “porque era un fraude, un robo al Estado, porque está denunciado a la Contraloría que el ministerio le entregó fraudulentamente 2.500 millones de pesos a un operador para que ustedes se fueran a Cuba y eso no fue licitado ni concursado”.
Los pacientes que se encontraban este miércoles en el Cesfam de Lo Prado esperando para ser atendidos señalaron a Nación.cl que no tuvieron ningún problema, porque los trabajadores no se habían plegado al paro.
Yesenia Soto acudió al consultorio con su hijo Rigoberto Zapata, de 1 año, para que éste fuera controlado y le pusieran una vacuna. “Llegué a las 9:30 y me dijeron que me van a atender en 10 minutos más, está todo normal”, contó.
La señora Lucía Pineda es inválida y fue llevada al centro de salud por su esposo Héctor Valdebenito, porque senía muchos dolores musculares. El hombre dijo que sentían temor que no los atendieran, pero se dieron cuenta que los funcionarios seguían trabajando “y que no había ningún problema”.
La presidenta de la Confusam, Carolina Espinoza, dijo a Nación.cl que la visita del ministro Mañalich al Cesfam Pablo Neruda “fue un acto de provocación”-
Recordó la mujer que el 16 de diciembre del año pasado, en el marco del paro del sector público, el secretario de Estado “fue al consultorio y no lo dejaron entrar y ello generó una situación muy conflictiva. Hoy el ministro vuelve al mismo establecimiento. Los funcionarios lo sintieron como una provocación, lo vemos como una conducta patronal”, remarcó.