
Martes 5 de enero de 2010| por La Nacin / Agencias
El electo Presidente de Honduras, Porfirio Lobo, lamentó ayer que "sectores muy atrincherados" aliados al gobernante de facto Roberto Micheletti, y al depuesto Mandatario, Manuel Zelaya, impidan el cumplimiento del acuerdo firmado a finales de octubre, y que tenía por objetivo zanjar la crisis política que vive el país desde el golpe de Estado del 28 de junio.
Lobo, quien asumirá la Presidencia el 27 de enero, comentó que el no cumplimiento del documento, actualmente o en el futuro, impide que "Honduras estuviese en una mejor situación con la comunidad internacional", dividida entre el reconocimiento o no de las elecciones del 29 de noviembre. Agregó que ha pedido a ambas partes, tanto en público como en privado, el apego total a los lineamientos del acuerdo, pero que hasta el momento sus palabras no han tenido efecto alguno.
El electo Mandatario dijo esperar que el Congreso hondureño "pronto apruebe la amnistía política" que una comisión legislativa analiza desde finales de 2009, y que es justamente una de las exigencias de la comunidad internacional. Tras el receso de las vacaciones de fin de año, los legisladores prevén sesionar sobre el tema esta semana, en conjunto con el proyecto del Ejecutivo golpista de retirar a Honduras de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), bloque al que el país ingresó durante la administración de Zelaya.
El principal problema de Lobo es que tanto Micheletti como Zelaya se niegan a dar un paso al lado. El primero insiste en que seguirá en el cargo hasta el 27 de enero, mientras que el segundo (refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el 21 de septiembre), dice que mantendrá su investidura también hasta esa fecha próxima.
