
Viernes 20 de agosto de 2010
La jornada de este jueves en la mina San José en que se informó el fracaso de la sonda más avanzada en la búsqueda de los mineros atrapados hace 15 días, terminó con protestas de familiares que exigen permiso para el ingreso de pirquineros.
Con el ministro de Minería, Laurence Golborne, de regreso en Santiago, el gobierno quedó representado en el yacimiento por el subsecretario de esa cartera, Pablo Wagner, que debió enfrentar las inéditas manifestaciones.
"Nosotros tenemos que velar por la seguridad de todas las personas que hacen trabajo en la mina o trabajos de rescate y en ese sentido constantemente evaluamos el riesgo de la mina", señaló la autoridad.
"Sin embargo -acotó-, hemos visto que el tremendo bloque ha tenido desplazamientos, las evaluaciones respeto a las grietas han aumentado y en consecuencia las condiciones de seguridad de la mina no permiten el acceso a ella".
Oscar Illanes, uno de los familiares, arengó al grupo que expresó su apoyo inmediato a la propuesta señalando que "las frases del subsecretario fueron: ´no vamos a cometer ninguna ilegalidad".
"Les digo: sería la primera ilegalidad que tendría un fin útil y nos permitiría tener la esperanza de recuperar a nuestros familiares. Esta ilegalidad yo lo asumo con toda responsabilidad, al igual que quienes están detrás de mi", agregó. Varios lo secundaron diciendo que también están dispuestos a ingresar y otros cuantos lo aplaudieron.
Citada por radio Bío Bío, la alcaldesa de Caldera, Brunilda González, consideró que "todas las posibilidades tiene que ser agotadas" y destacó "la valentía de un grupo de mineros que saben que la mina está activa, como ha estado activa hace bastante tiempo".
Peso a eso, dijo, "quieren entrar para explorar una posibilidad de actuar de adentro, y poder llegar desde una zona más cercana, con mayor certeza a abrir un flanco para que pudiesen ingresar por esas zona nuevas áreas de sondaje".
Un grupo de familiares marchó también anoche a manifestarse en las puertas de la zona de trabajos, fuertmente resguardada por Carabineros, para exigir también respuestas de los dueños de la mina, uno de los cuales, Alejandro Bohn, dio una nueva entrevista en que dijo estar con la conciencia tranquila y descartó que hayan cometido presiones políticas para la polémica reapertura.