Ministro del Interior consideró "sospechoso" que el ex dictador Augusto Pinochet haya utilizado los alias de Daniel López o José Ramón Ugarte, para firmar sus "ahorros" descubiertos en EEUU.
La revelación de que Augusto Pinochet utilizó nombres falsos en algunas de sus cuentas abiertas en el Banco Riggs causó inmediata reacción en el gobierno, que en voz del ministro del Interior, José Miguel Insulza, manifestó sus reparos por el hecho.
"Que se abra una cuenta con nombre falso es una muestra de que alguien tiene algo que ocultar, porque si yo voy a trabajar en Francia y abro una cuenta allá lo normal es que le ponga mi nombre. Entontes, lo único que abona eso es que era una cuenta que se quería ocultar y se quería ocultar porque el dinero no era bien habido, por así decirlo", señaló en entrevista con Radio Cooperativa.
El jefe de gabinete recordó que el uso de nombres como Daniel López o José Ramón Ugarte –que justamente figuran en las cuentas de Pinochet- "ratifica la idea de que la plata no tenía una procedencia absolutamente clara. Porque realmente en el mundo de hoy todos pueden tener cuentas afuera”, a lo que agregó que independiente del tamaño que tengan estas “la gente las tiene con sus nombres porque no tiene nada que ocultar, es su plata y tiene el derecho a tenerla. Incluso aquí en Chile se puede abrir una cuenta en dólares y sin problemas... con su nombre".
Horas más tarde, el mismo Insulza indicó que si bien “no creo que me corresponda acusar a nadie. Lo que dicho es que me parece raro” este episodio. Agregó que “cuando hay mucha gente que tiene cuentas afuera, los diplomáticos, los que han vivido en el exterior, los becarios, tienen una cuenta y muchos se quedan con ella, porque puede ser útil para cualquier cosa. Alguna gente tiene cuentas más grandes, otros más chicas, otras medianas, pero lo que no se entiende es por qué razón hay que tenerla con un nombre falso. No hay ninguna razón para tener una cuenta corriente con un nombre falso ni en Chile ni el extranjero, porque se supone que todas esas cuentas son legales, serias, entonces la explicación que se ha dado, que muchas personas hacen eso, me parece insuficiente. No veo razón para tener una cuenta con un nombre distinto si esa plata era normal y bien habida. Es todo lo que he dicho, no es ninguna acusación”.
Insulza reparó que más allá de la discusión sobre la legalidad del hecho -que ayer fue defendida por los abogados de Pinochet- el problema es que “muchos que opinan que no son platas legales, la defensa del general Pinochet argumenta que sí lo son y por cierto, si no lo son hay que probarlo, eso es claro, pero ciertamente cuando se sabe que algunas de esas platas estaban en cuentas con otro nombre, hay algo raro”.
Enfatizó que “las dudas sobre el origen de los fondos existían de antes. La aparición de este nombre de fantasía ciertamente es un nuevo desarrollo del caso, que va a ser interesante”.