PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA RECIBIÓ AYER INFORME SOBRE LA TORTURA Y LA PRISIÓN POLÍTICA
“¿Cuántos países se han atrevido a mirar en profundidad su historia?, ¿cuántos países se han atrevido a llegar al fondo de lo que ocurrió? Chile se atreve. Es un país sólido, estable, que podemos hacerlo, y espero que todos estemos en condiciones de mirar con altura el paso que se está dando”.
Un “plazo prudencial”, que se extenderá por dos o tres semanas, deberá esperar la ciudadanía para conocer en detalle el informe que ayer entregó, en una ceremonia privada realizada en La Moneda, la Comisión sobre Prisión Política y Tortura al Presidente Ricardo Lagos. Ese será el tiempo que demorará el Jefe de Estado en analizar el documento y las medidas propuestas para materializar la idea enunciada -en agosto de 2003- por Lagos en su mensaje “No hay mañana sin ayer”: entregar una reparación “austera y simbólica” a las víctimas de la represión.
La trascendencia de la información que contienen los tres tomos empastados que recibió ayer, instó a Lagos a señalar -momentos antes de recibir a la comisión- que “éste es un paso muy importante para Chile. Tenemos que estar orgullosos”. “¿Cuántos países se han atrevido a mirar en profundidad su historia?, ¿cuántos países se han atrevido a llegar al fondo de lo que ocurrió? Chile se atreve. Es un país sólido, estable, que podemos hacerlo, y espero que todos estemos en condiciones de mirar con altura el paso que se está dando”, sentenció.
En palacio se considera que el texto es un paso más en el proceso de reconciliación del país con su historia y que viene a confirmar el trabajo del Informe Rettig y la mesa de diálogo de DD.HH. No obstante, recuerdan, el documento elaborado por la Comisión Valech se da en un escenario absolutamente distinto al del Informe Rettig en 1991. En esa ocasión, las Fuerzas Armadas no aportaron antecedentes e incluso le restaron validez jurídica y lo desconocieron, situación que contrasta con la vivida con la mesa de diálogo y el texto sobre prisión política y tortura.
En estos últimos esfuerzos, las ramas castrenses colaboraron e incluso el Ejército ha encabezado las acciones tendientes no sólo a colaborar con la justicia, sino que también en el reconocimiento de los abusos cometidos durante el régimen militar y la responsabilidad institucional.
En este escenario, además, ayudó el viraje de la UDI y el lavinismo. En mayo de 2003, el entonces presidente del gremialismo, Pablo Longueira, señaló que si bien no existían condiciones para una ley de punto final, “tengo clara la solución y la voy a proponer al país pronto”. A partir de ahí, surgieron varias iniciativas de todos los sectores.
El informe que ayer recibió el Presidente es el primer reconocimiento del gobierno a la existencia de víctimas de tortura, pues -hasta ahora- sólo se había reparado a los familiares de detenidos-desaparecidos, ejecutados y exonerados políticos.
En este contexto, minutos antes de las 11 horas, la comisión -encabezada por el obispo Sergio Valech- llegó hasta La Moneda e ingresó al despacho presidencial, donde -además de Lagos- se encontraba los ministros del Interior, José Miguel Insulza, y de Justicia, Luis Bates. Al término del encuentro, que se prolongó por cerca de una hora y media, el Ejecutivo -a través del ministro portavoz, Francisco Vidal- sostuvo que “el informe es un nuevo paso destinado a avanzar en el conocimiento de la verdad, justicia y reparación de las víctimas, que se une a la ya iniciada con el Informe Rettig, en 1991, por la mesa de diálogo en 1999, y por el documento ‘No hay mañana sin ayer’, en 2003”.
MINISTRO INSULZA
A su turno, el ministro Insulza señaló que “el informe cierra el capítulo de la reparación. Ciertamente, va a provocar una discusión y un debate que es necesario en el seno de este país para que la gente se forme su propia opinión respecto de lo que ocurrió; por qué ocurrió; cuáles fueron los sucesos que a todos hoy día nos horrorizan, que se produjeron en Chile hace 30 años. Creo que eso va a ser útil para los chilenos, para que, como lo dijo el Presidente, no haya mañana sin ayer”.
Asimismo, destacó “la enorme importancia que tiene la entrega de este informe” y el hecho de que “para la mayor parte de la gente, entregar sus testimonios fue ya un elemento muy valioso”.
“Para esta gente, que no fue escuchada en su momento, que nunca pudo dar su versión en ninguna parte ni recibir la atención de ningún tribunal de justicia, el sólo hecho de que el Presidente haya formado una comisión, que estuviera disponible para escuchar sus testimonios y atender sus legítimos reclamos, ya fue muy importante. Creo que todas las personas que se presentaron han salido fortalecidas de la experiencia, y espero que el país también salga fortalecido cuando se noten sus resultados”, sentenció.