
Viernes 29 de enero de 2010
El llamado a unirse a una "nueva transición", en comparación con la del fin de la dictadura de Augusto Pinochet, destacó en el mensaje de Sebastián Piñera al ser reconocido oficialmente como Presidente electo por el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel).
"Hace 20 años atrás, cuando Chile recuperó su democracia, se planteó hacer una meta grande noble y ambiciosa que era hacer la transición ejemplar desde un gobierno militar a un gobierno democrático", señaló en parte de su discurso.
Ese proceso, dijo, se hizo "evitando las crisis económica, el caos político, la violencia social que había caracterizado a muchas otras transiciones y en distintos puntos de la geografía del mundo".
"En ese momento se estableció una nueva forma, una nueva relación entre el gobierno y la oposición que era inédita, una confrontación a veces brutal y muchas veces inconducentes", agregó.
Por ello, apuntó, "este año, el año del bicentenario, Chile se apronta para iniciar una nueva transición, tan grande, tan noble, y tan difícil como la que iniciamos hacia fines de los 80 principios de los
Se tratará, afirmó, de una "transición nueva, joven, del futuro, desde un país subdesarrollado, con pobreza y con desigualdades excesivas, que es ese que nos ha acompañado durante nuestros 200 años de vida independiente, hacia un país que logre con mucho orgullo y humildad ser el primer país de América Latina que pueda decir que hemos superado la pobreza, hemos superado el subdesarrollo".
En el extenso discurso posterior a que el Tricel señalara que oficialmente obtuvo 51,61% por ciento en el balotaje en que enfrentó a Eduardo Frei, de
Hizo una detallada referencia al modo en que pretende "mantener y reforzar" las redes de protección social, signo relevante de la gestión de la saliente Presidenta Michelle Bachelet.
Dijo que apuesta a una red de protección "más eficiente, más oportuna y más libre, para que esté libre de irregularidades y de situaciones que hemos conocido en el último tiempo".
Apuntó que el éxito de ésta red no se debe medir por "el número de personas" beneficiadas, sino que por la superación de estos e hizo hincapié en que se premiará "el mérito", el "esfuerzo".
También comentó su posición respecto del Estado. "No vamos a debilitar el Estado", aseguró apuntando a quienes con "prejuicios e incluso majadería" se anticipan críticos en esta materia. Dijo que el proyecto es la modernización, más eficiente, más agil, más transparente.
"Voy a gobernar hasta el último día como un presidente de unidad nacional", enfatizó en otra parte de sus palabras el sucesor de Bachelet. "Porque somos hijos de esta misma patria, de un mismo Dios", resumió.
Piñera dijo que buscará "construir una sociedad de valores", apuntando que "no queremos que de tanto intentar llenar los bolsillos terminemos vaciando el alma" y advirtiendo sobre los riesgos de la riqueza. "Hay que poner un ojo en no caer en los problemas de la riqueza que muchas veces han afectado a las sociedades más prosperas", indicó.
Se comprometió a "tener una relación con el poder como un instrumento de servicio y nunca como un objetivo en sí mismo".
En un guiño a la posición contraria a los abortos, subrayó que quiere "recuperar y fortalecer valores como el respeto a la vida, incluyendo de forma muy especial al niño o niña que está por nacer".
Respecto al rol de la oposición, planteó que "debe fiscalizar con firmeza", pero sin perder "el espíritu constructivo que apunta a la búsqueda de diálogos y acuerdos en las grandes materias, sin confundir los roles de oposición y gobierno".