
Jueves 24 de junio de 2010
Una señal de distensión dio el ministro de Educación Joaquín Lavín a los rectores de universidades estatales, por el rechazo que han expresado al plan de reforma universitaria que afina la División de Educación Superior del Mineduc.
Desde La Araucanía, donde se encuentra para impulsar el Programa Rescate Lector, Lavín salió al paso de la queja formulada ayer por el rector de la Universidad de Chile Víctor Pérez en su discurso de reasunción, en un acto en que el ministro estuvo presente junto al Presidente Sebastián Piñera.
Poniendo paños fríos a la molestia de las universidades estatales, Lavín dijo que en el ministerio de Educación "estamos absolutamente abiertos al diálogo con los rectores" y "tenemos el mejor ánimo para dialogar y conversar con todos".
Refiriéndose en puntual a la situación de la Universidad de Chile, Lavín recordó que el "Presidente Sebastián Piñera es el patrono de la Universidad de Chile y va a estar a la altura", descartando así que la Casa de Bello se vea afectada durante este gobierno.
La reforma del sistema universitario es un tema analizado hoy por el Consejo de Rectores, instancia que agrupa a las 25 universidades tradicionales del país, entre estatales y las privadas tradicionales.
En la cita, programada en Coquimbo, está prevista la asistencia del jefe de Educación Superior del ministerio, Juan José Ugarte, quien ha sido blanco del malestar de los planteles por "notificar por la prensa", como dijo ayer Víctor Pérez, las medidas del Mineduc.
En su crítica, Pérez también alertó sobre el "espíritu autoritario y poco dialogante" del nuevo gobierno con las universidades estatales, y señaló que las medidas "llevarían a ahogar y a agravar más la situación de las universidades estatales".
Los dichos del rector de la U fueron corroborados por su homólogo de la Universidad de Santiago de Chile, Juan Manuel Zolezzi, quien planteó que se trata de "una molestia compartida", y remarcó la diferencia entre planteles públicos y privados, al señalar que "hay quienes usan la educación como un instrumento más de mercado, eso es innegable, y hay quienes pensamos que la educación es un bien para la sociedad y que hay que ponerla al servicio del país".
Entre los cambios planteados por Ugarte figura una nueva institucionalidad que agrupe a las universidades tradicionales y privadas, más preponderancia a los fondos concursables para el financiamiento de las casa de estudios, la implementación de un sistema único de créditos y becas y la modificación de Becas Chile, entre otros.