
Jueves 1 de julio de 2010| por Narayn Vila / La Nacin
Una denuncia por maltrato animal contra quienes resulten responsables de la muerte de 11 pingüinos en la Playa Grande de Pichilemu, tres de los cuales aparecieron faenados, presentó el gobernador de la provincia Cardenal Caro, Julio Ibarra.
La macabra acción habría sido realizada presuntamente por pescadores de la zona con el objeto de consumir la carne de estas aves, especies protegidas por nuestra legislación.
El hecho fue descubierto el lunes casualmente por el propio hijo del gobernador. Al día siguiente, el gobernador acudió en compañía del director regional del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), Francisco Fernández, con quien detectó tres pingüinos de Humboldt y ocho de Magallanes muertos, ambas especies cuentan con veda extractiva hasta el 2025, lo que impide su caza y comercialización.
El gobernador provincial de Cardenal Caro dijo a La Nación que "en un principio pensé que podía haber sido la corriente o un hecho ecológico, pero cuando encontramos tres de los pingüinos faenados nos dimos cuenta que no era así.
A veces las aves se enredan en las mallas de los pescadores, eso es un hecho fortuito.
Lo grave es que, en este caso, tomaron un cuchillo y faenaron al pingüino en sus pechugas. Eso es abuso de poder y maltrato animal".
"Conversamos con la gente de los alrededores y aseguraron que había muchos más de los 11 que logramos rescatar. Sin embargo, la subida y bajada de la marea seguramente arrastró el resto de los ejemplares", agregó el gobernador provincial.
La denuncia fue presentada ayer en la fiscalía local de Pichilemu y está a cargo del fiscal Pablo Muñoz. El gobernador provincial espera que asuma la investigación la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI.
Los eventuales responsables arriesgan un máximo de 541 días de presidio efectivo y una multa que puede ascender a las 10 UTM ($372.310).