
Miércoles 30 de septiembre de 2009
Como innecesario juzgó el gobierno de Alan García el envío de observadores al ejercicio militar chileno Salitre 2009, desechando así la invitación formulada ayer por la Fuerza Aérea de Chile y el ministro de Defensa Francisco Vidal.
La oferta chilena había sido puesta en la mesa como un gesto de "máxima transparencia", según las palabras de Vidal, en medio de la polémica instalada por Perú de una supuesta "carrera armamentista" en la región, reclamo incluso llevado a la ONU.
Pero 24 horas más tarde, el primer ministro peruano, Javier Velásquez dio cuenta de que la oferta chilena tuvo cero acogida en Lima: dijo que la participación en el ejercicio militar "no es necesaria", aun cuando planteó que la última palabra la tendrán "nuestro ministro de Defensa y nuestra Cancillería".
Velásquez, presidente del Consejo de Ministros peruano, señaló que el foco con Chile no está puesto en lo militar sino en áreas como la necesidad de generar "una complementariedad económica" para salir de la crisis financiera internacional.
"Debemos hacer más bien esfuerzos conjuntos para ver cómo aliviamos la pobreza en nuestros pueblos", recomendó. "Como ha dicho el Presidente Alan García, antes de llenar los fusiles y los tanques de fuego, hay que llenarles el estómago a nuestros niños para que puedan prepararse y ser mejores estudiantes", añadió.
El ejercicio Salitre 2009 ha despertado una aguda polémica en Lima, el punto que el propio Defensa de Perú, Rafael Rey, había pedido su suspensión. Hoy, Velásquez agregó que Chile es soberano al tomar este tipo de decisiones de mantener la realización del ejercicio. Pero planteó que Perú también exigirá que se respete cuando decida, a través de sus Fuerzas Armadas, "hacer ese tipo de maniobras".
En el ejercicio militar, a realizarse entre el 17 y 31 de octubre, en el norte del país participarán las fuerzas aéreas de Argentina, Brasil, Francia y Estados Unidos, que se medirán con pilotos chilenos de los aviones F-16.