
Jueves 18 de marzo de 2010
El Presidente Sebastián Piñera anunció esta noche la creación de 60 mil empleos adicionales para las zonas más afectadas por el terremoto y maremoto del pasado 27 de febrero que azotó las zonas centro y sur del país.
"Volver a poner en marcha nuestro aparato productivo y proteger, creando 60 mil nuevas oportunidades de trabajo, de empleo, especialmente en las regiones más afectadas y a los que más lo necesitan", es una de las medidas trazadas por el jefe de Estado.
Piñera hizo el anuncio en su primera cadena nacional de radio y televisión donde se dirigió a la ciudadanía para reafirmar el compromiso de su administración con el plan de reconstrucción nacional, como también hacer un balance de sus siete primeros días en el cargo.
"Durante estos 7 días hemos recorrido intensamente las zonas afectadas. Hemos compartido con los damnificados y hemos trabajado sin descanso para dimensionar la magnitud y consecuencias de esta tragedia y, por sobre todo, para elaborar un sólido plan de acción que nos permita enfrentarla y superarla".
Agregó que " lo más doloroso, lo más sensible, son las pérdidas de vidas humanas, porque son irrecuperables, y ya superan las 400; los desaparecidos, que ya suman más de 100; los 800 mil damnificados y los más de 2 millones de chilenas y chilenos afectados por este terremoto o por el maremoto que lo sucedió. Conozco, siento y comparto el sufrimiento de esos millones y millones de compatriotas".
También se refirió a las "graves y costosas pérdidas materiales": más de 200 mil viviendas destruidas o gravemente dañadas; 2.750 escuelas inhabilitadas, y casi 1 millón de niñas y niños no han podido iniciar normalmente su año escolar.
A eso se suman 35 hospitales inutilizables o severamente dañado, edificios públicos, el patrimonio cultural, carreteras y caminos, puertos y aeropuertos, iglesias, estadios, obras de regadío, redes de transmisión eléctrica y de telecomunicaciones, y también las instalaciones y equipamiento de las Fuerzas Armadas, empresas públicas y privadas.
Las pérdidas de producción y gastos de la emergencia se traducen en 30 mil millones de dólares, lo que equivale al 17% de lo que Chile produce en un año.
"Esta formidable y exigente tarea de reconstrucción nos exigirá, sin duda, durante los próximos 4 años, cuantiosos recursos, esfuerzos y sacrificios, tanto públicos como privados y nos permitirá levantar Chile y ponerlo nuevamente en la senda del progreso y del bienestar para todos y cada uno de sus hijos.
Luego de la etapa de emergencia que implicó el rescate de muertos y sobrevivientes, la búsqueda de los desaparecidos (que continñua) y proveer de las necesidades básicas a las víctimas, el Presidente Piñera indicó que ahora se trabaja en la ejecución de las soluciones de emergencias como viviendas provisorias, escuelas y hospitales.
Una vez cubierto eso, subrayó, "deberemos acometer la etapa más difícil y más desafiante: reconstruir, y mejor, nuestras viviendas, nuestras escuelas, nuestros hospitales, nuestras obras públicas, y también los equipos y maquinarias que esta tragedia destruyó".
Precisó que en esta tarea el gobierno mantendrá una política macroeconómica responsable, la competitividad de nuestra economía y con la recuperación del equilibrio fiscal estructural.
También sostuvo que el desafío de levantar Chile, va mucho más allá de simplemente reconstruir lo que el terremoto y maremoto destruyeron. "Consiste en algo más grande y más noble, consiste en construir un país nuevo, un Chile mejor, con mejores viviendas, mejores escuelas, mejores hospitales, pero también, con mejores y más sólidos valores".
"Estos son tiempos de unidad y no de división. Son tiempos de generosidad y no de egoísmos. De urgencias y no de dilaciones. Tiempo de fraternidad y no de odiosidad. De eficiencia y no despilfarro. Y, por sobre todo, son tiempos de fortalezas y no debilidades. De coraje y no de temor. Y de esperanza y no frustraciones", concluyó el jefe de Estado instando a todos los sectores a colaborar con este cometido.